Por tatuaje la deportaron y ganó que la indemnizaran
Una mujer fue deportada de Sri Lanka por haberse tatuado a Buda en el brazo y tras una demanda será recompensada con 5 mil dólares

CIUDAD DE MÉXICO
Una mujer británica ganó una compensación de un tribunal de Sri Lanka después de ser deportada erróneamente por tener un tatuaje de Buda en su brazo.
Naomi Coleman, de Coventry, Inglaterra, estuvo detenida durante cuatro días en abril de 2014.
Coleman, una enfermera de salud mental, tomó medidas legales contra las autoridades de Sri Lanka después de su regreso al Reino Unido.
Un tribunal inferior había decidido deportarla en parte porque podría haber sido "vulnerable" si se le permitía quedarse, ya que algunos habitantes podrían haber sido ofendidos por el tatuaje, explicaron las autoridades.
Después, se dictaminó que no había base legal para su arresto, asimismo la afectada narró que fue objeto de trato degradante por parte de algunos oficiales y un guardia de la prisión.
En particular, un guardia le hizo varias observaciones lascivas, obscenas y despectivas de naturaleza sexualmente explícita, mientras que algunos agentes la obligaron a darles dinero.
Su abogado, JC Weliamuna, comentó a la BBC que su deportación había sido contraria a la ley que rige la inmigración y la emigración.
Se le otorgará una indemnización de 800 mil rupias, alrededor de 4 mil libras o 5 mil 200 dólares.
Además, la Corte Suprema del país señaló que su trato fue "escandaloso y horrible" y dictaminó que sus derechos habían sido violados.
Asimismo, a los oficiales involucrados en su arresto se les ordenó pagar una parte de la compensación.
Ellos deberán pagarle 50 mil rupias, cerca de 325 dólares cada una, explicó el departamento de información del gobierno.
Ella le dijo al medio británico que estaba "conmocionada" y "emocionada" al escuchar la noticia.
Finalmente, la corte realmente ha visto que no hice nada malo", comentó Coleman.
Estoy muy feliz. No quisiera que le pase a nadie más".
Cuando se le preguntó si regresaría a Sri Lanka, respondió:
No estoy segura, no sé. Probablemente no.
Después de que se ordenó su expulsión, Coleman pasó una noche en prisión en Negombo y dos noches en un centro de detención mientras se llevaban a cabo los controles de seguridad.
Aclaró a la policía que practicaba el budismo y había asistido a retiros de meditación y talleres en Tailandia, India, Camboya y Nepal.
En 2013, la antigua colonia británica negó la entrada a un hombre británico debido a su tatuaje de Buda.
Las autoridades de Sri Lanka toman medidas estrictas contra los insultos percibidos al budismo, que es la religión de la mayoría de la población de la isla.
Al budismo se le concede el "primer lugar" en la constitución y alrededor del 70 por ciento de los 21 millones de habitantes de la isla son budistas, pero no hay ninguna ley que prohíba los tatuajes de Buda.
Con información de Reuters
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