Habrá diálogo si entregan las instalaciones: Narro
No existirá impunidad, advierte al grupo de encapuchados que mantiene tomada la Rectoría; luego de la denuncia presentada, tocará a la PGR valorar los hechos, señala
CIUDAD DE MÉXICO, 23 de abril.- El rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), José Narro, advirtió que no habrá diálogo con quienes mantienen retenida la Rectoría de la máxima casa de estudios si no liberan esas instalaciones.
En conferencia de prensa, le dijo al grupo de encapuchados que tiene tomada la Torre de Rectoría desde el viernes pasado que en esta ocasión “no habrá impunidad”, pues han llegado a extremos, enfatizó, que no son tolerables.
Narro informó también que desde ese mismo viernes fue presentada una denuncia ante la Procuraduría General de la República (PGR) en contra de quienes resulten responsables.
Además, reveló que autoridades de la UNAM y de la PGR ya han reunido evidencias e indicios suficientes para que a la brevedad se señalen los nombres o alias de los involucrados, en caso de que no resulten universitarios.
“En nuestra perspectiva participaron activamente tanto algunos de los alumnos expulsados y gente ajena a la Universidad.”
Reiteró que la demanda está radicada en la PGR porque se trata de un delito federal, por lo que tocará a esa instancia valorar los hechos.
Asimismo, recalcó que no caerá en las provocaciones de combatir la violencia con más violencia, pero tampoco dudará en “agotar todas las instancias a su alcance”, como puede ser, dijo a pregunta expresa, el acceso de fuerzas del orden federal para liberar el edificio principal de Ciudad Universitaria.
“Voy a defender a nuestra Universidad con toda entereza y sin caer en provocaciones. Actuaré en todo momento pensando en el bien de la Universidad y con pleno apego en los principios en que creo con firmeza”, enfatizó.
Confió en que la UNAM saldrá de este trance y que su comunidad estará a la altura del desafío al que hoy se enfrenta, además de invitar al grupo de encapuchados a no agravar los hechos y desistir del secuestro de las instalaciones.
“Exhorto a quienes indebidamente han tomado nuestras instalaciones a que las desalojen de inmediato; a la comunidad universitaria, a que se exprese sin violencia, rechazando la que algunas personas han ejercido.
“A esos grupos sin razones válidas, que hacen el juego a las posiciones más conservadoras, que no tienen legitimidad alguna, que actúan con autoritarismo y al margen de la inmensa mayoría de la comunidad se les debe responder con inteligencia y legalidad. No vamos a responder en sus provocaciones,” señaló.
José Narro también les advirtió que no se atrevan a saquear el patrimonio de la máxima casa de estudios, que es también, indicó, del país.
“A quienes dirigieron y realizaron este vergonzoso incidente les digo con toda claridad que no se atrevan a saquear una vez más el patrimonio de la nación como lo hicieron el 6 de febrero pasado en las instalaciones de la dirección general del CCH. Los estudiantes no hurtan.
“A los ocupantes de la Torre de Rectoría los responsabilizo de la integridad de nuestros bienes, de la información de los archivos resguardados en las oficinas y de la violencia que ellos están propiciando”, aseveró.
Trámites detenidos
José Narro explicó también que son muchas las gestiones que se llevan a cabo en Rectoría, y de no llevarse a cabo la pronta de-
socupación del edificio por parte de ese grupo, las actividades estarán prácticamente detenidas, como el proceso del examen de admisión a la UNAM.
“Al respecto, quiero decirles que la toma de la Rectoría, con lujo de violencia, está afectando el pase de registro del pase reglamentado de alumnos del bachillerato de la UNAM a las licenciaturas, el registro de calificación de nuestros estudiantes y el propio proceso del examen de admisión”, dijo.
Agregó que otras de las tareas afectadas es el pago a proveedores y de nóminas a trabajadores y académicos, así como el funcionamiento normal de las comisiones del Consejo Universitario y de diversos comités académicos administrativos.
Precisó que son cerca de 900 personas, entre empleados y estudiantes, que acuden a diario para realizar diversos trámites a esa torre.
A la espera
La Procuraduría General de la República no hará ningún pronunciamiento sobre la denuncia que presentó el rector de la UNAM, José Narro, por la toma del edificio de Rectoría.
Voceros de esa dependencia federal explicaron que primero se realizará un análisis al documento presentado por el área jurídica de la máxima casa de estudios, para determinar el inicio de una averiguación previa.
Se indicó que, de acuerdo al resultado del análisis, en las próximas horas la PGR podría emitir una postura sobre el caso, sin afectar posibles negociaciones para la liberación del inmueble principal de Ciudad Universitaria.
Rechazan entregar la torre y no ceden en peticiones
El grupo de encapuchados que mantiene cerradas las instalaciones de la Torre de Rectoría rechazaron la invitación de José Narro de dialogar a cambio de devolver el edificio.
Uno de ellos, que dijo ser profesor, pero que no quiso revelar su nombre, declaró a Excélsior que no creen en la oferta de las autoridades universitarias.
“Las demandas son claras y contundentes, no vamos a soltar Rectoría hasta que el doctor Narro quite las demandas penales contra los compañeros que vinieron a manifestarse aquí, y pedimos la reinstalación de los compañeros en el CCH Naucalpan”, declaró.
También exigen el cese inmediato de lo que llaman una campaña masiva de los medios de comunicación contra esa lucha.
El resto de los puntos, dijo a su vez una joven encapuchada al leer el documento por la tarde de ayer, son los que podrían dejarse de lado por el momento, así como una consulta de toda la comunidad sobre la reforma educativa de los CCH.
También por la tarde, varios jóvenes identificados con credencial de estudiante de la UNAM acudieron afuera de la Rectoría para establecer un diálogo con quienes tomaron las instalaciones, pero sin obtener resultados.
Varios encapuchados salieron después para una reunión en el auditorio Che Guevara, de Filosofía y Letras, pero se negaron a hablar de lo tratado.
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