Pactan un alto al fuego para el este de Ucrania
Tras una reunión de 16 horas, los líderes de Ucrania, Rusia, Alemania y Francia acordaron una hoja de ruta para terminar con el conflicto, aunque ya expresaron diferencias sobre lo acordado

MINSK, 13 de febrero.– Los cañones enmudecerán, las armas pesadas serán retiradas del frente y Ucrania permitirá una autonomía amplia en el este de la nación para retomar control de sus fronteras con Rusia hacia fines de este año, todo ello si se cumple un acuerdo de paz anunciado ayer tras una reunión maratónica de 16 horas entre los mandatarios de Ucrania, Rusia, Francia y Alemania.
Sin embargo, el acuerdo contiene numerosas disposiciones que podrían descarrilarlo. Al anunciar el plan, Ucrania y Rusia disintieron en lo que habían convenido exactamente, incluso la situación de una ciudad de importancia estratégica cercada por los rebeldes prorrusos.
El presidente ruso, Vladimir Putin, dijo a la prensa que el acuerdo dispone un cese de fuego a partir del domingo, como también un estatus especial para las regiones separatistas y disposiciones para discutir las preocupaciones fronterizas y cuestiones humanitarias.
El mandatario ucraniano, Petro Poroshenko, dijo que no había ningún acuerdo sobre autonomía ni federalización para el oriente de Ucrania, una demanda de larga data de Rusia, que quiere mantener su influencia sobre Ucrania e impedirle que ingrese en la OTAN.
El acuerdo requiere que el Parlamento ucraniano conceda amplios poderes a las regiones orientales como condición para restablecer el pleno control de Ucrania sobre las zonas fronterizas con Rusia, requisito que podría suscitar un acalorado debate en Kiev.
Reinaba la incertidumbre hasta en el mismo cese al fuego, ya que Putin admitió que él y Poroshenko disentían sobre la situación de la ciudad de Debaltsevo, en poder del gobierno central.
Putin llamó a los soldados ucranianos rodeados por separatistas en Debaltsevo, en el este de Ucrania, a “deponer sus armas” para que el alto al fuego entre en vigor.
Los separatistas “parten desde luego del principio de que este grupo depondrá las armas” antes del alto el fuego, dijo Putin, que evalúa entre seis mil y ocho mil el número de soldados rodeados.
“Fue una negociación difícil y prevemos que el proceso de implementación no será fácil”, declaró Poroshenko en una rueda de prensa por separado.
“Ahora tenemos un atisbo de esperanza”, comentó la canciller alemana Angela Merkel, que medió las conversaciones en Minsk junto con el presidente francés François Hollande.
“Pero deben tomarse las medidas concretas y todavía enfrentamos obstáculos grandes. Pero, en perspectiva, puedo decir que lo que hemos logrado permite abrigar significativamente más esperanzas que si no hubiésemos conseguido nada”, dijo Merkel.
También el mandatario francés se mostró pesimista al asegurar que el acuerdo de Minsk no garantiza un “éxito duradero” y estimó que “las próximas horas son determinantes”.
Por su parte, el gobierno de Estados Unidos dio una cauta bienvenida al pacto de Minsk: “El acuerdo representa potencialmente un avance importante para una solución pacífica del conflicto”, dijo la Casa Blanca en un comunicado, en el que también subrayó que “el cese al fuego debe aplicarse y
respetarse”.
En tanto, la Unión Europea anunció ayer que confirmará el próximo lunes las sanciones contra ciertos responsables rusos y rebeldes en Ucrania, a pesar del acuerdo de cese al fuego, informaron ayer fuentes diplomáticas.
Esas sanciones, cuya adopción fue ratificada el lunes pasado, habían sido aplazadas una semana para dar tiempo a los negociadores.
LOS ACUERDOS
Principales puntos pactados en la cumbre de Minsk sobre el conflicto en el este de Ucrania:
- Las partes en conflicto acuerdan un alto al fuego bilateral a partir del 15 de febrero en Donetsk y Lugansk.
- La retirada de “todas las armas pesadas” de ambas partes para establecer una zona tapón de ancho de 50 a 140 km. Esta retirada debe iniciarse dos días después de la entrada en vigor del alto al fuego y terminar al cabo de 14 días.
- Se especifica “la retirada de todos los grupos armados extranjeros, de material militar y de mercenarios del territorio ucraniano bajo observación de la OSCE”.
- La liberación de “todos los rehenes y prisioneros” retenidos desde el inicio del conflicto en abril.
- También debe ser adoptada una amnistía para los combatientes implicados en el conflicto.
- Se prevé abrir un proceso de diálogo para la organización de elecciones locales según la legislación ucraniana, y para definir el futuro régimen de las regiones separatistas de Donetsk y Lugansk.
- Las dos partes deben fijar las “modalidades” para restablecer los vínculos económicos y sociales, como el pago de jubilaciones, entre las zonas controladas por Kiev y las de los rebeldes.
- El control de la frontera debe pasar íntegramente a las fuerzas de Kiev en “toda la zona del conflicto”, tras la celebración de elecciones locales.
- Se realizarán reformas constitucionales en Ucrania antes de fin de 2015, que impliquen una “descentralización” de las regiones de Donetsk y de Lugansk.
Denuncian ingreso de armas
El gobierno de Ucrania denunció ayer que unos 50 tanques y otro armamento pesado entraron en territorio ucraniano, a la rebelde región de Lugansk, desde la vecina Rusia durante la noche del miércoles.
Según el portavoz militar de Kiev, Andrei Lisenko, la columna estaba integrada por 50 tanques, 40 sistemas de lanzamiento de misiles y 40 vehículos blindados, que cruzaron por el paso de Izvarine, mientras en Minsk tenía lugar la cumbre para buscar un arreglo al conflicto.
“El enemigo continúa reforzando sus fuerzas en las zonas más peligrosas, especialmente en el nordeste de la región de Lugansk, y en dirección a Debaltsevo”, el estratégico nudo de comunicaciones que une esta región con la vecina Donetsk, dijo el portavoz.
Esa ciudad y sus alrededores son el principal foco de los combates en las últimas semanas y allí están rodeados varios miles de soldados ucranianos bajo la presión de los rebeldes.
Rusia niega permanentemente estar ayudando a los separatistas con armamento o tropas, tal como acusan Kiev y Occidente.
Los líderes de Ucrania, Rusia, Alemania y Francia alcanzaron ayer un acuerdo de alto al fuego y otras medidas para el arreglo del conflicto, en una maratoniana cumbre de más de 15 horas.
Entre los acuerdos alcanzados se incluye un alto al fuego desde el 15 de febrero y la retirada de armas pesadas de la línea de frente.
Holanda teme una amnistía a quienes derribaron avión
Diputados holandeses pidieron ayer al gobierno de Mark Rutte que explique las consecuencias de una eventual amnistía general para los participantes en el conflicto en el este de Ucrania, en relación a la investigación del derribo del vuelo de Malaysia Airlines el pasado mes de julio.
La canciller alemana, Angela Merkel, explicó en una conferencia de prensa que “no hay una obligatoriedad general”, es decir, que no cubriría a los presuntos responsables del derribo del avión, pero recordó: “aún necesitamos los resultados de la investigación”, definitivos.
Un avión de la aerolínea malaya con 298 pasajeros y tripulantes a bordo que cubría la ruta entre Ámsterdam y Kuala Lumpur fue derribado el 17 de julio de 2014 por un misil tierra-aire disparado desde una zona del este de Ucrania controlada por las milicias prorrusas, según informes preliminares de la investigación.
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