Asume Maduro como presidente encargado de Venezuela

El vicepresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, tomó juramento como presidente encargado horas después del funeral de Estado de Hugo Chávez

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CARACAS, 9 de marzo.– Nicolás Maduro tomó juramento ayer como presidente encargado de Venezuela en la Asamblea Nacional, tres días después de la muerte del jefe de Estado, Hugo Chávez, asegurando que hará cumplir “con la mano dura de un pueblo” la Constitución.

“Juro a nombre de la lealtad más absoluta al comandante Hugo Chávez que cumpliremos y haremos cumplir esta Constitución bolivariana con la mano dura de un pueblo dispuesto a ser libre, lo juro”, indicó Maduro con la Carta Magna en la mano ante el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello.

El ministro de Ciencia y Tecnología y esposo de una de las hijas mayores de Chávez, Jorge Arreaza, asumirá el cargo de vicepresidente, anunció el presidente encargado.

Maduro prometió el cargo por “la memoria heroica de nuestros pueblos indígenas, de Guaicaipuro, de nuestros libertadores, el más grande de ellos Simón Bolívar, de Ezequiel Zamora y su ejército de desarrapados” y por los niños, los soldados de la patria, de los obreros y de los campesinos.

El presidente del Parlamento le preguntó al tomarle juramento si prometía cumplir y hacer cumplir la Constitución y a luchar “incansablemente por que el pensamiento la obra de nuestro camarada compañero presidente y líder supremo de la revolución bolivariana cada día se solidifique más”.

Maduro recibió la banda presidencial y los emblemas de la Jefatura del Estado en una sesión a la que no acudió buena parte de la oposición, por considerarla inconstitucional.

De acuerdo con la Constitución, el vicepresidente debe encargarse temporalmente de la Presidencia en caso de “falta absoluta” si ésta se produce durante los primeros cuatro años de Gobierno hasta la convocatoria en 30 días de elecciones.

La Carta Magna también establece que el vicepresidente ejecutivo no puede postularse para la Presidencia si en el momento de hacerlo desempeñara ese cargo.

El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela afirmó que Maduro puede ser candidato presidencial sin renunciar a este último cargo.

La sentencia de la máxima instancia judicial venezolana fue difundida mientras se efectuaba el funeral de Estado del presidente fallecido, Hugo Chávez.

La Sala Constitucional del TSJ, en ponencia conjunta de sus siete magistrados, indicó, según un comunicado del propio tribunal, que, con la muerte de Chávez, Maduro “cesa en el ejercicio de su cargo anterior” de vicepresidente y pasa a ser el “Presidente encargado” de la República.

El líder de la oposición venezolana, Henrique Capriles, consideró hoy “espuria” la juramentación de Maduro.

“Esa juramentación que se va a hacer ahora, en las condiciones que la están planteando esa es una juramentación espuria completamente”, afirmó Capriles minutos antes de que se produjera el acto.

Capriles protesta

El líder opositor venezolano, Henrique Capriles, se pronunció en contra del TSJ de Venezuela que permitió a Maduro juramente como Presidente encargado y pueda ser candidato en las próximas elecciones.

“Estos abusos están empujando una línea muy delgada que nadie quiere que se rompa. Lo que ha hecho el Tribunal Supremo es un fraude constitucional. El Tribunal fue la única institución que laboró hoy y emitió una sentencia de contenido político”, dijo Capriles.

Capriles calificó como “espuria” la juramentación de Maduro.

Más tarde, un fuerte cacerolazo se escuchó ayer por la noche, especialmente en zonas residenciales del este de Caracas, contra la asunción de Maduro en la jornada como “presidente encargado” de Venezuela, en el día del funeral de Estado del mandatario Chávez.

El cacerolazo, desde ventanas y balcones, fue mayor en el barrio Chacao y en los alrededores de la Plaza Altamira, bastión opositor y donde se aloja la mayoría de la clase media y alta. Algunos mensajes en la red social Twitter reportaron también en algunas otras ciudades del país.

Desde mensajes de texto en celulares y redes sociales fue convocado y reportado el toque de las cazuelas previo y durante la ceremonia que se realizaba en la Asamblea Nacional (Parlamento).

“Cacerolazo nacional hoy (viernes) a las siete de la noche contra la juramentación chimba (falsa) y la violación a la Constitución Nacional (...) pásalo, es urgente y necesario”, decía un mensaje enviado en cadena a celulares.

La protesta se escuchó en los sectores Los Palos Grandes, Dos Caminos, El Marqués, la Urbina y la Carlota, en el este de Caracas; en el centro en el Parque Central y en el oeste en Montalbán y El Paraíso, según los reportes en redes sociales.

El presidente venezolano Hugo Chávez siempre supo que la enfermedad “muy extraña” que sufría iba a ser “peor” de lo que se creía cuando fue descubierto en junio de 2011, reveló su heredero político Nicolás Maduro, quien señaló que “nunca” pensó “que Chávez iba a morir”. “Yo le dije ‘no comandante, es un problema que se resuelve’”.

De chofer de autobús a  Presidente encargado

 El nuevo presidente encargado de Venezuela, Nicolás Maduro, fue uno de los incondicionales del fallecido presidente Hugo Chávez, junto al que estuvo en las buenas y en las malas durante los últimos 20 años y a quien prometió lealtad hasta más allá de la muerte.

Algunos lo tildan de radical y todos coinciden en su indiscutible lealtad al proyecto de Chávez, del que no se separó en los últimos 20 meses mientras el presidente luchaba contra un cáncer que acabó con el deceso, el pasado martes, del hombre que gobernó Venezuela desde 1999.

A él lo ungió Chávez como su sucesor y a él le correspondió dar la noticia de la muerte del líder de la revolución bolivariana.

Ex líder sindical, de 50 años, antes de ser la cara de Venezuela en el exterior fue durante muchos años chofer de autobús, se ha codeado en la alta política internacional sin complejos y sin ocultar con naturalidad que no habla más que español.

Después de convertirse en 2006 en el ministro de Exteriores más joven de la era Chávez, Maduro fue nombrado vicepresidente en octubre pasado, centrando todas las miradas y erigiéndose de facto, y sin demasiadas sorpresas, en el hombre fuerte del chavismo.

Nacido en Caracas en 1962 y criado en la popular barriada de El Valle, Maduro es un convencido izquierdista que se inició en grado medio como líder estudiantil.

Sin pasar por la universidad, trabajó como chofer de autobuses del Metro de Caracas llegando a ser un destacado líder sindical en la década de los 90.

Conoció a Chávez mientras éste cumplía condena en prisión por su fallido golpe de Estado de 1992, en un momento en que varios grupos se acercaban al teniente coronel.

En ese contexto también conoció a su pareja, la abogada y actual procuradora general del país, Cilia Flores, (nueve años mayor que él) una de las letradas que asesoraban a Chávez.

De sonrisa amplia bajo su bigote, contribuyó a la fundación del partido que llevó al mandatario al poder, el Movimiento V República (MVR), siendo elegido diputado en 2000 tras haber participado en la redacción de la nueva Constitución Bolivariana de 1999.

En enero de 2006 fue elegido presidente del Parlamento, pero en agosto de ese mismo año fue designado para encabezar el Ministerio de Exteriores.

Violencia es un reto para nuevo gobierno

 Uno de los retos más urgentes que Venezuela deberá enfrentar tras el fallecimiento del presidente Hugo Chávez es el combate a la violencia y al crimen organizado que el año pasado dejó un saldo de 16 mil 72 homicidios, según el presidente en funciones Nicolás Maduro, informó InSightCrime.

Pero de acuerdo con InSightCrime, un sitio web especializado en crimen organizado, el Observatorio Venezolano de violencia cree que la cifra es 25% menor a la realidad y que Venezuela tiene un promedio de 52 muertos por día, o sea de 34 por cada cien mil habitantes.

“Al crimen le encanta el caos político”, dice el artículo firmado por Miriam Wells.

El texto desgrana algunos puntos clave de la agenda pendiente de Venezuela en el ámbito de la seguridad como: estandarizar los procedimientos de la policía en todo el país y enfrentar la consolidación de las redes criminales.

También prevé hacer una seria reconstrucción del sistema penitenciario que InSightCrime describe como uno de los más violentos y hacinados del mundo.

“El país sigue afligido por una amarga división política, que probablemente se irá haciendo más aguda en la medida en que se aproxime la elección. El escenario más probable es que el conteo de homicidios y actividades criminales seguirá aumentando lentamente”, asegura Wells.

Y si bien el artículo señala que el gobierno venezolano cristalizó una cantidad récord de aseguramientos de narcóticos el año pasado, advierte que esos números sólo sirvieron para subrayar la cantidad total de cocaína que se cree viaja a través del país.

“Sin iniciativas políticas o alternativas serias, es difícil ver que mejore la situación de seguridad en el corto o mediano plazo”, dijo Alejandro Velasco, un catedrático de la Universidad de Nueva York.

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