Daniela no se limita; a 20 años de Luz Clarita
Actúa en tres obras de teatro en temporada, todas diferentes entre sí: una infantil y dos para adultos

CIUDAD DE MÉXICO.
Daniela Luján toma de manera positiva que el público la recuerde en su personaje infantil de Luz Clarita, aunque de esa telenovela homónima hayan pasado 20 años.
A sus 28, la actriz recuerda con simpatía la producción de 1996 de Pedro Damián de la que fue protagonista a los ocho años.
“Es divertido que me reconozcan en ese personaje aún, porque es padre saber que marcó a alguien tanto como a mí. Luz Clarita fue el primer proyecto que tuve como protagonista, con el que viajé mucho y me salió más chamba.
“Siento que es como una cápsula del tiempo en el que muchos me han dejado, porque les gustó y me siguen pensando chiquita. Eso me da ventaja, porque puedo seguir haciendo personajes tan variados como el de una niña y trabajar para niños, lo cual me llena mucho. De ser de otra forma, quizá no me contemplarían para proyectos infantiles.
“Por otro lado, no he buscado un personaje pasional en la telenovela de las 21:00 horas. Me gustaría hacer televisión, pero en algo diferente al melodrama en el que empecé, por ejemplo, una serie. Una vez que fluyan las temporadas de teatro en las que estoy, comenzaré la búsqueda”, expresó Luján a Excélsior.
La actriz reveló que combina tres obras de teatro en temporadas simultáneas: El juego que todos jugamos, de Alejandro Jodorowsky; Carrie, el musical, basada en la novela de Stephen King, y el 23 de abril, durante tres meses, retomará la obra musical infantil Lluvia de alegrías, en el Foro Cultural Chapultepec.
El texto de Camila Villegas y Alberto Lomnitz, estrenado en 2014, aborda la historia de una niña de cinco años, Maya, quien se queda sola en casa, porque su mamá debe trabajar.
“Estaré en matiné infantil y de ahí me voy a adolescentes y adultos, por lo que como actriz me exige explorar otras posibilidades. Mi construcción de Maya tiene que ver con mis recuerdos. Cuando empecé a actuar mis papás no querían y mi táctica fue decirles: ¿quieren tener una hija frustrada? ¡Tenía cinco años! Ése era el nivel de drama que manejaba y Maya es un poco así.
“El mensaje que me deja esta obra es no dejarte llevar por tus miedos y rumiar las cosas negativas, sino resolver el conflicto. Mientras que los padres se irán con la idea de tener una mejor comunicación con sus hijos”, concluyó.
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