Daño ecológico amenaza a México

La explotación de hidrocarburos en la frontera estadunidense genera preocupación por su altos índices de contaminación que podrían afectar a los estados mexicanos que colindan con EU

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09/06/2014 02:22 Carmen Álvarez

CIUDAD DE MÉXICO, 9 de junio.- Los desastres ecológicos que provoca la intensa explotación de hidrocarburos en Texas y en todo Estados Unidos, hacen sonar las alarmas de abogados, químicos y ambientalistas mientras de acuerdo con informes periodísticos el problema está cada día más cerca de México.

Es una historia que comenzó con el relato de lo que ha tenido que soportar la gente que vive en los condados –equivalentes a municipios, en su mayoría rurales– que con reservas probadas de 3 mil 372 millones de barriles de petróleo y 7.8 billones de pies cúbicos de gas, son parte de los que Estados Unidos consideran para lograr su anunciada independencia energética.

El epicentro de esta investigación que comenzó hace un año yace en el condado de Karnes, a unos 205 kilómetros de Nuevo Laredo, Tamaulipas, porque allí se encuentra la porción más rica en hidrocarburos de la formación rocosa Eagle Ford Shale, de 80 kilómetros de ancho, que se extiende 650 kilómetros por el sureste de Texas a través de algunos de los condados más pobres de Estados Unidos y de hecho llega a partes de México.

Los protagonistas involuntarios de este problema son la señora Lynn de 58 años y su esposo Shelby Buehring de 66, que a lo largo de los últimos cinco años vieron anulados sus planes de pasar sus últimos años de vida rodeados de la tranquilidad que envolvía el hogar estilo rancho que compraron después de jubilarse.

“Con más de 50 pozos perforados en un radio de cuatro kilómetros de distancia, los días en que los Buehring podían sentarse en la plataforma de madera que Shelby construyó para desde allí disfrutar la tranquilidad de la tarde, desaparecieron hace mucho tiempo”, relató un reporte de Inside Climate News, una publicación especializada.

Inside Climate News, el Center for Public Integrity de Washington y el canal de televisión en cable y vía satélite The Weather Channel de Atlanta, Georgia, han reportado sobre el problema con la fuerza y el prestigio de haber ganado el Premio Pulitzer por sus trabajos.

Es un pobre consuelo para los Buehring. Y es que para ellos, al igual que para muchos pobladores de las zonas rurales asentadas sobre el yacimiento más rico en su tipo de Estados Unidos, que abarca en territorio estadunidense a los condados Webb, Dimmit, La Salle, McMullen y Live Oak –con el mayor número de pozos– en la frontera con Tamaulipas, Coahuila, Chihuahua y Nuevo León,  su bienestar se ha convertido en un espejismo del pasado.

La magnitud del problema motivó a los científicos del Centro Tyndall de Manchester, Inglaterra, que promueve la sustentabilidad ambiental, a realizar un estudio publicado en 2011, donde identifican 38 sustancias químicas “agudamente tóxicas” que se usan en la tecnología de fracking o fracturación hidráulica.

Las emisiones aéreas, que en promedio son de más de una tonelada diaria de sustancias químicas, que inhala la señora Buehring, le provocan irritación en los ojos, daños en los pulmones, migraña e insuficiencia respiratoria que la hacen cada día más dependiente de su inhalador respiratorio con el que intenta sobrevivir.

Se trata de una mezcla terrible en la que figuran agentes cancerígenos como la acrilamida, el benceno, la naftalina, el formaldehído, el clorhidrato de hidroxilamina, la nafta petroquímica, la tiourea, el nitriloacetato de trisodio, el dioxano, el óxido de etileno, el petróleo ligero aromático solvente y los solventes minerales o de Stoddard, siete de las cuales causan además mutaciones genéticas y/o malformaciones en los bebés.

“Hay algo que se desprende y se va hacia mi garganta, mi nariz se empieza a tapar y no logro respirar”, dijo Lynn Buehring a The Weather Channel.

La entrevista televisada hace tres meses y los artículos editados por Faisal Azam generaron reacciones de un auditorio sediento de soluciones. “Ellos no van a detenerse a tiempo de salvar a tus hijos. No me importa si eres dueño de una casa, ¡toma tus hijos y VETE!”, comentó Suzanne O’Toole Capanelli.

El término fracking significa “fracturación hidráulica” que consiste en la inyección a presión de un millón de galones de agua –3 millones 785 mil 411.78 litros– con 2 por ciento de arena a pozos verticales de hasta mil metros de profundidad que luego avanzan en sentido horizontal hasta fracturar o hacer grietas en los depósitos rocosos de hidrocarburos para extraer el gas o el petróleo.

Otro artículo que ha causado impacto, Fracking Hell. The True Cost of America’s Gas Rush, de la cadena de televisión vía satélite LinkTV de San Francisco, reveló que el agua usada en el proceso y los residuos químicos que contiene están poniendo en peligro a las poblaciones asentadas sobre otro yacimiento rocoso denominado Marcellus, en la Cuenca de los Apalaches, al este de Estados Unidos.

Según la investigación (www.linktv.org/video/6258/fracking-hell-the-untold-story) existe el peligro de que desechos radiactivos con Radium 226, sumados a las emisiones de gas metano, eleven el número de enfermos por esta contaminación.

Karnes, donde viven los Buehring, tenía 321 pozos de fracking en operación hasta el 30 de noviembre de 2013, lo que lo convierte en el tercer condado con mayor extracción de hidrocarburos, según el Inventario de Emisiones de Petróleo y Gas de Ford Shale que el Consejo de Gobiernos de la Zona del Álamo y la Comisión de Calidad Ambiental de Texas acaban de poner a disposición del público.

Cerca de los mexicano

Para la población mexicana que vive en la frontera con Estados Unidos este inventario (s3.amazonaws.com/s3.documentcloud.org/documents/1109217/aacog-oil-and-gas-emission-inventory-april-4-2014.pdf), revela que el mayor número de pozos de extracción de gas y petróleo mediante la técnica de fracking se concentra en las fronteras con los estados de Tamaulipas y Coahuila, y probablemente en la frontera con Chihuahua y Nuevo León.

Hasta el 30 de noviembre de 2013, el condado de Webb, a unos 30 kilómetros de la zona metropolitana de Nuevo Laredo con más de 636 mil habitantes, es el que registra más fracking en todo el estado de Texas, con 375 pozos en operación. El segundo condado más activo es Dimmit, con 341 pozos operativos; Karnes, donde viven los Buehring, tenía 321 pozos.

“Más de 51 por ciento de las emisiones de NOX (monóxido de nitrógeno que se combina rápidamente con otras sustancias) se producen en cuatro condados: Webb, Dimmit, Karnes y La Salle (también cercano a la frontera con México). Las operaciones de Eagle Ford en el condado Webb emitieron 15.7 toneladas de NOX por temporada de Ozono al día.

Las operaciones en Dimmit emitieron 14.6 toneladas, las operación en Karnes 14.2 toneladas y las operaciones en La Salle 12.8 toneladas en 2012”, dice el inventario de la Comisión de Calidad del Aire de Texas.

El problema es que eso sucedió hace dos años y que la Agencia de Información sobre Energía (EIA) dependiente del Departamento de Energía de Estados Unidos, plantea estar produciendo 350 mil millones de metros cúbicos de gas en 2035 y que las firmas petroleras de Estados Unidos ya pusieron la cuenta regresiva para explotar en México la prolongación de la formación geológica de Eagle Ford.

Al respecto, la revista en línea Quartz de Atlantic Media en Washington, publicó el pasado 20 de febrero que los cárteles del crimen organizado son vistos como un obstáculo en el camino de estos planes.

“Si todo sale bien, los perforadores responsables de la bonanza de Texas pronto cruzarán la frontera sur de Estados Unidos para extender el auge de la fracturación hidráulica a México. Pero primero el gobierno Mexicano, las petroleras extranjeras, o alguna combinación de las dos, tendrá que neutralizar a algunos de los pandilleros más salvajes del mundo”, dice el artículo titulado Mexico’s drug cartels are standing in the way of a fracking bonanza.

Los nombres de 43 empresas petroleras que operan en Texas están disponibles en el inventario de la Comisión del Aire de Texas https://www.documentcloud.org/documents/1109217-aacog-oil-and-gas-emissi... mientras la presencia del crimen organizado en Tamaulipas es tema de análisis en la prensa de lengua inglesa.

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