El filtrador escapa y pone en apuros a la Casa Blanca

El responsable de haber hecho público un sistema de espionaje, Edward Snowden, abandonó el hotel en Hong Kong donde se refugiaba; advierten de posible extradición

Por: EFE

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WASHINGTON, 6 de junio.— Edward Snowden, el responsable de la filtración sobre la vigilancia secreta de las comunicaciones telefónicas y digitales de millones de usuarios llevada a cabo por la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de EU, abandonó el hotel de Hong Kong donde estaba y se desconoce su ubicación.

The Washington Post, que junto al británico The Guardian recibió la filtración de Snowden, informaron ayer que, según una recepcionista, el ex técnico de la CIA abandonó el hotel Mira.

El domingo, el filtrador había dicho que solicitaría asilo político “a cualquier país que crea en la libertad de expresión y se oponga a que la privacidad global sea la víctima”. Mencionó entre sus opciones a Hong Kong e Islandia.

La semana pasada la prensa británica reveló que la NSA monitorea las llamadas telefónicas y acciones en internet de miles de ciudadanos en EU y de estadunidense que están fuera del país.

En el reporte se señala a nueve empresas de internet que son “intervenidas por la agencia”. Google y Facebook desmintieron colaborar con el gobierno en el espionaje telefónico.

Peligro a ser extraditado                                                                                                                   

El Departamento de Justicia de EU abrió una investigación en torno a Snowden y si se le imputan cargos podría reclamar su extradición a Hong Kong, ya que existe en vigor un tratado bilateral al respecto.

La Región Administrativa Especial de Hong Kong, bajo soberanía china, tiene un acuerdo de extradición con Washington, en vigencia desde 1998. Por el contrario, China no tiene ningún acuerdo con Estados Unidos, aunque sí poder de veto para impedir que alguien que está en Hong Kong sea entregado a las autoridades norteamericanas.

Hong Kong puede negarse a extraditar a Snowden si el gobierno de Pekín así lo quiere.

La antigua colonia británica tiene el derecho a negarse siempre y cuando estén en juego cuestiones de “defensa, relaciones externas, el interés público o de la política” de la República Popular de China, señala el acuerdo de extradición.

Hong Kong también puede negar una extradición si el continente ha iniciado una investigación o un proceso contra el individuo en cuestión.

“Un peligro para el país”

Snowden es un “desertor” que constituye un “peligro para el país”, afirmó el congresista republicano Peter King.

El principal republicano del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes sostuvo en entrevista con la cadena CNN que buena parte de la información filtrada por Snowden es “falsa”.

“Creo que debería ser castigado con el máximo peso de la ley. Le considero un desertor”, agregó y demandó el inicio inmediato del proceso para solicitar su extradición.

La Casa Blanca, por su parte, señaló que no se pronunciará sobre las revelaciones hechas por Snowden.

El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, se limitió a señalar que los programas de vigilancia son legales y que el presidente Barack Obama ha actuado intentando encontrar el equilibrio entre la esfera privada y las exigencias de la seguridad.

El golpe más fuerte al Pentágono

La revelación de la vigilancia secreta realizada por la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), es la filtración más importante en la historia de Estados Unidos, afirmó Daniel Ellsberg, el responsable de la divulgación de los Papeles de Pentágono en 1971.

La denuncia de Edward Snowden a través del diario británico The Guardian “nos da la posibilidad de echar atrás una parte clave del equivalente de un “golpe ejecutivo” contra la Constitución de Estados Unidos”, escribió Ellsberg en el mismo periódico.

Pero también pone de relieve uno de los problemas de los responsables de la seguridad estadunidense: según la publicación especializada Politico, Snowden “era uno de los cientos de miles de trabajadores del sector privado que apoyan a la comunidad de inteligencia, al Departamento de Defensa y otras agencias vitales”.

Peor aún, precisó, ese grupo de personas es tan grande que nadie, a comenzar por el Departamento de Defensa o la Casa Blanca, tienen idea

de cuántos son. Y van lo mismo de los encargados de servir la sopa en los comedores de las fuerzas estadunidenses en Afganistán que a personas que manejan los secretos mas vitales del país.

Edward Snowden era uno de ellos. Un técnico de computación que no terminó la High School (equivalente de preparatoria), que no pudo terminar el entrenamiento cuando intentó entrar al ejército y que sin embargo llegó a ganar 200 mil dólares anuales a cargo literalmente de la infraestructura de cómputo de las agencias de inteligencia estadunidenses.

Desde esa posición literalmente pudo “verlo todo”, al igual, o tal vez mejor que Ellsberg pudo hacerlo hace 40 años cuando decidió informar a la opinión pública estadunidense sobre lo que el Pentágono hacía en Vietnam.

Y de creer a Ellsberg, lo que hizo Snowden es mucho más importante que lo que hizo él o las revelaciones de Bradley Manning, el joven militar en el centro de WikiLeaks.

“Desde el 9/11 (11 de septiembre de 2001), primero de forma secreta, pero luego cada vez más abiertamente, ha habido una revocación de la Ley de Derechos por la que este país luchó hace 200 años. En particular, la cuarta y quinta enmiendas de la Constitución, que protegían a los ciudadanos de la intrusión injustificada del gobierno en su vida privada, han sido virtualmente suspendidas”, afirmó Ellsberg.

Hague defiende escuchas

El ministro británico de Asuntos Exteriores, William Hague, compareció ayer ante la Cámara de los Comunes para dar cuenta del supuesto espionaje desde el centro de escuchas del Reino Unido, conocido como GCHQ.

La declaración del titular de la diplomacia británica, responde a la polémica generada en Reino Unido después de que el diario The Guardian publicara el presunto alcance de las actividades del GCHQ.

De acuerdo con el rotativo británico, ese centro, ubicado en Chel-tenham (oeste de Inglaterra), utiliza desde 2010 un programa secreto estadunidense, PRISM, para recolectar información privada de los principales servidores de internet.

“Los británicos pueden estar seguros de que se han respetado las leyes sobre la vigilancia” en cuanto a la actuación de los servicios de inteligencia, apuntó Hague, quien se escudó en la necesidad de mantener el secreto para ser poco preciso ante los diputados.

El ministro dijo que cada año recibe cientos de peticiones de los servicios de seguridad para llevar a cabo operaciones secretas y que cada una de ellas “es revisada por abogados”, para garantizar que cumplen con el estricto marco legal en Reino Unido.

El primer ministro británico, David Cameron, afirmó, por su parte, que las agencias de inteligencia de Reino Unido “actúan en el marco de la ley”respecto de los monitoreos en la web.

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