Esperan redadas en cuanto asuma

Activista llama a gobiernos de las ciudades fronterizas a formar un frente unido contra las medidas de Trump

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SAN DIEGO.

El director de la Coalición de Comunidades Fronterizas, Christian Ramírez, opinó ayer que los gobiernos locales de ciudades y poblados en ambos lados de frontera entre Estados Unidos y México deben formar un frente unido contra políticas agresivas de Donald Trump, que podrían iniciar en cuanto jure como Presidente.

El diario Los Angeles Times publicó ayer que defensores de migrantes y personas familiarizadas con los planes del nuevo gobierno “esperan ver imágenes en los noticieros de la noche (de hoy) de los allanamientos en centros de trabajo” en busca de inmigrantes con antecedentes penales para deportarlos de inmediato.

Además de esas redadas, Trump también ampliará la gama de personas candidatas a la deportación e intentaría reducir de inmediato el cupo de refugiados que acepta al año Estados Unidos, agregó el diario

El portavoz de Trump, Sean Spicer, comentó a Los Angeles Times que “necesitamos tener control de nuestras fronteras y necesitamos tener control de nuestro sistema de migración, y podemos hacerlo de una manera muy inteligente y metódica”.

Al respecto, Christian Ramírez opinó que “una política agresiva en la región va a impactar no sólo económicamente sino también socialmente”.

Somos como una tercera nación. Hay poblados estadunidenses que viven literalmente de los consumidores mexicanos que cruzan la frontera y, como sabemos, es común que nuestras familias tengan unos miembros de un lado y otros del otro de la frontera”.

Esto en la frontera nos pone en una situación vulnerable, porque la Patrulla Fronteriza tiene autorización para operar en las primeras cien millas –unos 150 kilómetros– al norte de la frontera”, comentó el dirigente.

La mayoría de los mexicanos que cruza a Estados Unidos lo hace a las primeras  25 millas, menos de 40 kilómetros, y para adquirir artículos y servicios, visitar familiares y –quienes tienen residencia legal o son estadunidenses pero viven en México—para estudiar y trabajar.

Podemos considerar una sola comunidad, no inmigrante, sino regional”, explicó.

Mientras que el presidente Trump ordena la detención y deportación de indocumentados con antecedentes delictivos, las autoridades de migración que los busquen podrían detener a otros migrantes encontrados colateralmente, según ha advertido la Secretaria de Relaciones Exteriores (SRE).

Sólo California tendría políticas que protegerían parcialmente a los migrantes ante redadas y deportaciones masivas a lo largo de la frontera.

California tiene mejores expectativas ante un endurecimiento en la frontera porque tiene una política distinta hacia el fenómeno migratorio, pero el resto de los estados en la región
–Arizona, Nuevo México y Texas– tienen gobernadores y legislaturas de mayoría republicana, lo que dificulta las condiciones para las comunidades fronterizas”, dijo Ramírez.

El dirigente dijo esperar que los gobiernos locales y organizaciones civiles en ambos lados de la frontera refuercen la necesidad de una mejor relación regional como lo han hecho en las últimas décadas.

En San Diego, el alcalde republicano Kevin Faulconer ha declarado en los últimos  meses estar en desacuerdo con  las políticas de Trump para construir un muro y sancionar con altos impuestos a las empresas que prefieran instalar plantas en México.