En México, júbilo católico por canonización

Enviado del Vaticano asegura que el papa viajero supo ser extraordinario; en el semanario ‘Desde la Fe’ acusan campañas de desprestigio

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28/04/2014 03:57 Iván E. Saldaña

CIUDAD DE MÉXICO, 28 de abril.- Paz y bendiciones para el mundo y, particularmente, para México, pidió el enviado del Vaticano, Christophe Pierre, como una plegaria para los papas recién canonizados.

El nuncio apostólico se dirigió a miles de feligreses que llenaron la Basílica de Guadalupe durante la ceremonia eucarística de Acción de Gracias por la canonización del papa Juan Pablo II y Juan XXIII.

“A ellos les pedimos nos obtengan de Dios abundantes bendiciones a cada uno de nosotros, al mundo entero y, particularmente, a esta amada tierra mexicana”, manifestó.

Durante su sermón también recordó a los presentes, incluyendo obispos y canónigos que lo rodearon, el acercamiento particular que tuvo El papa viajero con este país.

“¡Qué privilegio hemos tenido nosotros, hombres y mujeres de México, al haber tenido la oportunidad de ver y aprender, en Juan Pablo II, cómo se cree y cómo se ama verdaderamente”, afirmó desde el púlpito.

Justificó también que la Iglesia católica canonizó al pontífice “no porque haya sido sucesor de Pedro, sino porque él, gracias a su fe y al amor que lo identificó siempre con Cristo, supo ser extraordinario en lo ordinario”.

Como parte de los tres actos de celebración ayer en Basílica, además de la misa, el representante diplomático de la Santa Sede, con motivo de su canonización, develó una placa en la plazoleta dedicada a Juan Pablo II, adherida a su imagen en escultura.

En la lámina se escribió la frase que el mismo Papa, desde el recinto guadalupano, acuñó en 1979 durante su primera visita a este país: “México siempre fiel”.

Al término de la misa de Acción de Gracias, la reliquia de primer grado del papa Juan Pablo II fue trasladada de la nave central del templo al columbario de la Plaza Mariana, donde permanecerá junto a cientos de criptas.

Se trata de una figura de cera de Karol Wojtyla, en una gran urna de cristal, con un crucifijo como relicario y con un pedazo de piel de la frente del primer papa que vistió México.

Maciel nos engañó: CEM

El secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), Eugenio Lira Rugarcía, dijo que altos jerarcas de la Iglesia católica mexicana y el papa Juan Pablo II fueron engañados por el sacerdote Marcial Maciel, por lo cual, en su tiempo, el pontífice nunca  pasó por alto acusaciones de pederastia.

Lira, quien se incluyó en el engaño, reiteró que no hubo protección hacia el presbítero acusado.

“El Papa fue engañado y, no solamente él, muchas personas que confiábamos, también me incluyo,  en que el padre Maciel era un hombre bueno, que estaba haciendo una gran labor”, respondió a pregunta expresa.

Su declaración tuvo espacio en la Basílica de Guadalupe después de que participara en la celebración eucarística de Acción de Gracias por la canonización doble de los papas Juan XXIII y Juan Pablo II, oficiada por el nuncio apostólico Christophe Pierre. 

La Arquidiócesis Primada de México, a través de un artículo en el semanario católico Desde la Fe, en el mismo día, acusó la existencia de campañas de desprestigio contra Juan Pablo II, como “la foto en la que aparece el Papa, anciano, dando la bendición al padre Marcial Maciel.

“Esta evidente intención de desprestigiar al Papa amerita respuesta: desde luego no cabe pensar que el Papa avalara la conducta inmoral de Maciel: no es cierto que sabiendo que éste era pederasta lo encubriera porque era su amigo”, publicó. 

Eugenio Lira aseveró que “cada vez, va saliendo más a la luz que el padre Maciel tendía mucho a no decir la verdad.

“Hacía pensar que era cada vez más cercano (del Papa) de lo que en realidad era.”

Justificó que el pontífice que visitó México en cinco ocasiones, “en cuanto vio que había más denuncias (de pederastia)”, instruyó al órgano correspondiente del Vaticano para juzgar culpas.

“Lamentamos mucho lo que ha sucedido y comprendemos mucho el dolor de las víctimas, sin embargo, la responsabilidad es del culpable: de Marcial Maciel”, finalizó. 

 

La placa dice: “México siempre fiel”

Al mediodía de ayer, en la Basílica de Guadalupe, miles de peregrinos ondearon la bandera de la Santa Sede a cada grito, porra, rima y cantos de festejo por la canonización de los papas Juan Pablo II y Juan XXIII.

Se repetía más: “Juan Pablo II te quiere todo el mundo”. Al tiempo del canto, algunos interpretaban la melodía Amigo, de Roberto Carlos.

Las ovaciones al hombre que visitó cinco veces México durante su pontificado salieron del templo guadalupano y se extendieron al atrio, pues según la Basílica de Guadalupe eran alrededor de 12 mil peregrinos que se presentaron en el lugar para presenciar la celebración eucarística de Acción de Gracias por los nuevos santos, oficiada por el nuncio apostólico Christophe Pierre, representante en México del papa Francisco. 

El momento de silencio entre la gente fue cuando entró la procesión de algunos obispos del país y canónigos de la Arquidiócesis Primada de México, escoltando las reliquias de los celebrantes, de primero y segundo grado.

Una es la figura en cera de Karol Wojtyla, metida en una gran urna de cristal; la de Angelo Giuseppe Roncalli fue más ligera de portar. Es un solideo (gorro de tela que usan los obispos) protegido en una urna de mucho menor escala que la otra.

Una breve porra surgió nuevamente, y se repitió entre la multitud: “Juan Pablo, hermano, ya eres mexicano”.

Después, por el altavoz se dijo que en la plazoleta dedicada a la estatua de Juan Pablo II se sustituyó la placa con el nuevo nombramiento de santo y fue develada por los jerarcas católicos.

Todos aplaudieron cuando el portavoz del mensaje resaltó que el grabado en la lámina metálica dicta la misma frase que el santo polaco acuñó en 1979: “México siempre fiel”.

Después de casi dos horas de misa, muchos de los presentes caminaron tras las reliquias escoltadas por el clero católico, entre ellos el cardenal José Francisco Robles Ortega, presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) y el secretario general de la misma, el obispo Eugenio Lira Rugarcía. 

El rector de la Basílica de Guadalupe, Enrique Glennie Graue anunció a los presentes que en el lugar permanecerá permantemente la reliquia del papa Juan Pablo II y estará expuesta al público de lunes a domingo, de las 10 a 18 horas.

Terminada la ceremonia, los feligreses tuvieron tiempo para cantar, aplaudir, llorar y rezar frente a la figura de cera de Karol Wojtyla, repitiendo en coro: “Juan Pablo II, te quiere todo el mundo”.

—Iván E. Saldaña

Proceso de elevación

El proceso para que Juan Pablo II se convirtiera en santo comenzó desde 2005, cuando una monja le pidió el milagro de curarle el mal de Parkinson. Casi seis años después fue beatificado.

 

6/2005

 

REALIZA EL MILAGRO

La monja francesa Sor Marie Pierre-Simon tuvo que dejar su empleo como enfermera en el área de maternidad de un hospital de Arles, en Francia, debido  a que padecía mal de Parkinson. En junio de 2005, tras haber pedido a Juan Pablo II una mejora en su enfermedad, el mal desapareció totalmente de manera inexplicable.

 

5/2011

RECIBE BEATIFICACIÓN

La comisión médica de la Congregación para las Causas de los Santos y un grupo de teólogos dieron el visto bueno al milagro atribuido a la intercesión de Juan Pablo II, por lo que el entonces papa Benedicto XVI firmó el decreto, poniendo como fecha el 1 de mayo de 2011, domingo de la Divina Misericordia, devoción impulsada por Karol Wojtyla.

 

4/2014

LO NOMBRAN SANTO

Ante cientos de miles de personas que abarrotaron la Plaza de San Pedro, la Vía de la Conciliación (avenida aledaña) y las cercanías del Vaticano, el papa Francisco pronunció —en latín— la fórmula eclesiástica prevista para declarar como santos a Juan XXIII y Juan Pablo II, y ordenó que sean “devotamente honrados” por toda la Iglesia católica universal.

 

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