Rusia responderá a las sanciones de Estados Unidos

El embajador de Rusia en México, Eduard Rubénovich Malayán, dijo que quienes aprueban represalias se olvidan de que éstas nunca pueden ser unilaterales

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19/03/2014 05:46  Pascal Beltrán del Río
Para el embajador de Rusia en México, Eduard Rubénovich Malayán, las sanciones contra su país recuerdan “el frío de los años 60”. Foto: David Hernández

CIUDAD DE MÉXICO.- El embajador de Rusia en México no esconde su sorpresa ante las sanciones aplicadas por Estados Unidos y parte de Europa contra su país por adherir a la República de Crimea.

En entrevista con Excélsior, el diplomático Eduard Rubénovich Malayán asegura que el mundo ya no es el de la Guerra Fría, cuando uno o dos países estaban en el poder, por lo que todas las potencias deben acostumbrarse a las nuevas realidades de un mundo globalizado.

Y aunque dice que Rusia sigue abierto a la cooperación internacional para resolver la crisis en Ucrania, también adelanta que responderán a las sanciones aplicadas por países
occidentales.

El pueblo de Crimea ha votado en un referéndum por la independencia; Rusia ha reconocido la independencia de Crimea. ¿Qué es lo que sigue ahora?

–Supongo que ya ha visto en los cables de noticias que hoy (martes) el presidente Vladimir Putin se ha dirigido a la Asamblea Federal, a los diputados de la Duma estatal y a los senadores de la Cámara superior del Consejo de la Federación, pidiéndoles que aceptemos a Crimea como miembro de la Federación de Rusia.

O sea, todavía no se ha aprobado una ley correspondiente, pero suponemos que apenas se va a aprobar, y que la República de Crimea formará parte de la Federación de Rusia.

De igual manera, la ciudad de Sebastopol formará parte de la Federación de Rusia, pero con una categoría distinta. Que, por cierto, es la misma categoría, el mismo estatus que Sebastopol tenía en la época soviética.

¿Cuál es ese estatus, esa categoría?

–Será un miembro independiente. Un miembro especial. De hecho ahora no pertenece a Moscú ni a San Petersburgo.

¿Será la tercera ciudad que tendrá ese estatus, esa categoría, dentro de Rusia?

–Sí, sí, sí.

¿Crimea va a ser una provincia rusa? ¿Administrativamente cómo va a funcionar?

–Como usted sabe, Rusia es un Estado Federativo, tenemos 88 miembros de la Federación. Son repúblicas autónomas, repúblicas como tales, o regiones. Por ejemplo, Tartaria es una república y Crimea también va a ser una república, será un miembro que gozará de todos sus derechos con su Parlamento, con su Presidente, etcétera.

¿Cuál será la situación de la minoría en Crimea, la minoría ucrano-parlante, los tártaros; qué papel van a jugar dentro de la nueva república?

–Usted sabe que la mayoría de la población son rusos, aproximadamente 15 por ciento de la población son ucranianos y como 10 por ciento son tártaros de Crimea. Y de hecho, en general estaríamos hablando de los tártaros porque hace tiempo ellos sufrieron unas injusticias muy graves. En los tiempos de Stalin los expulsaron de Crimea y de hecho volvieron a Crimea en los años 70 y 80.

Así que hoy el presidente Putin propuso que la Republica de Crimea –cuando ya forme parte de la Federación de Rusia–  tenga tres idiomas oficiales: el ruso, el ucraniano y el tártaro de Crimea.

Y voy a decirle más sobre la incorporación de Crimea a la Federación de Rusia. Y aquí vamos a ser objetivos, no toda la gente en Crimea lo quería, pero se sentirán muy alegres por esto. Estoy hablando de los tártaros. Sin embargo, la mayoría respaldó la decisión. Usted sabe que 82 por ciento de la población participó en la votación y que 96 por ciento votó a favor de adherirse a Rusia.

Y uno de los motivos por los cuales votaron a favor, incluso los tártaros, fue porque según nuestra Constitución, según las leyes rusas, se reconoce a los tártaros de Crimea como un pueblo que fue reprimido en la época de Stalin. Por eso es que ellos tienen unos privilegios especiales y unos derechos especiales.

Desafortunadamente en Ucrania no eran reconocidos así. Y de hecho es aquí donde estaríamos hablando de dónde viene esta historia: de que la primera decisión, la primera resolución que tomaron las nuevas autoridades de Kiev, ¡fue la cancelación del uso del idioma ruso!

De hecho, después sí que han surgido los consejos y gente diciendo que por favor no, que no sigamos con el tema porque eso provocará una tormenta. Y de hecho así sucedió, generó tensión en toda la gente y así fue como eso llevó a Crimea a dirigirse a Rusia para pedir ayuda.

Yo lo que quiero decirle, señor Beltrán, es que de hecho el conflicto no fue provocado por Rusia. No nos hacía falta. Éste es un problema interior de Ucrania. De hecho, ¿cuál podría ser la reacción si se dirigen a nosotros millones de rusos?

Vamos a recordar que en los años 80, 83 y 84, decenas de estudiantes estadunidenses en la isla de Granada se dirigieron a Reagan, o supongamos que se hayan dirigido a Reagan, y a partir de allí Estados Unidos enviaron sus fuerzas armadas a Granada.

Bueno, aquí tenemos a millones de rusos. Que de hecho aquí hay que entender que el problema de Crimea ha existido siempre. No voy a entrar en los detalles, no me voy a meter en el año 1954 cuando Khrushchev cedió Crimea a Ucrania porque él tenía que mostrar una posición firme y porque las autoridades del partido soviético eran las más fuertes en aquellos tiempos.

Quizá ésta fue su forma de pedirles perdón a los ucranianos porque en los años 30, cuando estaba en el poder en Ucrania lo primero que hizo fue escribirle una carta a Stalin pidiéndole permiso para disparar contra 30 mil personas. No sabemos cuál fue la motivación, pero ¿quién podría imaginar en 1954 que la Unión Soviética se iba a caer? En 1991, cuando esto pasó, en la euforia de la libertad universal, se les olvidó de los rusos. Ellos de hecho intentaron y más de una vez se dirigieron a Rusia pidiendo la adhesión a Rusia.

Y más todavía, el Consejo Superior de Rusia, en el año 93 o 94, votó por la incorporación de Crimea a Rusia. Intentaban también formar su propio estado, aprobaron su propia constitución de Crimea en 1992, que Kiev canceló sin siquiera preguntar al pueblo de Crimea.

O sea, es un lío bastante complicado, pero también tiene su lógica, siempre querían estar con nosotros. Y lo más importante que le voy a decir es que 95 por ciento de los ciudadanos rusos creen que Rusia tiene que proteger los intereses de los ciudadanos rusos en Crimea y 86 por ciento cree que Crimea siempre ha sido y sigue siendo parte de Rusia.

Y 83 por ciento de la población rusa cree que sí tenemos que ayudar a Crimea, aunque esto lleve a sanciones contra Rusia.

Le voy a preguntar por las sanciones, pero quiero preguntarle por otras regiones de Ucrania donde también hay población ruso-parlante que estaría sujeta a las mismas leyes que usted ha criticado ¿Crimea es un caso único o lo que pasó en Crimea podría pasar en otras partes?

–Yo la única cosa que le quiero decir con toda la seguridad es que contamos muchísimo con que la situación de Ucrania se estabilice. Entienda que Ucrania es el país más cercano a nosotros, es un país hermano. Nosotros nos oponemos de manera categórica a que Ucrania se separe y de hecho, hace muy poco tiempo propusimos a los países occidentales, con los que siempre tenemos un contacto muy activo, organizar un grupo de respaldo a Ucrania.

No voy a hablar de todos los puntos, pero uno de los principales es mantener una reunión constitucional en Ucrania que tome en cuenta la opinión de los representantes de todas las regiones. O sea, nosotros nos oponemos categóricamente a la división de Ucrania.

Y voy a decirle más: en Ucrania ningún Presidente ha ganado las elecciones sin el apoyo de las regiones del sureste de Ucrania porque estas regiones detentan el poder económico de Ucrania, que desafortunadamente ahora está muy débil. Y también allí es donde vive la mayoría de los electores.

¿Este caso de Crimea será un caso único de este tipo?

–Yo estoy seguro que sí.

¿Qué pasa si por esta decisión de la separación de Ucrania y unión con Rusia, Ucrania decide voltear más hacia Europa?

–Buena pregunta. Ucrania es un país independiente, libre y va de un lado a otro entre la Unión Europea y Rusia. Pero desde el punto de vista de la economía rusa, ahora tiene mucha más importancia que la Unión Europea para Ucrania. Y el expresidente (Víktor) Yanukóvich empezó las negociaciones con la Unión Europea. Pero ya en el punto final, cuando ya parte de la población de Ucrania tenía la impresión de que ya se iba en un rumbo definido y cuando las autoridades de Ucrania examinaron con atención lo que estaban a punto de firmar vieron que perdían más de lo que ganaban.

Aquí no estamos hablando de si Ucrania entra o no en la Unión Europea. Estamos hablando nada más de una asociación en el futuro, y de que a Ucrania le urgía una ayuda financiera para resolver sus problemas económicos, y de que la Unión Europea en ese momento no le daba nada. Grecia, España, Portugal, Italia, Chipre, etcétera, ya tenían muchos dolores de cabeza.

Entonces Yanukóvich se dirigió a Putin y Putin le dio el dinero. ¿Y qué dijo Europa en este momento?  ‘¡No, o nosotros o Rusia!’ Y ahora sí que están diciendo: ‘vamos a resolverlo juntos’. Pero fuimos nosotros los que insistimos en resolverlo juntos.

Si a mí me preguntan, yo voy a decir que el autor de esta historia es Bruselas. Pues claro que el terreno estaba preparado para eso con el régimen y con todo. Y si se acuerda en aquel tiempo había mucho ruido en Bosnia, había barricadas, nadie dijo nada sobre los eventos en Bosnia. Silencio, porque toda la atención estaba enfocada en Ucrania.

Hay muchas interpretaciones sobre lo que ha pasado en las últimas semanas, pero hay quien dice que esto es una revancha rusa por la independencia de Kosovo. ¿Usted qué piensa?

–Aquí estamos hablando de que el problema de Kosovo es una tragedia de Serbia, la tragedia de la exYugoslavia y de que cuando nosotros hablamos de Kosovo nos referimos en realidad a los dobles estándares.

¿Por qué la Corte Internacional de La Haya tomó la decisión de que sí, que todo eso había sido legítimo? Hay varias cosas que la independencia de Kosovo nada más se aprobó por el Parlamento, no hubo referéndum. Y de hecho a Kosovo la apartaron de Serbia como resultado de una acción armada, a Belgrado la atacaron durante tres meses.

¿Comprende? A pesar de eso nos dicen que en Kosovo todo está bien y que en Crimea no.

Digamos que, amigos míos, lo más importante de la Constitución de Estados Unidos es el punto sobre la libertad. ¿Por qué se lo permiten a ustedes y nosotros no podemos hacerlo?

Hay quien dice que un referéndum hecho cuando Crimea está ocupada militarmente no es un referéndum con un resultado libre. Usted ha escuchado ese argumento.

–En primer lugar, usted ha hablado sobre la ocupación y primero que las fuerzas rusas están allí de acuerdo a un convenio entre Rusia y Ucrania, y de hecho usted sabe que la flota rusa esta en Sebastopol, como siempre ha estado allí. Entonces no podríamos estar hablando de ninguna ocupación.

Y de hecho, según este acuerdo, tenemos el derecho de mantener allá a 25 mil militares y los mismos ucranianos reconocen que nada más hay 16 mil. Y claro que nuestros militares sí que tenían que comportarse para que no sucedieran cosas como apoderarse de los edificios estatales o batallas armadas en las calles.

Sin embargo, se habla de una intervención rusa en Crimea, de una agresión rusa. Pero amigos míos, ¿dónde han podido ver una agresión o intervención donde, gracias a Dios, no se haya escuchado ni un disparo ni una víctima? Y de hecho todo está en paz.

¿Qué va a pasar una vez que Crimea forme parte de Rusia? ¿Qué va a pasar con las fuerzas ucranianas en Crimea?

–Creo que buscarán algunas formas de llegar a un acuerdo. De hecho, yo lo que les puedo decir es que las fuerzas ucranianas ahora, en estos días, se basan en el marco de todos los convenios de seguridad. Ellos hacen inspecciones y vuelan sobre nuestras posiciones. ¡No en Crimea, sino en Rusia!

Nosotros, al contrario, estamos por una cooperación, no somos nosotros los que estamos cerrando la puerta, estamos abiertos al diálogo.

Amigos nuestros, hay que mirar a las cosas desde un punto de vista objetivo, que nadie tiene el derecho de exclusividad. ¿Qué es lo que está pasando? Que si no pueden imponer su línea entonces la culpa es de Rusia. ¡Basta!

¿Qué piensa de quienes dicen que hechos como los de Crimea y hechos que hemos vivido durante los últimos años son la reedición de la Guerra Fría entre Estados Unidos y Rusia?

–¿Qué le puedo decir? Yo me he ocupado de política durante 44 años y la mayor parte de mi carrera la hice en Washington. Empecé en 1973 y estuve en las administraciones de Nixon, Ford, Carter, Reagan, Bush padre, Bush hijo, y con Obama. Mi último cargo antes de venir acá como embajador a México era embajador especial sobre las relaciones de Rusia con Estados Unidos. He visto de todo y toda mi vida he estado trabajando para cambiar en algo la situación, y voy a confesar que nunca había esperado que todo esto sería posible.

Unas sanciones que ¡por Dios! ¿Quién podría haber imaginado estas sanciones? El mundo ya cambió, ya todo es distinto y estamos todos muy interrelacionados. ¿Se da cuenta? De hecho sí que son los residuos de la Guerra Fría, que no quiero reflejarlo en nadie ni quiero malos entendidos. Hay que escucharnos unos a otros.

Que los tiempos cuando un
país o dos estaban en el poder ya pasaron, ya no es un mundo bipolar, ya es un mundo multipolar y tenemos que aprender a vivir realidades nuevas, y le puedo asegurar que Rusia está dispuesta a hacerlo.

¿Le preocupan a Rusia las sanciones?

–Claro que sí, hablando sinceramente, no es de mucho agrado porque tiene como algo de los años 60, del frío de los años 60. Pero los que aprueban estas sanciones, los autores de estas sanciones, se olvidan de que las sanciones nunca pueden ser unilaterales. Sobre todo ahora en el mundo globalizado.

No pueden ser unilaterales. Es decir, ¿habrá sanciones rusas?

–¡Por supuesto, por supuesto! Le voy a dar un ejemplo que en los Juegos Olímpicos del año 80, ¿quién sufrió? También hubo sanciones que hicieron sufrir a miles de atletas en todo el mundo. Pues ahora van a sufrir los intereses económicos, claro que los nuestros también.

Pero hay que calcular a quién más le va a tocar, yo lo puedo decir que nosotros sí que lo vamos a pasar. De hecho, las sanciones que se han declarado ahora les cerraron las puertas a muchos políticos rusos. Pero de hecho, según nuestras leyes, no podemos tener cuentas fuera del país. Así que entenderá que todo esto es muy relativo.

Usted que conoce bien la política de Estados Unidos, que ha trabajado como diplomático allá, ¿Obama es un presidente débil?

–Bueno, primero, en cada país el Presidente es el que llega a este poder como resultado de unas elecciones legítimas, democráticas, y no seré yo quien va a juzgar el papel del señor Obama en la vida política de Estados Unidos, para eso existen las encuestas sociales. Pero está claro que muchas acciones están frenando y que hay una lucha política bastante álgida porque en el Congreso el Partido Republicano es el que está en el poder.

Pero yo quiero decir que nosotros estamos considerando como nuestro socio a Estados Unidos. Que no existen problemas en el mundo que solamente pueda resolver Estados Unidos. Incluso ahora, ¿qué es lo que declararon allí en la Casa Blanca además de las sanciones? Que esperan que Rusia siga trabajando con ellos sobre Afganistán, sobre Siria, sobre el problema de Irán.

¿Puede seguir Rusia trabajando con Estados Unidos a pesar de las sanciones?

–La verdad es que de hecho no estamos trabajando en estos problemas solamente porque
lo necesita Estados Unidos, sino porque se trata de la seguridad internacional y, de hecho, esto es lo que tiene que guiarnos.

Está claro que en la atmósfera en general esto sí que va a tener su influencia y acciones como las que tenemos no pueden dejar sin niebla alguna las relaciones. Pero al mismo tiempo, ¿con quién estuvo hablando ayer Putin? ¡Con Obama! Y casi todos los días mantuvo conversaciones con él. El ministro de Relaciones Exteriores, el señor (Serguei) Lavrov habla casi todos los días por teléfono con su homólogo, el señor John Kerry.

Que de hecho nuestros dos países tenemos la responsabilidad, nuestros dos países, con todo el mundo. Y esperamos que lo entiendan así en la Casa Blanca como lo entendemos nosotros. No estamos en contra. Pero esperamos que la otra parte reciba nuestras acciones de manera correspondiente y que responda de una manera esperada.

¿Qué espera de México? ¿Cómo ve el papel que está jugando México en relación con Ucrania y Crimea?

–De hecho el problema de Ucrania y Crimea están bastante lejos de México, pero claro que México como un país con una responsabilidad global creciente, uno de los líderes de América Latina, no puede quedarse indiferente con lo que está pasando. Nosotros contamos con que México se guíe por los principios del derecho internacional y, de hecho, va a darle una vista general a la situación y claro que podrá desempeñar un papel positivo.

Porque ahora mismo es muy importante el papel de todos los actores de la escena internacional y México de hecho sí que tiene un papel constructivo en lo que está pasando en el mundo.

Siendo el último ejemplo de eso la reciente conferencia sobre Siria. México fue invitado por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, para participar en esta conferencia. Pues sí que es un actor muy importante México y sí vamos a hacerle mucho caso a su labor.

¿Usted ha tratado el tema con el secretario de Relaciones Exteriores, José Antonio Meade?

–No hemos tratado este tema en concreto, pero sí que hablamos sobre otros asuntos y nos ha llamado mucho la atención la última declaración de la Secretaría de Relaciones Exteriores donde se le hizo un llamado a Ucrania. De hecho, pedimos a todos los participantes de lo que está pasando en Ucrania que se mantengan en calma, que se guíen por los principios del derecho internacional. Y que de hecho se respeten los derechos de todas las minorías nacionales que viven en Ucrania.

¿Y le parece correcto a Rusia esta postura de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México?

–No somos nosotros para juzgar si es correcto o no, pero es el punto de vista de México que nosotros vamos a tener en consideración y claro que también lo vamos a tener en cuenta de una forma correspondiente.

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