Iñaki Urdangarin vio oportunidades en México

El yerno real buscó hacer negocios con el gobierno del ex presidente Felipe Calderón

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24/04/2013 23:14 Patricia Godoy/ Corresponsal, Notimex y EFE

BARCELONA, 25 de abril.— El caso Urdangarin, la investigación judicial que afecta al yerno del rey de España, apunta ahora a México. Recuerden una imagen. Encabeza la escena el rey Juan Carlos y el ex presidente de México, Felipe Calderón, con sus respectivas esposas. En la parte derecha, los príncipes de Asturias. A la izquierda, la infanta Cristina y su esposo, Iñaki Urdangarin.

Puede que sea la simple descripción de una fotografía protocolaria cualquiera, pero esta imagen, tomada el 11 de junio de 2008 en el Palacio de la Zarzuela, podría convertirse en una prueba más de lo que casi nadie niega en España: el yerno del rey aprovechaba las relaciones del monarca y las reuniones de palacio para intentar concretar negocios privados. Por ejemplo en México.

Así lo destaca la prensa de España: “Oportunidades de negocio en México”.  Así se titula el documento que aportó la defensa de Diego Torres, ex socio de Urdangarin, al juez que instruye el caso Nóos, José Castro.

El informe, elaborado por una consultoría privada a petición de Urdangarin, establece que la puerta de entrada era el entonces Presidente de México, con quien la Casa Real tenía muy buenas relaciones.

Ese documento, enviado el 7 de marzo de 2008 a Eugenio Calabuig, presidente de Inversiones Financieras de Aguas de Valencia, la empresa pública que gestiona el servicio de agua en esa ciudad española, señala también a otros contactos del gobierno federal como los entonces secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, el titular de la Comisión Nacional del Agua, José Luis Luege, o la secretaria de Energía, Georgina Kessel Martínez.

En el informe, el yerno del rey explica a Calabuig que Calderón había visitado España en 2007 y que estaba previsto “un nuevo encuentro con él en pocos meses en la Zarzuela”. Y así fue. Tres meses después Urdangarin posó en la misma foto que el ex presidente mexicano, tras el almuerzo ofrecido por los reyes de España.

Con estos nuevos documentos, la defensa de Diego Torres, ex socio y hoy enemigo en los tribunales de Iñaki Urdangarin, intenta demostrar que el yerno del rey de España se reunió en la Zarzuela con Calderón para hablar de la posibilidad de que un grupo de inversionistas participara en “grandes proyectos” empresariales en México en ámbitos como agua pública, turismo y energía eólica.

El abogado de Torres, Manuel González Peeters, utiliza la fotografía tomada en el Palacio de la Zarzuela, para sugerir que algo ahí pudo negociarse entre Urdangarin y Calderón. De hecho, aunque no especifica nada sobre el contenido de ese encuentro, se pregunta con ironía: “¿Es una coincidencia o no?”

Nadie ha podido determinar si estas “oportunidades de negocio en México” se concretaron o no. Lo que sí parece desprenderse de las últimas pesquisas judiciales y de la imputación de la infanta Cristina, hija menor del rey, es que los asuntos privados de Iñaki Urdangarin eran muy públicos en el interior del Palacio Real de la Zarzuela.

Buscó expandir sus negocios

En la documentación que Diego Torres, ex socio del yerno real Iñaki Urdangarin, presentó ayer ante el juez José Castro —que instruye el llamado Caso Nóos— se señala que el duque de Palma planeó en marzo de 2008 otras operaciones mercantiles en Marruecos, Libia y Portugal.

Torres, quien ya ha presentado correos electrónicos y fotografías que implican a Urdangarin en los desvíos de fondos que se hicieron desde la fundación Nóos, supuestamente sin fines de lucro, aseveró que su ex socio entabló negocios con el ex presidente de México Felipe Calderón.

Dos años después de abandonar, al menos sobre el papel el instituto Nóos, el duque de Palma dio información sobre los proyectos con México a Enrique Calabuig, empresario de referencia de Aguas de Valencia.

El diario español El País sostuvo que Torres también remitió un escrito en el que acusa a la infanta Cristina de haber “mentido” en su escrito de adhesión al recurso del fiscal contra su imputación.

Pone en entredicho que, como afirma en ese escrito, dimitiera de vocal en el Instituto Nóos en marzo de 2006.

“No se acaba de entender el porqué, si tan inmaculado y anodino era su quehacer, resultaba innecesaria la dimisión”, aseguró el abogado de Torres, Manuel González Peeters.

El abogado lamentó que “el sector Urdangarin, ahora esposa incluida”, aluda “de forma
desafortunada y en repetidas ocasiones” a su cliente. Y denuncia que, “para ello, no dudarán en falsear la realidad”, agregó.

En el presunto caso de corrupción, se investiga el desvío de fondos procedentes de las administraciones regionales de Baleares y Valencia al Instituto Nóos entre los años 2004 y 2007.

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