Excélsior en la Ciencia: Materiales y simuladores de sismos
La historia de México está llena de movimientos telúricos, algunos muy suaves, otros catastróficos, pero se busca minimizar los daños apoyándonos en la ciencia
CIUDAD DE MÉXICO, 23 de agosto.- Los últimos sismos que se han sentido en la Ciudad de México, vuelven a poner sobre la mesa la interrogante ¿Actualmente se construyen edificios con medidas de seguridad que soporten terremotos?
Si bien es cierto que el territorio nacional está sobre una zona sísmica -cinco placas tectónicas interactúan en nuestro país: la placa de Norteamérica, placa de Cocos, placa del Pacífico, placa de Rivera y placa del Caribe- la cultura de la Protección Civil poco a poco va tomando auge, sobre todo, entre las nuevas generaciones.
El mayor movimiento sísmico del México moderno se dio el 19 de septiembre de 1985, 8.1 grados Richter registró el SSN
Ante tal situación, la ciencia viene a apoyarnos. Actualmente, alarmas sísmicas que suenan en programas de radio o en nuestros smartphones, nos avisan con 60 segundos de antelación la llegada de un movimiento telúrico. Aunque hay que aclarar que esta alarma solo está colocada en la costa de Guerrero, si el temblor proviene de otro lado no hay forma de prevenirlo.
Pero no sólo las alertas sísmicas nos ayudan en la prevención de pérdidas materiales o humanas. También el desarrollo de nuevas tecnologías para la construcción de nuevos edificios es vital.
El 28 de julio de 1957 un sismo de 7.7 grados Richter tiró la estatua del Ángel de la Independencia
Un equipo de investigadores de la Universidad de Colorado State, liderados por el ingeniero civil Dr. John van de Lindt han creado el mayor simulador sísmico al aire libre de Estados Unidos: El Englekirk Structrural Engineering Center
Con este simulador se pueden probar los diferentes materiales de construcción en escala real, para definir su resistencia ante los embates de la naturaleza.
El desarrollo de este simulador es un paso más para comprender los tipos de movimientos que se desarrollan en nuestro planeta, realizar pruebas a distintos materiales y así reducir el daño material, pero sobre todo, el humano.
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