Frontera de EU con México, el nuevo Muro de Berlín, afirma senador

John McCain dijo que el levantamiento y aseguramiento de un muro en la frontera es un duro camino para lograr una reforma migratoria

WASHINGTON, 26 de junio.— De ser aprobada la ley de reforma migratoria, la frontera entre Estados Unidos y México “será la más militarizada desde la caída del muro de Berlín”, advirtió el senador John McCain.

 McCain se refirió a la aprobación de una medida que cerró el debate en torno a una “exagerada” propuesta sobre seguridad fronteriza que, sin embargo, pareció satisfacer a suficientes legisladores republicanos como para que 15 rompieran filas de su grupo y se unieran a 52 demócratas.

La propuesta como tal no incluye la movilización de fuerzas militares, aunque no puede descartarse la participación en algunas tareas de apoyo. Pero la construcción de bardas y la eventual concentración de fuerzas policiales federales cambiaría de forma importante las características de la frontera Estado Unidos-México, que el presidente Barack Obama dijo en su momento no debería ser militarizada.

Paul Ryan, diputado republicano, aseguró que la medida aprobada por el Senado movió la propuesta de reforma más cerca de las posiciones de la Cámara baja, controlada por la derecha republicana.

La votación final de la propuesta en el Senado ocurrirá en cualquier momento a partir de mañana, de acuerdo con fuentes legislativas, que especulan incluso que ocurrirá el viernes próximo ante la urgencia de los senadores por terminar el tema antes del receso del 4 de julio, día de la Independencia.

Sin embargo, el paso por la Cámara de Senadores no implica que la aprobación esté asegurada en la Cámara de Diputados.

 Las esperanzas de los promotores de la Ley de reforma es que sea tomada y examinada por la Cámara baja para llegar a un voto final en agosto, pero adversarios y amigos de la ley creen ver serios problemas en ese camino.

 La mayoría de los analistas políticos están de acuerdo en que el actual presidente de la Cámara baja, John Boehner, está maniatado por su propia bancada, en la que unos 170 de los 234 diputados de la mayoría republicana están vinculados con sectores de derecha y se manejan de forma ideológica.

 Pero de acuerdo con el diputado Paul Ryan, ex candidato republicano a la vicepresidencia y cercano a los ultraconservadores “Partidos del Té”, la adición de las medidas de seguridad fronterizas ayudan a la posibilidad de que la reforma sea aprobada en la Cámara baja.

Ryan advirtió, sin embargo, que la Cámara de Representantes “hará su legislación y no será la del Senado... lo que hizo el Senado fue acercarse a la posición de la Cámara baja”.

 Boehner ha afirmado que no pondría a votación una medida que no tenga el respaldo de la mayoría de los republicanos.

 La formulación chocaría con el Senado, controlado por los demócratas y que aprobó el lunes, por 67 a 27, una moción que terminó con el debate en torno a una propuesta para incrementar la seguridad fronteriza.

 Por lo normal, no obstante, el nivel de votación en esas medidas es una señal del apoyo que tienen y los 67 votos fueron interpretados como la aprobación de esa parte de la propuesta de ley.

 Para el miércoles se esperaba que el Senado votara en favor del cierre de debates en torno a la totalidad de la ley, pese a quejas sobre la falta de debates y denuncias de que no ha habido tiempo para que los legisladores se enteren del contenido de las mil 100 páginas que integran la legislación.

“Esta es una medida de seguridad fronteriza que debe satisfacer a cualquier crítico”, dijo McCain a la cadena CNN, en referencia al mandato que propiamente invertiría casi 40 mil millones de dólares en diez años para duplicar los actuales 19 mil agentes de la Patrulla Fronteriza y colocar además otros tres mil 500 agentes de Aduanas.

Incluye la adquisición de 15 helicópteros, la construcción de unos mil 120 kilómetros de bardas fronterizas y la compra de aviones no tripulados (drones) para que haya cuatro en constante vuelo.

 Pero Adam Isaacson, experto en seguridad de la Oficina de Washington para América Latina, subrayó que no cree que el incremento de seguridad y destinar dos mil millones de dólares anuales, al margen de que México no es un país en guerra con Estados Unidos, mejoren la situación.

 El director del Centro de Estudios sobre Inmigración, Mark Krikorian, considera que la aplicación de la propuesta es imposible.

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