La policía, incapaz de combatir a terroristas en El Salvador
Expertos alertan que las fuerzas de seguridad están mal preparadas para enfrentar a 30 mil pandilleros de Barrio 18 y la Mara Salvatrucha
CIUDAD DE MÉXICO, 26 de agosto.- Influenciada por una violencia creciente, la Corte Suprema de Justicia de El Salvador declaró “terroristas” a las organizaciones Mara Salvatrucha y Barrio 18, y de paso a más de 30 mil pandilleros y al menos medio millón de sus seguidores.
La decisión ocurrió cuando se informaba que la violencia en El Salvador alcanzó su punto máximo en muchos años, luego de que se contabilizaron 220 asesinatos en seis días y, de acuerdo con la emisora británica BBC, se llegó a un promedio de 16.98 asesinatos diarios, lo que significó este año tres mil 992 homicidios hasta ayer.
En contraste, Honduras, que es considerado como el país más violento de la región, tuvo tres mil 256 asesinatos entre enero y el 17 de agosto, según información oficial.
Pero el fallo bien podría ser un prolegómeno a un conflicto mayor, toda vez que de acuerdo con la organización InsightCrime, “El Salvador está en una encrucijada. Las fuerzas de seguridad y las sofisticadas pandillas callejeras están enfrascadas en lo que parece cada vez más una guerra civil, aunque sin el evidente componente político”.
De acuerdo con un reporte del analista Damien Wolf, que propone una reforma de la policía, este cuerpo está mal preparado para una confrontación de ese tipo y peor aún, “las estrategias de mano dura han demostrado ser incapaces de detener la creciente ola de violencia en El Salvador”.
Según Wolf, en el texto para InsightCrime, “años de fuertes confrontaciones y enfoques represivos han afectado la moral de la policía y han disminuido el apoyo popular a la institución”.
Pero al mismo tiempo las Maras, como se denomina a ambas pandillas, han demostrado una sofisticación política considerable al “administrar” la violencia como método para obligar a las autoridades a negociar y darles algunos privilegios.
En el eje del conflicto está una tregua entre las Maras, dos grupos emanados de centroamericanos, especialmente salvadoreños, expulsados de Estados Unidos y que ahora tienen ramificaciones y vínculos delictivos en Honduras, Guatemala, México y Estados Unidos, que fue convenida en 2012 entre representantes de ambas pandillas y el gobierno del presidente Mauricio Funes para reducir la violencia.
Pero el régimen del presidente Salvador Sánchez Cerén indicó a principios de año que no mantendría la tregua.
Se estima que las Maras tienen unos 30 mil miembros y al menos medio millón de simpatizantes en un país que apenas hace una generación concluyó una guerra civil que entre 1980 y 1992 provocó 80 mil muertos y obligó a las partes contendientes a negociar políticamente.
El rebelde Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) nunca tuvo más de 15 mil combatientes.
En su fallo del lunes, la Corte Suprema determinó que la actividad de las pandillas es terrorista porque usa “medios y métodos con amplia idoneidad para generar un terror colectivo”; afecta “bienes jurídicos personales o materiales, estos últimos de significativa consideración”; y crea potenciales daños al “sistema democrático, la seguridad del Estado o la paz internacional”.
De acuerdo con el periódico digital El Faro, los magistrados recordaron que los pandilleros “generan terror colectivo” al poner en jaque al Estado y paralizar el sistema de transporte público por tres días; “afectan derechos fundamentales a la vida, a la integridad personal y a la seguridad con su ataque sistemático a cuerpos de seguridad”, y con la violencia contra la población civil.
Según la misma fuente, “también vulneran otros derechos” como el libre tránsito, el derecho de vivir en cualquier lugar del territorio, y causan un aumento de la deserción escolar por el temor a esas organizaciones criminales, que también “inciden en los procesos electorales”.
“Los jueces ya no tienen excusas”
La declaración de las pandillas como grupos terroristas abre un frente común que une a la justicia y las fuerzas de seguridad en la lucha contra la violencia que generan esos grupos en El Salvador, dijeron autoridades ayer.
“Contra el terrorismo no hay términos medios y jamás políticas de apaciguamiento; estamos convencidos y decididos en ganar la guerra contra la delincuencia y el crimen organizado”, dijo el fiscal general, Luis Martínez.
El exmagistrado de la Corte Suprema de Justicia, Ulises Guzmán, coincidió al afirmar que “las bases legales para afrontar la situación de inseguridad están dadas”.
Miembros del Congreso también consideraron que al equiparar a las pandillas con grupos terroristas, “los jueces ya no tienen excusas” para no aplicar leyes severas.
“Se acabó, no más excusas, se está dando la herramienta que permite castigar con dureza todo el terror que provocan las pandillas”, dijo el vicepresidente del Congreso, Guillermo Gallegos.
El gobierno federal consideró que la ley permitirá aplicar todo el peso de la ley a las bandas criminales.
La Ley Especial Contra Actos de Terrorismo establece penas de cárcel de más de 50 años por estos delitos, y la sentencia se puede incrementar por agravantes como atentar contra bienes públicos o provocar víctimas menores de edad, mujeres o adultos mayores.
Asesinan a 3,992 en ocho meses
SAN SALVADOR.– El Instituto de Medicina Legal de El Salvador (IML) reveló ayer que el país registra en lo que va del año tres mil 992 asesinatos.
El Salvador podría superar este 2015 la cifra de cuatro mil 382 asesinatos registrada en 2009, cuando el país fue considerado el “más violento del mundo” y en donde más asesinatos hubo desde 2000.
Sólo al cerrar este mes de agosto la cifra de cuatro mil homicidios ya puede haber sido superada, de acuerdo con cifras del IML.
La institución detalló que entre el 1 y 23 de agosto se reportaron 660 homicidios, 41.32% más respecto a julio, cuando contabilizó 467 muertes violentas.
La media diaria de agosto se sitúa en 28.69 asesinatos, mientras que la de los 235 días transcurridos en el resto de 2015 fue de 16.98.
La policía reportó 43 crímenes de este tipo el domingo, el mayor número de homicidios en 24 horas en lo que va del año, sin embargo, ese mismo día el IML registró un total de 52 muertes violentas.
El Departamento de Estadísticas dijo que la disparidad entre las cifras radica en el tiempo transcurrido entre el homicidio y el reconocimiento
forense.
De mantenerse la tendencia, el país podría sobrepasar seis mil asesinatos en 2015.
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