Cabildean materia sobre México en escuelas de Texas
Grupos de defensa de los derechos de los latinos en EU impulsan una iniciativa para que se incluyan en los planes de estudio de secundaria cursos especiales o la materia de historia y literatura méxico-americana

CIUDAD DE MÉXICO, 2 de diciembre.- “Yo soy Joaquín, perdido en un mundo de confusión...”. Así rezan las primeras líneas de un poema elaborado por Rodolfo Corky Gonzales, uno de los líderes del Movimiento Chicano que alcanzó popularidad durante la década de 1960 y buscaba el reconocimiento pleno de los derechos de los latinos nacidos en Estados Unidos.
Personas como Gonzales, César Chávez y Reies López Tijerina son figuras vitales en la historia estadunidense, sin embargo, su legado es poco conocido entre los estudiantes de ese país porque en las escuelas de Estados Unidos existen pocos programas que aborden aspectos históricos y culturales de los méxico-americanos.
En Texas, por ejemplo, donde 51 por ciento del alumnado es de ascendencia latina, se instruye acerca de la literatura británica, pero existen pocas escuelas que impartan cursos enfocados en escritores latinos.
Diversas organizaciones centradas en los derechos de este sector de la población en Texas han hecho llamados a la Junta Estatal de Educación para solicitar que se incluyan materias como historia y literatura méxico-americana en los cursos de las preparatorias públicas del estado.
“A nivel preparatoria se exige que los alumnos tomen cuatro cursos opcionales dentro de la materia a la que le llamamos inglés: lo que estamos exigiendo es que en cada escuela preparatoria se cultiven programas de estudios méxico-americanos y que se implementen como materias opcionales, no obligatorias”, dijo en entrevista para Excélsior Tony Diaz, director de Estudios México-americanos en la Universidad de Texas All Star College.
Para Diaz, la integración de estas materias reflejaría con mayor fidelidad la realidad del cuerpo estudiantil, y aunque no se pretende que los estudios se enfoquen únicamente en los estudiantes latinos, sí representaría un incentivo para estos jóvenes, que forman uno de los sectores de la población con mayores niveles de deserción escolar.
De acuerdo con un informe de la Texas Education Agency, retomado por el portal de noticias The Hu-ffington Post, la tasa de graduación para los estudiantes latinos es de 84.3 por ciento frente a 93 por ciento de estudiantes de raza blanca.
“Existe el riesgo de que miles de latinos abandonen la escuela, y probablemente si se ven reflejados en la historia del país las cosas cambien. Tienen que saber de qué forma hemos contribuido a este país para que ellos se llenen de orgullo”, consideró Diaz.
La Junta Estatal de Educación, compuesta por diez republicanos y cinco demócratas, tiene hasta el 22 de enero para responder a la demanda de estas organizaciones, fecha en la que se darán a conocer los cambios implementados en el sistema educativo de los colegios en ese estado. Pero hasta el momento los integrantes de ese órgano estatal afirman que este tipo de cursos no se han desarrollado y que los cambios deben demandarse a los distritos locales y no a la junta estatal.
Diaz, que es una de las personas que encabeza esta petición, afirmó que de recibir una respuesta negativa se procedería a llevar a cabo protestas más firmes.
“En Texas (los latinos) somos mayoría, pero sólo en algunos ámbitos porque en otros niveles nos ignoran”, declaró Diaz, y recordó que la republicana Barbara Cargill, miembro de la Junta Estatal de Educación de ese estado, ganó fama por su propuesta de hace algunos años, de eliminar a César Chávez y Martin Luther King de los libros de historia que se reparten en las escuelas de Texas por considerarles figuras irrelevantes.
Varias escuelas en este estado ya tienen integrados cursos de esa naturaleza, sin embargo Díaz insiste que es necesaria la cooperación estatal para asegurar que se incluyan en los mil 200 distritos escolares.
Evitar expansión de las normas de Arizona
Diaz, quien además de ser profesor tiene una maestría en Bellas Artes y publicó una novela en inglés titulada El Dios azteca del amor, afirmó que su lucha, como la de otros latinos, se basa en la convicción de que la educación abrirá espacios para jóvenes latinos a los que antes no tenían acceso.
“Yo nací en Chicago, pero mis padres, que ya fallecieron, eran de Saltillo. Ellos trabajaban en las pizcas. Yo soy el último de nueve hijos y el primero que tuvo la oportunidad de estudiar toda la preparatoria y así continuar hasta una maestría (…) Desde mi familia, que trabajó en los campos hasta donde yo he llegado es como si representara a toda la comunidad o a una generación y todo ello gracias a la educación: es por eso que lucho tanto en ese sentido”, relató.
Una de las grandes peleas que Diaz han dado respecto a la educación y los estudios hispanos es la que ocurre en Arizona, estado que desde 2011 prohibió los estudios étnicos y retiró de los salones de clases y bibliotecas públicas los libros de historia méxico-americana con el argumento de que éstas podrían alentar un golpe de Estado.
En respuesta a esta ley “racista”, Tony Diaz y otros activistas, entre los que se encuentran profesores y escritores latinos, formaron la organización “Librotraficante”, que se dedica a distribuir libros de autores y temáticas que refieren a la cultura e historia méxico-americana, para abrir espacios “clandestinos” en los que se comparte este tipo de literatura y se llevan a cabo ferias de libros.
“Estamos acostumbrados a los actos racistas de Arizona, pero cuando implementaron la ley y, peor, cuando entraron a los salones escolares mientras estaban dando clase y enfrente de nuestra juventud comenzaron a sacar los libros escritos por latinos, nos ofendimos, nos sentimos heridos y nos afectó tan profundamente que tuvimos que responder”, relató a este rotativo.
Actualmente la preocupación más profunda del “traficante de libros” recae en que este tipo de acciones se contagien a otros estados. “Ninguno de nuestros jóvenes planea dar un golpe de Estado, lo que pasa es que con la educación ellos se están convirtiendo en protagonistas de este país, en hombres de negocios, alcaldes y a muchas personas eso no les agrada. El futuro del país está en juego en este momento”, finalizó.
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