Gerardo Ruiz Dosal, el DJ que apuesta por el arte sonoro
El joven de 30 años, nacido en Mexicali, cambió la idea de poner a la gente a bailar por la del mundo del performance y las instalaciones

CIUDAD DE MÉXICO, 16 de octubre.- “La música, y el arte en general, es lo que nosotros hagamos de ella”, nos platica el DJ, productor y artista sonoro Gerardo Ruiz Dosal. El joven de 30 años, nacido en Mexicali, cambió la idea de poner a la gente a bailar por la del mundo del performance y las instalaciones.
Desde pequeño me interesó la música. En mi casa siempre había música y mi papá guardaba una guitarra vieja en su ropero. Pero creo que fue a partir de los 17 que me empecé a interesar en serio. Fue hasta ese momento en el que decidí jugármela; apostar por esta carrera e independizarme de mis padres”, relata el músico.
Entonces, a los 18 años comenzó su búsqueda de un nuevo hogar, en el que pudiera desarrollarse profesionalmente dentro de esta nueva carrera. Primero cuenta que llegó a Tijuana, donde la escena musical era fértil, pero muy subterránea y casi elitista. Pasó por Monterrey y Jalisco, hasta que, casi 6 años después llegó a la Ciudad de México.
Para sobrevivir en esos años tuvo que hacer de todo “desde poner música en fiestas de quince años, bares de mala muerte y hasta en bodas. Pero, lo más raro de todo, fue cuándo me contrataron como DJ en un gimnasio. Era muy raro poner tracks de minimal mientras las señoras de dinero hacían pilates o yoga”.
Con la perspectiva que le ha dado el paso del tiempo, lo toma como un aprendizaje y una especie de ofrenda que le realizó a los dioses de la música. Un rito que tenía que cumplir, si es que deseaba dedicarse de tiempo completo a la música.
Gerardo Ruiz Dosal fue DJ residente en algunos clubes de la Ciudad de México donde, dice, se divertía mucho. Pero, el ambiente de fiesta las 24 horas terminó amenazando su salud.
A la gente se le hace muy glamuroso: Levantarse a mediodía, medio comer, preparar tu set, llegar al club y tocar hasta la madrugada. Pero, la verdad, es que no es nada fácil.Cuando se acaba la novedad se vuelve igual de monótono que cualquier otro trabajo. Tal vez no usas corbata, pero las responsabilidades son grandes y, lo peor de todo, es que el cuerpo resiente ese ritmo de vida. Después de dos años de estar así, lucía unas ojeras perpetuas y bajé casi quince quilos. No podía continuar con ese tren de vida”.
En ese momento, como caído del cielo, llegó a sus manos un CD. Se titulaba RAS Revista de Arte Sonoro.
Era justo lo que había estado dando vueltas en mi cabeza pero no podía poner en palabras. Siempre pensé que la música podía hacer algo más que poner a bailar a la gente. Gracias a ese disco me metí de lleno al mundo del arte sonoro, del performance, de las instalaciones. De este arte disruptivo, pero que, al mismo tiempo, busca construir algo distinto, más puro” nos dice Gerardo Ruiz Dosal mientras se le iluminan los ojos con toda la pasión que siente por su trabajo.
Actualmente, Gerardo Ruiz Dosal se encuentra trabajando en una obra que conjunta elementos de instalación sonora, performance e intervención urbana. “No es sencillo, pero lo estoy logrando. Trabajo con un grupo de actores independientes de la UNAM, un artista plástico y otras tres personas.reo que este es el proyecto más grande que he emprendido en toda mi vida, pero los resultados van a valer la pena."
ogz
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