Muse hace valer su ley en el Palacio de los Deportes
Con un despliegue tecnológico, visual y sonoro, la banda británica enloqueció a las más de 24 mil personas que se dieron cita en la primera de cuatro fechas en el DF
CIUDAD DE MÉXICO, 19 de octubre.- Tuvieron que pasar poco más de tres años para que Muse regresara a la capital mexicana. Ayer por la noche el Palacio de los Deportes fue el escenario que le dio la bienvenida, en el primero de cuatro shows, a la banda británica que volvió con The 2nd Law Tour 2013.
La banda originaria de Devon, Inglaterra, hipnotizó a las 24 mil 500 personas que se dieron cita en el recinto de la Magdalena Mixhuca con un espectáculo sonoro que hizo un recorrido por su carrera, mientras un despliegue tecnológico y visual complementaban la velada, que para muchos fue perfecta.
110 minutos de show
Tan solo habían pasado 15 minutos después de las 21:00 horas cuando los luces del Palacio de los Deportes se apagaron dando paso a un grito ensordecedor que fue mitigado por la sorpresa de un escenario brillante que recibió, desde el techo del recinto, una pirámide luminosa que proyectaba un video mientras las notas del piano de The 2nd Law: Isolated System invitaban a la gente a grabar cada segundo con su celular.
De pronto las luces de color rojo y amarillas incendiaron el escenario, mientras la pirámide regresaba hacia el techo del recinto y descubría a Matt Bellamy, Christopher Wolstenholme y Dominic Howard en el entarimado, lo que arrancó la ovación de su público que se movía de un lado al otro con Supremacy.
24 mil 500 asistentes
“Buenas noches México”, lanzó Bellamy a sus fans, quienes respondieron el saludo con gritos de emoción que se convirtieron en un canto unísono con Map Of The Problematique que llevó al escenario a convertirse en una pantalla circular que regalaba un deleite visual a los presentes, quienes gracias a una pasarela instalada en medio de la pista tuvieron la oportunidad de estar más cerca del vocalista que se acercó a saludar.
Como si en la pista hubiera una tormenta eléctrica ocasionada por los flashes de las cámaras de los teléfonos celulares, Muse no daba tregua a sus fans. Un Bellamy emocionado y divertido que corría alrededor del escenario al ritmo de la guitarra de Wolstenholme y la batería de Howard, cantaba Panic Station.
Con la pirámide invertida y proyectando un video en blanco y negro, llegó el momento de Supermassive Black Hole, que enloqueció a la gente. “Es bueno estar de regreso”, dijo Bellamy antes de que los aplausos al ritmo de Resistance se convirtieran en parte del show que tomaba tonalidades aqua, azules y moradas, mientras él se acercaba a sus fans.
21 canciones
El sonido de la armónica que sonaba Wolstenholme —haciendo un cóver del tema Man, de Ennio Morricone— emocionó a la gente que al estallido de las primeras notas de Knights Of Cydonia, no paró de saltar, cimbrando los cimientos del Palacio, mientras el escenario brillaba en su totalidad.
No importaba si Bellamy estaba con la guitarra en la mano o sentado frente al piano, la gente se entregó a él sin ninguna resistencia. La sensualidad de Feeling Good —que adquiriera fama mundial en voz de Nina Simone— abrazó al público, mientras los tonos naranja y violeta, flotaban en el escenario para dar paso a los láser en tonos aqua que cruzaban todo el recinto; así, Follow Me mantenía los brazos de la gente en el aire.
Bellamy pidió que se encendieran las luces del escenario sólo para ver a su público, “Yes, I see you (Sí, los veo)”, dijo antes de iniciar Undisclosed Desires, que hizo que la gente moviera, a petición del vocalista, los brazos de un lado al otro. De pronto Bellamy decidió acercarse más a sus fans y saltó de la pasarela para recorrer el camino hacia el escenario al lado de la gente que no perdió oportunidad de fotografiarlo y algunos de tocar su mano.
Guiding Light hizo que la gente siguiera el ritmo con sus palmas, mientras que Liquid State mostró un derroche de estrobos y luces naranja que golpeaban a la gente que cantaba, pero fue con Madness que el público de Muse, de forma literal, enloqueció.
Como una manta roja que cubría todo el recinto, las luces se mezclaron con los estrobos blancos que destellaban, mientras la gente brincaba y agitaba sus brazos al aire, al mismo tiempo que coreaban Time Is Running Out.
Bliss, Stockholm Syndrome —en la que el humo salió hacia arriba y la pirámide perdió su forma para convertirse en pantallas individuales— y The 2nd Law: Unsustainable anunciaron que el show estaba próximo a terminar, pero Muse tenía una sorpresa más.
Uprising arrancó el grito más fuerte de la noche, haciendo que la emoción se apoderara del recinto y cuyo tema la banda aprovechó para despedirse de su público, quien al grito de “Muse, Muse, Muse, Muse” logró que regresaran con Blackout —la cual Bellamy, envuelto en una bandera de México, cantó acostado en la pasarela mientras el recinto se prendió con celulares y encendedores—, Starlight y Survival.
Musical
- The 2nd Law: Isolated System
- Supremacy
- Map of The Problematique
- Panic Station
- Supermassive Black Hole
- Resistance
- Knights Of Cydonia
- Feeling Good
- Follow Me
- Undisclosed Desires
- Guiding Light
- Liquid State
- Madness
- Time Is Running out
- Bliss
- Stockholm Syndrome
- The 2nd Law: Unsustainable
- Uprising
ENCORE
- Blackout
- Starlight
- Survival
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