Ante indiferencia republicana, en duda, debate por inmigrantes en EU
La Cámara de Representantes podría terminar con su trabajo legislativo sin abordar ese tema

CIUDAD DE MÉXICO, 29 de octubre.- A 19 días legislativos de que acabe el año del Congreso, las perspectivas de una reforma migratoria parecen “turbias” ante la indiferencia de la mayoría republicana y pese a lo que se espera será una intensa campaña de cabildeo de grupos promigrantes.
De hecho, para la mayoría de los medios estadunidenses el proceso de reforma migratorio está agonizante, si no muerto, ante la renuencia republicana a abordarlo en comisiones y el pleno de la Cámara baja.
El final del año legislativo implica la cancelación de todo el esfuerzo de este año, ya que los proponentes de la reforma deberán reiniciar el proceso en 2014, que es políticamente complicado por las elecciones legislativas.
Parte de las dificultades emana de la renuencia de muchos republicanos a conceder lo que califican como “amnistía” a millones de indocumentados que desde su punto de vista son violadores de la ley.
Pero otra parte emana de la desconfianza de muchos republicanos a la negociación con el Senado, donde en julio pasado se aprobó una gran pieza de legislación, cuando la Cámara de Diputados se vería forzada a optar entre una sola propuesta –demócrata- o varias leyes más pequeñas como prefiere el liderazgo republicano.
Tradicionalmente, en una negociación de ese tipo prevalecen los intereses del Senado y la derecha republicana se siente obligada a evitar ceder en la combinación de leyes con la Cámara alta lo que no quiso aceptar en los debates propios.
Cuando este fin de semana se anunció que el diputado republicano Joe Denham decidió apoyar la propuesta de reforma migratoria presentada por los demócratas, fue recibido con entusiasmo porque es un gesto que, se desea y se quiere creer, puede ser el primero de varios.
La esperanza es que Denham sea sólo el primero de un par de docenas de republicanos que manifiesten su respaldo, llevados por un sentido de justicia, o más cínicamente, porque desean retener sus escaños en distritos donde hay una importante población hispana.
Esos 24 votos republicanos, unidos a los demócratas, resultarían una mayoría imbatible, al menos en teoría.
Pero al decir de muchos expertos, consignados en las publicaciones políticas estadunidenses, la realidad es que Denham simplemente se “vacunó” de cara a las elecciones de 2014 y que el suyo, sincero o no, es un gesto vacío.
La verdad, afirma el diario Politico, es que el proceso esta completamente estancado “y muchos lo pronuncian ya como muerto”.
La razón es simple agregó. “El liderazgo republicano de la Cámara baja no tiene planes de poner ley alguna en el piso de votación –ni siquiera una que incremente la seguridad fronteriza– debido a preocupaciones entre las bases de que pueden ser forzados a un mal acuerdo con (el presidente) Obama y el Senado, controlado por los demócratas”.
De hecho los republicanos parecen más bien propensos a tomar distancia, como ya lo hicieron tres de los cuatro legisladores republicanos que con otros tantos demócratas formaban parte de una comisión bipartisana para buscar un acuerdo de reforma migratoria.
Marco Rubio, el senador republicano por Florida hijo de migrantes cubanos que patrocinó la propuesta de ley aprobada por el Senado en junio último, pareció alejarse cuando expresó su respaldo al proceso propuesto por el liderazgo republicano en la Cámara baja.
Ahí donde el Senado, con mayoría demócrata, aprobó una gran pieza de legislación, la Cámara de Representantes buscaba una formulación “al menudeo”.
Efectos
Si la Cámara de Representantes no aborda el tema migratorio podría sufrir el voto de castigo en las próximas elecciones.
De no lograrse un acuerdo migratorio al menos 11 millones de indocumentados se quedarían sin regularizar su estatus legal en EU.
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