La misoginia se suma al debate
Los comentarios denigrantes del precandidato detonaron la polémica sobre la relación que lleva el republicano con las mujeres

WASHINGTON.
La infidelidad en su primer matrimonio y sus insultos a famosas habían sido apuntes anecdóticos en la cobertura mediática de Donald Trump, pero un nuevo artículo ha colocado la relación del empresario con las mujeres en el centro del debate nacional e irritado al aspirante republicano.
Comentarios denigrantes sobre la figura o el peso, besos en los labios a modelos adolescentes y calificaciones de las mujeres en la escala del uno al diez son marcas características de Trump en su interacción con el sexo femenino, según un artículo publicado por el diario The New York Times.
El virtual candidato republicano a la Casa Blanca ya había aireado en entrevistas o en Twitter su opinión sobre famosas como la actriz Rosie O’Donnell —“tiene una cara gorda y fea”— o la que fue su rival en la carrera presidencial, Carly Fiorina, de quien insinuó que nadie con “esa cara” podía liderar el país.
En agosto, Trump opinó que la presentadora Megyn Kelly estaba menstruando cuando le hizo varias preguntas difíciles sobre su relación con las mujeres durante un debate republicano.
The New York Times ha defendido su artículo, que se ha convertido en el más leído de la cobertura electoral del periódico este año, mientras la campaña del empresario exige que el rotativo se disculpe.
La campaña de Hillary Clinton no ha entrado en la polémica, pero un grupo de acción política que respalda a la aspirante demócrata, Priorities USA, lanzó un anuncio que echa más leña al fuego, al destacar varias declaraciones sexistas que ha hecho Trump.
El anuncio mereció la condena inmediata de Trump, que dijo en Twitter que Clinton no puede criticarle por ese tema “cuando su marido fue el peor abusador de las mujeres en la historia” del país.
LO INVITAN
A LONDRES
El nuevo alcalde de Londres, el laborista Sadiq Khan, invitó a Trump a ir a la capital británica para comprobar que el Islam es compatible con los valores occidentales y cambiar así su visión “ignorante” de esa religión.
El edil de la capital británica, musulmán, mantiene una disputa pública con el empresario norteamericano por unos polémicos comentarios hechos por Trump sobre los musulmanes en su campaña.
El republicano generó controversia al afirmar que prohibiría la entrada de los musulmanes a EU, si bien haría una excepción con Khan, que el alcalde de Londres rechazó tajantemente.