Murió el rey Abdullah de Arabia Saudita a los 90 años
El príncipe Salman asumió la corona luego de la muerte de Abdullah este viernes, anunció la televisión estatal
CIUDAD DE MÉXICO, 23 de enero.- El rey Abdullah de Arabia Saudita murió y su hermano Salman se convitió en el nuevo monarca, informó ayer la televisión estatal en un comunicado atribuido a Salman.
El rey Salman convocó al Consejo de Lealtad para nombrar al príncipe Muqrin como heredero a la corona.
Su Majestad Salman bin Abdulaziz Al Saud y todos los miembros de la familia y la nación lloran al Custodio de las Dos Mezquitas Sagradas Rey Abdullah bin Abdulaziz, quien falleció exactamente a la 1:00 am”, dice el comunicado.
Abdullah, quien se había convertido en rey en 2006 tras la muerte de su medio hermano, el rey Fahd, habría nacido en 1923, aunque los datos oficiales no están claros.
El fallecido líder saudita había sido sometido a cirugías enlos últimos años debido a una hernia discal.
El deceso del rey pone sobre la mesa las preocupaciones en torno a una sucesión que puede ser conflictiva, ya que según un reporte del
Washington Institute, el heredero Salman, de 80 años, parece sano, pero en realidad tiene crecientes problemas mentales.
El que aparezca en público es atribuido a su determinación de llegar a rey, aunque más probablemente a la ambición de sus parientes más cercanos de que debe serlo”, agregó el Washington Institute.
A principios de 2014, el rey Abdullah designó al príncipe Muqrin como heredero alterno y desató algunas expresiones de malestar atribuidas, según algunas fuentes, a que sería hijo de una concubina yemení.
Ibn Saud, fundador del reino, tuvo 45 hijos varones y un número desconocido de mujeres. El nuevo rey, y sus familiares inmediatos, disfrutarán de enormes riquezas y privilegios al frente del principal exportador de petróleo del mundo; pero también enfrentarán una complicada situación en el mercado internacional del petróleo, donde los precios son los más bajos en décadas.
De hecho, el deceso del rey introduce un grado de volatilidad en cuanto a los precios del petróleo y en torno a las relaciones del reino saudita con los países occidentales.
Abdullah, un cauteloso reformista entre los envejecidos herederos de la dinastía, apoyó inicialmente a los regímenes autocráticos de Túnez y Egipto frente a los levantamientos populares que acabaron por derrocarlos, pero ofreció apoyo material a los rebeldes en Siria y se esforzó en recomponer las vapuleadas relaciones con el nuevo poder egipcio.
Las relaciones de Abdullah con Irán nunca lograron superar las dificultades creadas por la desconfianza del reino ante el programa nuclear de Teherán.
Documentos del Departamento de Estado de EU, revelados por WikiLeaks en 2010, señalaron que Abdullah pidió que Washington realizara un ataque a instalaciones nucleares de Irán para “cortar la cabeza de la serpiente”.
Cuando estalló la Primavera Árabe en Túnez y Egipto, Abdullah ofreció refugio al fugitivo presidente tunecino Zine el Abidine Ben Alí. Sin embargo, Riad fue la primera capital visitada por el nuevo presidente egipcio, el islamista Mohamed Mursi.
—Con información de EFE y AFP
Abdullah evitó la Primavera Árabe
El rey Abdullah bin Abdulaziz Al Saud, que murió ayer, fue probablemente uno de los monarcas más apreciados de la historia de Arabia Saudita. Su popularidad fue, junto a la mano dura de la policía, una de las causas por las que en el reino no se registraron numerosas protestas durante la Primavera Árabe en 2011.
Tras conocerse el deceso del rey saudí subieron los precios del petróleo.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos Barack Obama rindió tributo al fallecido rey Abdullah a quien calificó como un líder que asumió pasos valientes tras el objetivo de lograr la paz en Oriente Medio y como un valioso amigo.
A pesar de que el rey era considerado un musulmán sunita devoto y austero, y de prácticamente no haber estado expuesto a la influencia occidental cuando era joven, como ocurrió con otros miembros de la familia real, muchos creían que en sus últimos años de vida era más progresista que la mayoría de los saudíes.
Contra la voluntad de influyentes sabios islámicos, en 2009 fundó la Universidad Rey Abdullah, en la que hombres y mujeres pueden estudiar e investigar juntos. En 2013 incluyó por primera vez a mujeres como miembros del Consejo de la Shura (una especie de Parlamento sin funciones legislativas).
De todas formas, para las mujeres sigue estando prohibido manejar y podrían ser castigadas si intentan violar esta medida.
Tal como establece la tradición beduina, el rey Abdullah mantenía un diálogo directo con sus súbditos. Muchos saudíes que se sentían injustamente tratados por la Justicia recurrían a él. Y algunos incluso tenían éxito.
Abdullah era uno de los hijos del fundador del reino, Abdulaziz (bin Saud). Su fecha exacta de nacimiento se desconoce, pero según las diversas fuentes nació en 1923 o 1924.
Tenía 80 años cuando subió al trono en 2005, tras la muerte del rey Fahd. Como príncipe heredero representó en varias ocasiones al rey en conferencias internacionales o visitas de Estado, ya que Fahd estuvo gravemente enfermo durante sus últimos diez años de vida.
En esta época forjó una fuerte enemistad con líder libio Muammar Gaddafi, derrocado en 2011. En la cumbre árabe de 2009 se insultaron delante de todos.
Los saudíes valoraban que Abdullah, a diferencia de otros miembros de la familia real, no tuviera una vida lujosa. Además era elogiado por haber actuado en varias ocasiones como mediador y haber propuesto diversas iniciativas.
En 2002, el rey Abdullah presentó en Beirut una iniciativa de paz para Oriente Medio que fue aceptada por todos los estados árabes. El programa fue adoptado por la Liga Árabe, pero rechazado por Israel.
Además intentó mediar entre las facciones rivales palestinas Al Fatah y Hamas y logró un acercamiento entre los estados árabes del Golfo con Irán. En noviembre de 2008 viajó al Vaticano a reunirse con el papa Benedicto XVI.
Bajo su reinado, Arabia Saudita fue a partir de 2013 un importante patrocinador del levantamiento contra el régimen sirio de Bashar al Assad.
- DPA y AFP
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