África, golpeada por los conflictos

Si bien hay problemas religiosos, étnicos y socioecónomicos en gran parte de ese continente, la línea del Sahel y sus conflictos entre musulmanes y cristianos son el eje de la mayoría de ellos

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18/05/2014 03:46 José Carreño Figueras

CIUDAD DE MÉXICO, 18 de mayo.- Desde el año 2000, se han presentado conflictos armados en 24 países africanos, donde 146 grupos guerrilleros que defienden lo mismo causas separatistas que la defensa de esta o aquella religión o reivindicaciones diversas, o ninguna, forman parte del mapa africano.

Ciertamente está la República Centroafricana, donde una guerra civil entre la minoría musulmana y la mayoría cristiana esconde una realidad de exclusión política y económica con ingredientes étnicos.

El conflicto enfrenta al Seleka, una coalición de grupos musulmanes que en 2013 derrocó a un gobierno corrupto, de mayoría cristiana que había excluido a los musulmanes, y fue derrocado a su vez por grupos cristianos opuestos a la ley musulmana y a las brutalidades cometidas por una parte de Seleka.

Y en Nigeria, Boko Haram, un movimiento islamista que se dice identificado con la organización extremista Al-Qaeda y pretende instaurar la ley musulmana Sharia en el país —donde los musulmanes son 50.2 por ciento y los cristianos son casi 48.4 por ciento— y de hecho lucha contra la cultura occidental.

La Sharia, una ley tradicional promovida por grupos fundamentalistas, incluye mutilaciones, flagelación y lapidaciones entre sus castigos.

El secuestro de más de 200 jovencitas de una escuela en Nigeria fue el más reciente  de los esfuerzos de Boko Haram por hacerse notar, pero su acto provocó indignación mundial.

Los incidentes en la República Centroafricana y en Nigeria son, sin embargo, sólo una parte del mapa de conflictos africanos, uno del que los problemas religiosos son parte a veces protagónica pero frecuentemente, también, como parte de problemas étnicos y socioeconómicos.

Pero hay también los grupos que se proclaman parte o aliados de la organización fundamentalista musulmana Al-Qaeda, como ocurre en Mauritania, Argelia, Somalia, Kenya, Sudán y Uganda.

Según el Real Instituto Británico de los Servicios Unidos, “África representa un campo fértil para que una Al-Qaeda disminuida se reagrupe, se reenergize y y relance su misión de jihad (guerra santa) global”.

Y hace un par de años analistas occidentales como Peter Pham, del Atlantic Council en Washington, afirmaban que un resurgimiento de Al-Qaeda sería posible con base en los grupos africanos, específicamente en el norte del continente, donde están la mayoría de los musulmanes.

Pero no son los únicos conflictos, como pueden atestiguar Egipto, Ruanda y el Congo.

En todo caso, hoy por hoy los conflictos más activos se desarrollan a lo largo de una franja de unos 6,500 kilómetros de largo que va de Djibouti, en el Golfo de Adén, en el “Cuerno de África” al este, a Dakar, en Senegal, en la costa del océano Atlántico, al oeste.

Esa franja, conocida por algunos como el Sahel, forma no sólo el punto donde el Sahara hace contacto con la llamada África Negra, sino también donde las naciones islámicas norafricanas, islámicas ya hace mil años, hacen contacto con sociedades sobre todo cristianas —en especial protestantes— ya hace siglos.

El grado de preocupación acerca del conflicto religioso varía de país a país pero va paralelo al grado de preocupación acerca del conflicto étnico en muchos países, lo que sugiere que están frecuentemente relacionados”, recordó la organización Pew.

De hecho, la combinación de ambos factores y la lucha por el control de recursos naturales resulta frecuentemente en conflictos armados. Algunos estudiosos afirman que África es de hecho el continente más religioso del mundo, al margen de la religión que se trate.

Según cifras de la ONU, hasta 53 por ciento de los africanos se declara musulmán, más de 40 por ciento cristiano y un porcentaje pequeño es animista, pero con impacto en poblaciones de ambas religiones.

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