Callan a supremacista en Florida
Cientos de manifestantes abuchearon e impidieron la charla de Richard Spencer, líder de la derecha alternativa o Alt-Right, en el campus de Gainesville

GAINESVILLE.
Cientos de manifestantes abuchearon e insultaron al supremacista blanco Richard Spencer ayer en una universidad del norte de Florida, forzándolo a abandonar el escenario sin poder dar su discurso.
Spencer, líder del llamado movimiento Alt-Right o derecha alternativa –que incluye supremacistas blancos, neonazis y seguidores de Ku Klux Klan–, fue uno de los organizadores de la marcha de agosto en Charlotesville, Virginia, que acabó en violentos enfrentamientos.
En aquella ocasión, un seguidor de la Alt-Right arrolló a los manifestantes anti-racistas con su auto y mató a una mujer de 32 años.
Temiendo que se repitieran los disturbios entre los activistas de ultraderecha y los manifestantes anti-racistas, el gobernador Rick Scott había declarado el estado de emergencia el lunes para reforzar la seguridad y la ciudad de Gainesville estaba militarizada ayer.
Helicópteros y drones sobrevolaron la universidad, se prohibió el ingreso de artículos como sombrillas, botellas de agua o incluso mascotas, y cientos de policías bloqueaban las calles.
Cuando Spencer entró al auditorio de la universidad, fue recibido por un coro rabioso que le gritaba al unísono “¡Jódete Spencer!” y que le impidió dar su discurso.
“Éste es un gran saludo”, dijo el líder de ultraderecha de 39 años. “Gracias por la bienvenida. ¿Ya están dispuestos a hablar?”.
Los manifestantes se pusieron de pie con el brazo derecho levantado en un puño –símbolo del movimiento “las vidas de los negros importan”– y le gritaron “¡No más Spencer!”. “¿Van a continuar haciendo esto toda la noche?”, preguntó Spencer. En una conferencia de prensa un par de horas antes, Spencer había rechazado el término “supremacista blanco” y dijo que en cambio se define a sí mismo como “identitario”. Defendió su concepto de “limpieza étnica pacífica” y la creación de un etno-estado blanco.
“SUPREMACÍA BLASFEMA”
Unas horas antes del fallido discurso, el expresidente George W. Bush (2001-2009) dijo en una conferencia de prensa en Nueva York que “la intolerancia y la supremacía blanca, de cualquier forma que sean, blasfeman a los principios estadunidenses”.
Sin mencionar nunca a Donald Trump, Bush hizo una dura crítica de muchos de los comportamientos y principios que defiende el actual Presidente.
“La intimidación y el prejuicio en nuestra vida pública marca el tono nacional, da permiso para la crueldad y la intolerancia y pone en peligro la educación moral de los niños”, señaló Bush.
El expresidente criticó que el discurso político se está viendo “degradado por una crueldad trivial” y lamentó que “los desacuerdos se conviertan fácilmente en animosidad” y terminen un la “deshumanización” del otro.
Obama vuelve a la arena política
El expresidente Barack Obama volvió a la arena política ayer para apoyar a dos candidatos demócratas, abandonando el bajo perfil que había mantenido desde que dejó la Casa Blanca en enero.
El exmandatario demócrata participó en una reunión de campaña en el estado de Nueva Jersey, cerca de Nueva York, para apoyar al demócrata aspirante al puesto de gobernador, Philip Murphy, y por la noche participó en un otro mitin en Virginia.
“La política actual... creíamos haber acabado con eso hace tiempo... ¡La gente tiene 50 años de retraso! Estamos en el siglo XXI, no en el XIX...” ironizó Obama en Nueva Jersey, vestido con traje, pero sin corbata.
Tras esta reunión, el expresidente de 56 años, era esperado 500 kilómetros al sur, en Richmond, Virginia, para un mitin de apoyo a Ralph Northam, otro candidato local. Aparentemente no ha perdido nada de su popularidad ante los demócratas y, más de seis horas antes de su llegada, los seguidores hacían cola para asegurarse la entrada al recinto.
Estas dos elecciones tendrán lugar el 7 de noviembre, un año después de la sorpresiva victoria de Donald Trump en la elección presidencial, que tuvo lugar el 8 de noviembre de 2016.
En todo este tiempo Obama ha evitado criticar de forma abierta al republicano Trump.
El primer presidente negro de Estados Unidos se ha mantenido al margen del debate político, fiel a la tradición de reserva y bajo perfil que han observado otros expresidentes tras dejar el poder.
-AFP