Acusan a las autodefensas de cobrar derecho de piso
Comerciantes afirman que les exigen 500 pesos a la semana; productores de limón del municipio michoacano de Buenavista Tomatlán también los señalan por robo

BUENAVISTA TOMATLÁN, Mich., 29 de abril.— Las guardias comunitarias, que según sus propios integrantes surgieron para poner un alto a abusos de la organización delicitiva Caballeros Templarios, son ahora acusadas de robo y de cobrar derecho de piso.
De acuerdo con productores de la región, ese tipo de cuotas atribuidas a los Templarios fueron asumidas por los llamados “comunitarios”, cuya cabeza visible es el “comandante” Hipólito Mora Chávez, ex convicto en Estados Unidos.
Carniceros, productores de limón, ganaderos y propietarios de empacadoras de fruta dicen que son obligados a pagar una cuota a lo que ahora llaman “el cártel de Hipólito”.
“Tenemos que pagar hasta mil 500 pesos a la semana para poder trabajar”, comentó a
Excélsior el propietario de una carnicería ubicada en la cabecera municipal de Buenavista.
La constante es el miedo, particularmente en La Ruana, como también se le conoce a la comunidad de Felipe Carrillo Puerto, donde según los propios productores los “comunitarios” los han despojado de cientos de huertas de limón por haberse negado a financiar a los grupos de autodefensa.
“Los principales líderes de los comunitarios llegaron a las huertas y se apropiaron de ellas. Yo creo que han robado más de 800 hectáreas de limón y están explotando el producto de manera ilegal. Es un robo que nadie se atreve a detener”, dijo un agricultor expulsado de La Ruana.
Sin autoridades
Desde el 25 de febrero pasado el alcalde de Buenavista, Luis Torres Chávez, no despacha en el Palacio Municipal, mientras los policías preventivos no asisten a su sede porque las guardias de autodefensa no se los permiten. Pasan lista en la Dirección de Seguridad Pública de Apatzingán, para justificar su asistencia.
“La Policía Municipal está resguardada en Apatzingán junto con armas y patrullas. Yo estoy esperando instrucciones del gobierno del estado para poder laborar, y por motivos de seguridad estamos a la expectativa”, comentó Torres Chávez, entrevistado en Morelia.
En días pasados, un grupo de mujeres identificadas con la guardia comunitaria acudió al domicilio particular del alcalde para expulsar del pueblo a la esposa del funcionario y a otros integrantes de su familia.
El propio munícipe solicitó el apoyo de la Policía Federal para resguardar a sus seres queridos, pero la acción oficial se limitó a sacar con bien de Felipe Carrillo Puerto a su esposa e hijos.
Luis Torres Chávez es originario de La Ruana y dice conocer a la mayoría de quienes integran esos grupos de autodefensa.
“Por eso me atrevo a ir y he platicado con ellos, pero me piden cosas que está fuera de mi alcance”, comentó el también agricultor.
Mientras, hay un ambiente de incertidumbre porque no hay autoridades municipales. “Quienes mandan son los comunitarios y nada podemos hacer”, comentó un taxista.
Sus versiones
El miedo es evidente principalmente en La Ruana, donde la brigada de autodefensa es más numerosa. Ésta, desde su surgimiento argumentó tener “el apoyo de la sociedad, del Ejército y la Policía Federal”.
No obstante, familiares de los “comunitarios” detenidos en marzo se quejaron de “que el Ejército primero les da armas y los alienta a rebelarse contra los Templarios y luego los detienen”.
También hay la versión de que son instrumento de intimidación y venganza contra quienes no piensan como ellos o han desertado del movimiento.
Integrantes de la Asociación de Productores de Limón, mediante un desplegado público, reclamaron al gobierno federal “intervención inmediata para evitar acciones impunes contra la sociedad civil”,
Entrevistado por este diario, uno de esos productores, quien pidió el anonimato, aseguró que “los comunitarios de Buenavista y La Ruana secuestran y extorsionan ante la complacencia del Ejército y la Policía Federal”.
Dijo que durante tres semanas 21 hombres y mujeres fueron detenidos por los grupos de autodefensa, acusados de ser informantes del crimen organizado.
“Los tuvieron en condiciones infrahumanas, luego se los entregaron a la PGR donde los investigaron y sólo uno resultó con antecedentes penales”, dijo.
El taxista entrevistado afirmó a su vez que el Ejército utiliza a los comunitarios para tratar de capturar a líderes de los Templarios: “Tienen secuestrado al pueblo buscando a ladrones utilizando a otros bandidos”.
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