Pobreza avanza en toda Europa

La exclusión social amenaza casi a una cuarta parte de la población europea, o sea más de 124 millones de habitantes

thumb
Ver galería
thumb
Ver galería

CIUDAD DE MÉXICO, 9 de marzo.- Las imágenes resultan chocantes: personas buscando comida en la basura, en medio de la prosperidad y en países donde el estado de bienestar parece cubrir todo y cuyos políticos regañan y predican por el mundo.

Pero ocurren. En Europa, específicamente, incluso en los países a los que llegaron los beneficios de siglos de colonización y comercio ventajoso.

Para hablar de pobreza los especialistas recomiendan aclarar de qué tipo de pobreza se trata porque hay muchas clases en el mundo. En el ámbito económico se mide, por ejemplo, el umbral de pobreza, la pobreza relativa, la pobreza absoluta o la pobreza que empeora con el paso del tiempo. 

Y sorpresivamente, cualquiera que sea su definición, la Unión Europea (UE) las tiene todas.

El riesgo de pobreza o exclusión social amenaza casi a una cuarta parte de la población en la Unión Europea, o sea más de 124 millones de habitantes. Peor aún, Se esperan 20 millones de pobres más para 2020 (Eurostat 2013, 2014).

Ciertamente los países más castigados son los del antiguo bloque socialista y los más recientemente incorporados, incluso Grecia, pero aun así sorprende que ocurra en naciones con una larga historia colonial, como España, Gran Bretaña o Francia, o industrial, como Alemania.

Y no se necesita ser científico social para descubrir que en los últimos cinco años el hambre ha vuelto a aparecer en el llamado Viejo Continente. Basta con acercarse a algunas zonas ricas para descubrir que los botes de basura se han vuelto restaurantes www.youtube.com/watch?v=w1uY2EUqQ_0 de los desposeídos.

Es una noticia que no ha hecho demasiado ruido en la prensa latinoamericana, acostumbrada a la imagen de la vieja Europa que conquistó América para llenar sus arcas de oro, plata, piedras preciosas y para hacerse de mano de obra esclava.

Un pasado que en México, Colombia y Panamá se mantiene vivo en los recuerdos. Representados, por ejemplo, por las murallas de Campeche o las de Cartagena de Indias, de donde salían las riquezas fruto de la explotación de los territorios, o del comercio, o de la piratería de corsarios ingleses, holandeses, franceses que asaltaban a los conquistadores españoles y sus descendientes.

Buena parte de los beneficios del Nuevo Mundo llegaron a Gran Bretaña, según relata el escritor uruguayo Eduardo Galeano en Las Venas Abiertas de América Latina, por vías legales e ilegales. Fueron esos recursos los que financiaron la Revolución Industrial, la derrota de Napoleón, las nuevas aventuras coloniales inglesas y la construcción de joyas arquitectónicas admiradas hoy por el turismo internacional.

Pero a cinco siglos del arribo de los primeros conquistadores a México y Perú, de donde salieron tres cuartas partes de aquella riqueza, las poblaciones más vulnerables de las metrópolis de lo que hoy es la Unión Europea, están sufriendo pobreza y hambre a causa de una integración que algunos expertos creen se acerca al fracaso.

Con todo, esa Unión Europea ahora tan criticada ha sido también corresponsable de formidables niveles de bienestar para otros sectores de la población.

Esperan el fin de la zona euro

El pasado dos de marzo, el índice Euro Break (sentix-index.com) que analiza las emociones que mueven a los mercados financieros internacionales, vio un mayor riesgo de desintegración de la zoan euro en 2016 a pesar de la reciente prórroga del programa de ayuda para Grecia.

“Es la lectura más alta desde marzo de 2013, con el 38 por ciento de los encuestados que esperan el rompimiento del bloque (europeo) a lo largo de los próximos 12 meses contra el 24.3 por ciento en enero”, informaron Reuters y Le Metropole Café, el blog financiero especializado en metales preciosos.

Para quienes no son expertos en la materia basta con alejarse de las zonas turísticas de la Unión Europea para encontrarse con indigentes o simplemente hacer clic en el buscador de Youtube para descubrir una situación de la que se habla poco en las revistas de viaje.

Situaciones como la de Alemania, el corazón económico e institucional de los 28 países que forman la UE, donde se anunció el 19 de febrero un nuevo récord de pobreza relativa, desde la reunificación de Alemania en 1990: 12.5 millones de personas, 15.5 por ciento de la población.

A 25 años de la caída del Muro de Berlín, la pobreza erige un nuevo muro que se concentra en la extinta Alemania del Este (RDA)  como 23.6 por ciento de los habitantes de Mecklemburg-Vorpomern que no comen diariamente lo suficiente, ni cubren sus necesidades básicas.

La pobreza también afecta a 21.4 por ciento de los berlineses y 20.9 por ciento de los habitantes de Sajonia-Anhalt y 18.8 por ciento de los habitantes de Sajonia, entre otras provincias, los que ganan mensualmente 60 por ciento menos que los alemanes que ya están en el umbral de la pobreza con 979 o mil 100 euros al mes.

Por orden de magnitud, el país más afectado por las muy diversas manifestaciones de la pobreza, según la última estadística oficial de la Unión Europea (Eurostat), es Bulgaria con tres millones y medio de personas, casi la mitad de su población total.

En términos de porcentaje total de población afectada le siguen Rumania (40.4), Grecia (35.7), Letonia (35.1), Hungría (33.5), Lituania (30.8), Croacia (29.9), Irlanda (29.5), Italia (28,4), Chipre (27.8), Portugal (27.5), España (27.3), Polonia (25.8) Reino Unido (24.8), entre otros.

Las cifras son sorprendentes, sobre todo tras los últimos 60 años de trabajo en la construcción de un estado de bienestar. 

Olvidan su propia historia

Ante esta situación Walker Todd, quien en su calidad de abogado de la Reserva Federal (el banco central de Estados Unidos) de Cleveland tuvo en sus manos los documentos de la deuda soberana de muchos países, dijo a Excélsior que la Unión Europea debe sacudirse la deuda soberana.

“Los alemanes y otros países europeos han olvidado las lecciones de su propio pasado. Los préstamos estúpidos también deben de ser condenados, al igual que la forma no razonada de otorgar préstamos”, dijo vía telefónica desde Cleveland.

Porque  ante la falta de reformas para deudores y acreedores, el autor del ensayo A  History of International Lending, destacó que los economistas clásicos recurrieron en el pasado al perdón de deudas, en particular de las deudas soberanas. Situaciones que dieron lugar a la reanudación del crecimiento económico.

De igual modo Mark Blyth, autor del libro Austerity. The History of a Dangerous Idea, repudió también a las medidas de austeridad impuestas a naciones sobreendeudadas como Grecia.

“Simplemente porque no funcionan”, dijo.

Pero ciertamente, hay muchos que difieren y esperan que Europa saldrá adelante.