Robots, llegaron para no irse jamás

El impacto que tienen hoy en día van desde mejorar los procesos laborales hasta el temor de que pierdan el control

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CIUDAD DE MÉXICO.- Cuando el escritor ruso Isaac Asimov acuñó la palabra robótica, seguramente no imaginó al ciento por ciento el impacto que tendría en las generaciones futuras este concepto, y que sus ideas algún día pudieran volverse realidad.

Hoy en día podemos ver el uso de la robótica principalmente en el área de la manufactura, con dispositivos industriales que hacen más fáciles los procesos de ensamblaje u otras operaciones.

Es un mercado que no irá a la baja. La Federación Internacional de Robótica estima que el valor de este mercado se ubica en 13 mil millones de dólares y crecerá seis por ciento en 2016.

A esto se añaden otros tipos de piezas con cierta inteligencia artificial que, sin darnos cuenta, crean nuevos mercados, sobre todo en el área de la salud y la limpieza.

Tal vez estos dispositivos en el inconsciente no se consideran robots, porque no tienen forma humanoide, que es lo que viene a la mente de la mayoría de las personas al escuchar la palabra.

“La robótica no son sólo humanoides. Hasta un invernadero que se controla automáticamente puede considerarse como tal”, aseguró Pedro Ponce, director del doctorado en Ciencias de Ingeniería del Tecnológico de Monterrey.

De acuerdo con el especialista, la robótica está tomando conocimiento de diferentes áreas para tener impacto en diversos sectores como la agricultura; una mayor eficiencia en paneles solares al crear un algoritmo para que sigan al sol; la creación de robots mensajeros o en la industria de la salud, con el desarrollo de un músculo ocular.

Claro, ello sin olvidar a los humanoides que pueden tener también muchas aplicaciones. Por ejemplo, el Tecnológico de Monterrey creó un prototipo de robot que puede reflejar emociones en su rostro para ayudar a niños con autismo a identificarlas.

Y esto es sólo algo de lo que se ha realizado en México. En otros países de la Unión Europea se está experimentando con robots que pueden limpiar las calles, o en Japón se han creado humanoides capaces de suplantar a presentadoras de noticias.

¿Baja en el empleo?

Justamente por usos como el último, es que millones temen al uso de robots, piensan que reducirán las fuentes de trabajo, porque a diferencia de un humano éstos pueden trabajar 24/7 y significan una inversión menor en comparación.

Tanto Ponce como Skylar Tibbits, director del laboratorio Self-Assembly del Instituto Tecnológico de Massachusetts, coincidieron en que se trata de un temor infundado y, al contrario, la robótica puede generar nuevas fuentes de empleo.

De hecho, un estudio realizado por la consultora Metra Martech indica que un millón de los robots industriales que actualmente están en uso crearon directamente cerca de tres millones de puestos de trabajo en el mundo. Con esto, queda confirmado que los robots ayudarán a crear plazas laborales en algunas de las industrias más críticas como electrónicos, energía solar y eólica, alimentos y manufactura avanzada.

Los otros temores

Tibbits añadió en entrevista que otro temor asociado a las nuevas tecnologías como los robots es que se salgan de control, como ocurrió en películas clásicas como Matrix o Terminator.

“No debemos temer a la tecnología, sino a cómo la gente la usa”, advirtió y muestra de esto son las pruebas para realizar Robots Asesinos Autónomos, un tema que ya llamó la atención internacional.

Esto también va directamente relacionado con el desarrollo de la inteligencia artificial, y cómo tanto investigadores como gobierno lidiarán con seres no orgánicos pensantes en un futuro no lejano.

Por esto, el investigador del MIT recomendó a los investigadores continuar con sus proyectos, al mismo tiempo que los gobiernos crean nuevas políticas para que esas tecnologías sean ocupadas en la manera correcta.

“La gente debe cambiar sus hábitos y utilizar la tecnología en maneras productivas”, dijo.

En el hogar

Realizar las tareas del hogar como barrer, lavar los platos o hasta limpiar las ventanas para algunos resulta tedioso. Por eso cuando veían a Robotina, de la serie animada Los Supersónicos, soñaban con tenerla.

Actualmente sigue sin existir una sirvienta robótica de esas características, pero existen robots que por separado pueden hacer la vida más fácil.

Los ejemplos comenzaron a inundar el mercado aproximadamente desde 2010, y ahora podemos conseguir en tiendas como Best Buy o hasta por internet dispositivos como Roomba o Scooba, ambos de la empresa iRobot, que se encargan de aspirar y trapear los pisos de manera automática detectando dónde está la mugre y hasta esquivando obstáculos como paredes o muebles.

Otras empresas como Samsung, con su NaviBot, han incursionado en este mercado. Otras máquinas,  como Aquabot, que sirve para limpiar piscinas, van al alza. Incluso es un mercado donde siguen surgiendo propuestas.

En 2013 el colombiano Adrián Pérez ganó el Electrolux Design Lab con su sistema MAB, que consiste en cientos de pequeños robots que se encargan de limpiar las superficies del hogar y se pueden controlar desde una aplicación en el celular.

Los humanoides

Desde los libros de Asimov hasta películas como Metropolis o la animación Ghost in the Shell, una de las grandes fascinaciones y a la vez temores del ser humano son los humanoides, aquellos que cuentan con la inteligencia artificial suficiente para comportarse como una persona y que, en algunos casos, tienen una fisonomía muy similar.

Los avances en este rubro han sido acelerados en los últimos años, y quien lleva la delantera en esta carrera sin duda es Japón, donde abundan los ejemplos como Asimo de Honda, el cual ha dado la vuelta al mundo y conocido a muchas personalidades como el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, con quien jugó futbol.

Uno de los investigadores que más robots ha producido es Hiroshi Ishiguro, quien concibió a Geminoid que en su primera versión fue idéntico a él, y después creó una versión femenina.

En estas últimas semanas presentó a sus nuevas hijas, Otonaroid y Kodomoroid, las cuales pueden hablar fluidamente, lo que les da la oportunidad de interactuar con los visitantes del Museo Nacional de Ciencia Emergente e Innovación en Japón, o hasta convertirse en presentadoras de noticias.

Tampoco se puede olvidar a Pepper, el robot de Softbank, que si bien no se parece a un humano puede leer o interpretar las emociones mediante el reconocimiento de las expresiones y el tono de voz.

Unión Europea, interesada

La Comisión Europea y euRobotics, un organismo que agrupa a cerca de 180 empresas, fundaciones y universidades, decidieron crear un programa civil de robótica que será conocido como SPARC.

El objetivo es aprovechar la robótica en áreas como la manufactura, la agricultura, la sanidad, el transporte, la seguridad y los hogares. La Comisión invertirá 958 millones de dólares y la euRobotics aportará más de dos mil 875 millones con la meta de aumentar hasta 42 por ciento la cuota de la Eurozona en este mercado, y así generar hasta 240 mil empleos al año.

Un ejemplo de lo que puede lograr la Unión Europea es Robin, un robot que puede asistir a las personas mayores dentro de sus hogares, gracias a la colocación de sensores a través de los cuales vigila su salud y actividades.

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