El Papa dedica oración a bebés abortados y beatifica a mártires en Corea del Sur

En la tercera jornada de su visita al país asiático, Francisco reza ante un 'cementerio de bebés abortados' y encabeza la beatificación de 124 mártires en Seúl

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16/08/2014 09:39 EFE / Fotos: AP y Reuters

SEÚL, 16 de agosto.- El papa Francisco visitó hoy un cementerio de fetos abortados como parte de su visita al centro católico de atención de discapacitados de Kkottongnae al sur de Seúl, en la tercera jornada de su viaje a Corea del Sur.

Francisco se acercó a 'Taeahdongsan', un jardín donde se puede pude ver un estatua de la Sagrada Familia rodeada de cientos cruces de madera blancas que representan a los no nacidos, donde oró en silencio, un lugar que los coreanos denominan 'cementerio de bebés abortados'.

Corea del Sur cuenta con una alta tasa de abortos, y según los últimos datos oficiales publicados, en 2005 se practicaron 340 mil interrupciones voluntarias del embarazo frente a 440 mil nacimientos.

La ley surcoreana del aborto establece supuestos como la violación, incesto, peligro para la salud de la madre o enfermedades hereditarias, y fija el plazo máximo en 24 semanas desde la concepción.

Sin embargo, esta ley se aplica en raras ocasiones, una laxitud que tiene su origen, según expertos, en las políticas para reducir la tasa de fertilidad y combatir la superpoblación implantadas en la década de los años 60 por el Gobierno.

En la tercera jornada de su visita a Corea del Sur, el Papa acudió al conocido "Hogar de la Esperanza" de Kkottongnae, un complejo católico donde se atiende a miles de personas con discapacidad.

El pontífice, que llegó en helicóptero desde la capital hasta la localidad de Eumseong, fue recibido por una multitud de personas a las que saludó desde el 'papamóvil' blanco sin mampara que ha venido utilizando para sus encuentros con los fieles desde que comenzó el viaje el jueves.

En el trayecto hacia el edificio principal, besó la cabeza de varios bebés desde su vehículo entre ovaciones generalizadas y gritos de "viva Papa".

Tras quitarse los zapatos en línea con la tradición coreana, Francisco recorrió el centro donde saludó a algunos de los residentes y sus cuidadores, recibió como regalo un retrato realizado por un niño y bendijo a todos en español.

Creado en 1976 por el padre John Oh, un destacado líder religioso local, Kkottongnae es un extenso complejo donde principalmente se presta atención a los discapacitados, aunque también se da cobijo a bebés abandonados y se ofrece educación y ayuda a alcohólicos.

El "Hogar de la Esperanza" surcoreano no está exento de polémica, ya que sobre Oh pesan acusaciones de malversación de fondos públicos a través del centro, por lo que la inclusión de este en el itinerario del pontífice ha resultado criticada.

Beatifica a mártires

Antes de su visita a Kkottongnae, esta mañana Bergoglio se dio el mayor baño de masas en su visita a Corea del Sur, al beatificar a 124 mártires del país en una ceremonia frente a centenares de miles de personas en la céntrica plaza de Gwanghwamun en Seúl.

El pontífice comenzó una misa a las 10.00 hora local (01.00 GMT) al aire libre en la emblemática plaza de Gwanghwamun para beatificar a los mártires, todos ellos de la primera generación de víctimas de la persecución religiosa en el país de los siglos XVIII y XIX.

Los mártires nos enseñan el camino", apuntó Francisco durante su homilía y destacó que su legado contribuirá a promover la paz y los valores humanos en Corea del Sur y el resto del mundo.

El Papa destacó además el carácter laico de los primeros católicos de Corea, donde a diferencia de otros países de Asia el evangelio no fue introducido por misioneros.

Su ejemplo tiene mucho que decirnos a nosotros, que vivimos en sociedades en las que, junto a inmensas riquezas, prospera silenciosamente la más denigrante pobreza; (...) y donde Cristo nos sigue llamando, pidiéndonos que le amemos y sirvamos tendiendo la mano a nuestros hermanos necesitados", aseguró el pontífice.

Frente a las autoridades religiosas, desplegados a lo largo de más de 500 metros desde el Ayuntamiento hasta el histórico palacio de Gyeongbok, se concentraban los 170 mil invitados a la ceremonia, aunque la policía preveía que hasta un millón de personas podría acudir hoy al centro de Seúl para ver al Papa.

El centro de Seúl apareció completamente abarrotado horas antes de que comenzara la misa de beatificación y muchos de los asistentes pasaron la noche en los alrededores antes de someterse a unos exhaustivos controles de seguridad.

El pontífice, que un día más volvió a lucir en el pecho el lazo amarillo en solidaridad con las víctimas del naufragio, hizo en su camino a la ceremonia una breve parada frente a un grupo de familiares para saludarles y darles su pésame.

Francisco comenzó el día con una breve visita al Santuario de los Mártires de Seosomun, un lugar histórico en el centro de la capital donde se produjo el número de ejecuciones de los primeros católicos coreanos.

Francisco concluirá el lunes una visita que se considera histórica al ser la primera de un papa en dos décadas a Asia Oriental y la primera en 25 años a Corea del Sur, país donde residen 5.4 millones de católicos, más del 10 por ciento de la población.

jrr

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