Decrecida del Sena da calma a París
La capital gala todavía permanece en estado de vigilancia tras las inundaciones
PARÍS.
El nivel de las aguas del río Sena descendió lentamente ayer tras haber alcanzado 6.10 metros sobre su nivel de referencia, una espectacular crecida que provocó el cierre de museos y de estaciones de Metro en París, pero pocos destrozos.
La alcaldesa de París, Anne Hidalgo, señaló tras reunirse con su equipo en el Ayuntamiento que la situación se ha estabilizado en la capital y que se asiste a un comienzo de decrecida del Sena, aunque insistió en la necesidad de continuar vigilantes en los próximos días.
El río Sena se salió de su lecho, inundando los quais (muelles) de la capital francesa, tras la caída de lluvias torrenciales que han causado al menos 18 muertos en Europa, cuatro de ellos en Francia.
Por precaución se cerraron museos, estaciones de metro y una línea de tren regional, situados a lo largo del río, por el que se prohibió navegar. Tampoco circulan los coches en algunas vías que bordean al río Sena.
La crecida, que llegó a 6.10 metros la noche del viernes, bajó un poco, hasta 6.06 metros ayer por la mañana. Un nivel comparable a los 6.18 metros alcanzados en 1982, pero aún lejos del de 1910 (8.62 metros).
Desde ese momento el nivel continuó descendiendo. Hacia las 17:00 (hora local) el río ya estaba por debajo de los seis metros y el descenso debería acelerarse hacia el principio de la semana, aunque tardará entre cinco y 15 días en volver a la normalidad, estimó Vigicrues, organismo de vigilancia de crecidas.
Las autoridades decretaron que la zona de la desembocadura del Sena, en Normandía, sea colocada bajo “vigilancia roja” por el riesgo de inundaciones por los escombros arrastrados por el río en su trayecto hasta el mar.
“Yo creo que es una situación de vigilancia roja, sobre todo porque es un mecanismo que se activa de noche. Hay que evitar que esto tome por sorpresa a la gente”, dijo Ségolène Roya, ministra de Medio ambiente.
Las inundaciones fueron “catastróficas” para el trazado ferroviario, informó Guillaume Pepy presidente de la empresa de ferrocarriles franceses, la SNCF.
Pepy estima que habrá que esperar a mediados de la próxima semana para que el tráfico vuelva a la normalidad, justo a tiempo para el inicio de la Eurocopa 2016 el viernes en París.
Desde el inicio de la crecida, turistas y parisinos se agolpan en los puentes del Sena para inmortalizar con sus teléfonos móviles o sus cámaras fotográficas al río fuera de su cauce.
“¡Es impresionante, nunca lo había visto así de alto!”, señaló Bente Wegner, una alemana de 25 años que paseaba junto a su novio cerca de la catedral de Notre Dame. “Perdimos cualquier esperanza de dar una vuelta en los barcos, pero por lo menos tenemos unas fotos increíbles”, contó.
Sin embargo, los bomberos han exhortado a los curiosos a “evitar ponerse en riesgo”, y recuerdan que algunos lugares siguen siendo “peligrosos”.
Por otro lado, los museos del Louvre y de Orsay han puesto a buen recaudo miles de obras de arte almacenadas en sus depósitos y seguirán cerrados hasta el martes.


