'Quiero ser un primer actor': Eduardo Santamarina

Aceptó hacer su primer villano en la telenovela ‘Antes muerta que Lichita’ porque es el momento para abrirse camino rumbo a una carrera sobresaliente

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CIUDAD DE MÉXICO

Tras una decena de protagónicos, Eduardo Santamarina realiza su primer personaje como villano en la telenovela Antes muerta que Lichita, con el objetivo de abrirse camino hacia un mundo de posibilidades y demostrar que puede hacer todo tipo de personajes, pues ya llegó el momento de quitarse la etiqueta de galán de telenovela para convertirse en un primer actor.

Eduardo, arrancó muy bien Antes muerta que Lichita...

Sí, caray, es un hijo más en mi carrera, porque es un logro más y siempre buscando hacer cosas diferentes, arrancamos esta semana y estoy muy contento porque la telenovela es punta de lanza de una nueva plataforma que es 4K, que es nueva tecnología, para que sean con mayor definición y una plataforma digital en donde se van a poder ver cosas muy interesantes en internet, porque hay que atrapar a las nuevas generaciones que ya nacen con chip integrado y nuestra responsabilidad es actualizarnos. Es una comedia muy divertida, educativa, la gente se va a reflejar con los personajes porque también hay Lichitos, a los que no les preocupa su aspecto físico, son cosas que se viven todo el tiempo y que lo vemos de cerca. Lichita es una mujer que no sabe decir no a nada, y sufre de mobbing, eso también lo vemos en todos lados, pero también se pueden hacer cambios y ese proceso la gente lo verá.

¿Cuál es tu punto de vista sobre este tema del mobbing, sobre todo siendo papá de adolescentes?

Ha existido siempre, ahora porque le ponemos estas etiquetas del bullying y el mobbing, pero yo me acuerdo que existe desde que yo era pequeño, a mí me tocó que me molestaran y viceversa, porque yo también fui muy molón, lo reconozco; pero nunca llegué a un grado de poder lastimar, como veracruzano utilizaba palabras altisonantes, pero hasta ahí, nunca con la intención de agredir, éramos relajientos como en todos los salones de clase, donde está el gay, el nerd, y los relajientos, donde yo estaba. Y también en la casa, yo por ejemplo a mi hermana Mary Carmen le cargaba la mano porque a todo decía que sí. Es un tema real y es grabe porque hay niños que se llegan a suicidar, a mí me tocó escuchar un caso así en una escuela cercana a la mía, ha existido toda la vida, pero hay que mandar el mensaje de que todo tiene límites.

Además, es tu primer villano...

Sí, porque yo como dueño de la empresa de publicidad le hago la vida imposible a todos mis empleados, es un fregón, un hombre de mundo, su mérito es que él consiguió todo a base de trabajo, si alguien no le sirve lo desecha, quiere resultados y ya, el dinero es lo que cuenta, las empresas no son casa de beneficencia, son máquinas de dinero. Además, Augusto tiene problemas a nivel familiar y en eso creo que también se van a identificar.

¿Te identificas en algo con Augusto?

Pues de esa parte desalmada y esa frialdad que tiene, yo no, al contrario, si yo puedo ayudar a alguien lo haré con todo gusto y sin esperar nada a cambio; sí le admiro la parte emprendedora y la parte tenaz que tiene, su puesto se lo ha ganado con los años, es un hombre muy visionario, y yo Eduardo, también vengo de abajo, me ha costado mi carrera, nadie me ha regalado mi lugar, mi trabajo ha sido mi carta de presentación y, hoy por hoy, soy un actor vigente, y eso es lo que más cuesta, que la gente te quiera ver y depende de una disciplina infernal, ahí sí me identifico.

Tan es así, que encabezas aún las telenovelas a pesar de los años...

Y en esta telenovela hay muchos actores de más años como El flaco Ibáñez, Sylvia Pasquel y Macaria que llevan muchos años, y luego vienen los de enmedio como Chantal Andere y Arath de la Torre que son como de mi generación, gente muy disciplinada y entregada, de esto es de lo que vivimos, entonces tenemos que entregarnos.

Incluso, estás en una etapa en la que eliges tus proyectos para darte tiempo para dedicarte a tu familia y regresar como estelar...

Sí, exactamente, y por eso elegí este personaje de villano, porque mi tirada y mi objetivo es llegar a ser un primer actor en este país, obviamente es mi tirada, yo no quiero ser el eterno galán, porque eso no me lo creo ni yo, y además que aburrido, yo creo que mientras el abanico más se abra, las posibilidades son más, entonces quiero que el público vea mi primer villano y diga “mira sí se la creo”, y que cuando haga otra vez un protagónico también se la crean de nuevo, o que me vean de cura o de jorobado, eso es ser actor, es lo padre, y es lo que me va a llevar hacía mis objetivos que es ser un primer actor de este país, porque sino que aburrido sería, prefiero ser como un Ignacio López Tarso, quien a sus 80 años es una delicia.

GOZA AL MÁXIMO LA VIDA

Pero tú todavía eres muy joven y tus hijos te inyectan de buena energía...

Claro, porque además uno educa con el ejemplo, las palabras se las lleva el viento, y todo lo que ven es lo que aprenden, ellos se dan cuenta si sus papás llevan muchos años trabajando en todos lados, ellos desde chiquitos han estado en los foros, lo saben y lo aprenden. A veces a mí me toca trabajar como ahora y Mayrín se lleva a los niños de vacaciones o viceversa, así es esto, y no pasa nada, todo se puede con disciplina; los niños no son tontos ni hay que subestimarlos, si se les enseña la dinámica de familia ellos la aprenden.

Mucho tiene que ver que encontraste a la mujer ideal que camina junto contigo de la mano...

Sí, estamos en el mismo canal, y eso se ve, tenemos una familia muy sólida y con muy buena estructura, es muy divertido, la gente que está en mi situación lo va a entender, los que están en el segundo matrimonio, más allá de verlo como la segunda vuelta, es ver qué fue lo que dejaste de hacer, lo importante es levantarse y no quedarse en el mismo lugar, lo que importa es que no se repitan los mismo errores, es crecimiento.

Ves la vida con buena actitud...

La vida es una, no tenemos más, entonces cuando escucho que alguien dice que la vida es muy difícil, que la vida es muy cabrona... no, digo la vida tiene altibajos, porque es el sazón, hay pérdidas, hay desgracias y todo, pero cuál es la actitud que tú quieres tener ante la vida. A lo mejor me voy a escuchar muy hocicón, pero por ejemplo, si perdiste un hijo, por supuesto que es muy doloroso, no digo que no, pero también hay que ser agradecidos y decir que bueno que por lo menos tuve la dicha de tener un hijo, porque hay gente que no tuvo la fortuna de eso, y así podemos desglosar cada cosa, hay que elegir vivir con armonía, y como dice Cristina Pacheco “aquí nos tocó vivir”, hay que bailar al son que nos toquen, no hay que pasarnos la vida quejándonos y sufriendo; y admito que yo también lo he hecho, sobre todo, cuando pasamos por momentos difíciles, porque hay mucho resentimiento, mucho dolor y enojo, y te mientas la madre, te enojas hasta con Dios y dices, ¿por qué a mí?, y hasta que te volteas y te dicen, ¿y por qué no?, ¿quién eres tú para que no te pase a ti?, hay que agradecer lo que uno tiene.

¿Así has formado a tus hijos?

Claro, mis hijos acaban de cumplir 15 años, la vida no se detiene, es lo único seguro que tenemos igual que la muerte, tarde o temprano nos va a tocar, entonces les digo que es mejor gozarla.

¿Estás en tu mejor momento?

Estoy en el mejor, con una gran familia, todos aprendiendo del día a día, equivocándonos también; mis hijos son los que me enseñan también a mí a ser papá definitivamente, hablo con ellos de una forma transparente, así les caen más rápido los veintes, a las cosas las llamamos como son, sí me llego a equivocar, que lo he hecho, les digo: “perdón, me equivoqué, y trataré de que no vuelva a pasar porque soy humano”; y eso hace años cuándo lo ibas a escuchar, jamás, los papás de antes te decían “porque lo digo yo, y te callas o vas a recoger tus dientes por allá”, así era antes, pero ahora ya no, y ahí vamos aprendiendo del día a día.

hch