“La generación joven ya no se detendrá”: Shimon Peres

El expresidente israelí expuso a Excélsior su visión sobre política, democracia y tecnología en 2013

thumb

CIUDAD DE MÉXICO.

El mundo “nunca fue tan global”, pero tampoco tan individualizado, dijo Shimon Peres en noviembre de 2013, en una entrevista con Pascal Beltrán del Río.

“Hasta hace poco la democracia consistía en tener los mismos derechos. Hoy, el mundo está construido sobre un principio adicional: el derecho igualitario a ser diferentes”, dijo Peres pocos días antes de viajar a México para participar en la XXVII Feria Internacional del Libro de Guadalajara, donde Israel fue el país invitado.

“El mundo es un concierto de diferencias, no un campamento disciplinario”, dijo el que ya entonces era el último vivo de los tres que ganaron el Premio Nobel de la Paz de 1994 por negociar la paz entre Israel y los palestinos, y quien falleció el miércoles pasado.

Isaac Rabin fue asesinado por un extremista judío un año después. Yassir Arafat murió en 2004 en circunstancias consideradas como sospechosas.

En una conversación que puso de relieve la diferencia entre un estadista y un político, Peres habló de un mundo donde la relación entre la política y la guerra –como la definió el autor alemán Carl Von Clausewitz– no tiene sentido, donde la economía moderna depende de la buena voluntad entre las partes.

A continuación, reproducimos algunos comentarios de Peres durante la entrevista:

La idea básica de Von Clausewitz, de que la guerra es una extensión de la política, ya no tiene sentido. Para comenzar, porque ya no hay política. La política obedece a la tierra, se inventó para defender el territorio y ampliarlo.”

Antes había dos partidos, uno que defendía y otro que atacaba. Había ejércitos. Pero la ciencia no tiene partido. La ciencia no puede ser conquistada, ¡tonterías! Ya no hay sólo dos partidos, hay miles.”

Vivimos en un mundo que nunca fue tan global, habitado por personas que nunca tuvieron tanta individualidad. En la genética humana, 99.8% es igual para todos. El 0.2% sobrante es lo que nos permite ser diferentes.”

Para resumir, el mundo está hecho de gemelos en todos los temas: por un lado, más global que nunca, por otro lado más individual que nunca.”

Desde que la economía se volvió global no se puede hacer comercio forzando a una de las partes. La economía moderna, que es manejada por empresas globales, depende de la buena voluntad. La economía global debe dar respuestas a lo que uno quiere.”

Las empresas operan con buena voluntad, no pueden usar la fuerza. Nadie puede ser obligado a comprar nada. Eso obliga al respeto, porque si uno quiere satisfacer a cada persona, debe respetar su gusto.”

Y si hace rato dije que la democracia es el derecho a ser distinto, diré algo más sobre la democracia: no es suficiente tener el derecho a la libre expresión, hay que tener la oportunidad de autoexpresión.”

Los jóvenes árabes están conectados al internet, tienen teléfonos inteligentes. Tuvieron éxito, tumbaron a los dictadores y forzaron a todo mundo a hacer elecciones. Pero no estaban preparados para las elecciones. Las elecciones las ganó la vieja guardia porque estaba mejor organizada. Pero cuando llegó al poder, no tenía nada que ofrecer. La generación joven, que tiene las ideas correctas, no ganó… pero ya no se detendrá.”

Si un rey mata a otro rey, es un hecho, pero si se introduce la electricidad en un país, o el internet, es una evolución. Estamos tan preocupados por los hechos del día que dejamos de ver los cambios fundamentales que tienen lugar, cambios que afectan nuestra vida y nuestro futuro.”

La verdadera frontera en el mundo de hoy es la frontera digital. No las defensas y ese tipo de cosas. Así que cuando uno ve esta historia, hay que hacerlo con dos ojos: un ojo en los acontecimientos, que capturan los encabezados de las noticias, y otro ojo en su evolución, que la prensa no siempre sigue.”

Creo que en el futuro habrá dos tipos de relaciones a nivel internacional: una, la de los gobiernos, y otra, la de las empresas globales. Las empresas pueden trabajar juntas mejor de lo que lo hacen los gobiernos. Es una suerte de Naciones Unidas para la economía y contra el terrorismo.”

Las empresas no quieren recibir órdenes y los gobiernos no se las pueden dar. Lo que pueden hacer las dos partes es encontrarse y dialogar. Los gobiernos pueden decir dónde hay un incendio y las empresas pueden decir dónde hay agua.”.