A debate, letras y diáspora
El encuentro estará dedicado al poder crítico de la literatura y a su revaloración como “campo absoluto de libertad y tolerancia”

CIUDAD DE MÉXICO.
“La palabra termina derribando muros”, afirma convencido el escritor nicaragüense Sergio Ramírez. “Y lo que nosotros tenemos es precisamente la palabra. Es nuestra arma de lucha y es la que debemos usar”.
Por esta razón, el creador y organizador del Encuentro de Narradores Centroamérica Cuenta dedica la quinta edición de esta iniciativa, que se llevará a cabo del 22 al 26 de mayo en Managua, Nicaragua, al poder crítico de la literatura y a su revaloración como “campo absoluto de libertad y tolerancia”.
Constituido tras cinco años de vida en el más importante de la región, el encuentro literario propone este año el lema “Nosotros los otros”, para reflexionar sobre temas como migraciones, diáspora y diversidad.
“En un mundo como el de hoy, donde las peores amenazas contra la convivencia humana provienen de la discriminación, del racismo, de la intolerancia política y religiosa, del desprecio a la diversidad, hemos elegido como tema no sólo la tolerancia, que es una forma pasiva de ver a los demás que no son como nosotros, sino ser, ver, sentir como los otros, encarnarse en ellos, ser nosotros en el otro”, comenta en entrevista telefónica desde Managua.
El novelista, cuentista y ensayista nacido en 1942 advierte que no basta con la tolerancia. “La literatura debe buscar la identificación con los demás, trasladarse hacia los demás. Y los ‘otros’ son los migrantes forzados, a los que no dejan pasar hacia donde quieren ir. Son los que no tienen el color de nuestra piel, o nuestra misma raza o identidad sexual. Son los emigrados de África hacia Europa, o desde Centroamérica y México hacia Estados Unidos”.
El también político y abogado dice que la literatura es capaz de promover este viaje profundo hacia los otros, porque no existe otro territorio más diverso ni más abierto. “En la creación literaria cabe todo y cabemos todos, y desde la invención es posible derribar muros. Cada vez que alguien escribe y cada vez que alguien lee, estamos tendiendo puentes y buscando ser el otro, ser todos los demás”.
Quien fue vicepresidente del país centroamericano de 1985 a 1990 señala que este año ha organizado 30 mesas con cien participantes, “la convocatoria más numerosa y más variada que hemos tenido desde esta región tan pequeña y tan grande, tan presente y tan ausente, tan próspera y tan carente”.
Con el cubano Leonardo Padura como invitado especial, los participantes en el encuentro pondrán énfasis en el recrudecimiento de la política discriminatoria de Estados Unidos. “Nos preocupa como ciudadanos y como escritores, sobre todo porque la literatura es un campo de libertad y tolerancia”.
De hecho, el autor de Margarita, está linda la mar (Premio Alfaguara de Novela 1998) y Sara destaca que la migración es actualmente el tema principal no sólo en la literatura centroamericana, sino en los documentales de cine y en los reportajes periodísticos que se realizan.
“El centroamericano tiene esta nueva expresión: no poder vivir en la tierra donde nació, porque por necesidad debe buscar mejores horizontes. Y se topa con los muros, que no son sólo físicos, sino que son más altos los muros de la intolerancia, del rechazo. En la literatura deben plantearse todos estos temas, no para resolverlos, sino para abrirlos al pensamiento crítico”, añade.
Estos tópicos, prosigue Ramírez, están insertos en todas las mesas del encuentro, aun en aquellas con temas específicos, como las dedicadas a los franceses Albert Camus (1913-1960) y André Malraux (1901-1976). “Cada uno, por su lado, se expresó a favor de la libertad, creando nuevos espacios de expresión. Y, en el caso de Malraux, luchó por la libertad en la Guerra Civil española”.
El Encuentro de Narradores Centroamérica Cuenta conmemorará además el centenario del nacimiento del mexicano Juan Rulfo (1917-1986) y del paraguayo Augusto Roa Bastos (1917-2005).
“La obra de Rulfo es una de las grandes expresiones de nuestra identidad latinoamericana. Su gran triunfo fue interpretar el mundo rural de América Latina y darle un lenguaje nuevo a la literatura vernácula, al color local supo darle un color universal. Mientras que Roa Bastos, desde el otro extremo del continente, nos trae un mensaje contra el caudillismo, contra la tiranía, y a favor de la libertad”, dice el Premio Internacional Carlos Fuentes.
Serán cinco días de conversaciones, presentaciones de libros, proyección de películas, talleres, una exposición del fotógrafo argentino Daniel Mordzinski, que reúne retratos de unos 400 escritores, y un festival infantil.
“A lo largo de este lustro, han acudido unos 300 escritores de diversos países. Crece el interés por Centroamérica”, concluye.
Invitados de diversas latitudes
MANAGUA.— La quinta edición de Centroamérica Cuenta reunirá en Managua a partir del 22 de mayo a 90 escritores, entre ellos el reconocido novelista y ensayista cubano Leonardo Padura, que conversarán sobre temas como migración, diáspora y diversidad bajo el lema “Nosotros los otros”.
En el festival literario participarán 19 países y que finaliza el 26 de mayo, promoverá una perspectiva para “mirar desde el otro, algo que muy pocas veces se hace”.
En el encuentro participarán, además, el famoso actor cubano Jorge Perugorría, los escritores mexicanos Ángeles Mastretta, Jorge Volpi, Héctor Aguilar Camín y Álvaro Enrigue, Sandra Cisneros de Estados Unidos y Piedad Bonnett, Pablo Montoya y Alberto Salcedo Ramos de Colombia.
También asistirán los españoles Martha Sánchez, Ricardo Menéndez Salmón y Luis Leante. La actividad se sumará a las celebraciones por el 50 aniversario de la publicación de la novela Cien años de soledad del colombiano Gabriel García Márquez, premio Nobel de Literatura 1982.
Por primera vez, el encuentro literaio llevará a cabo una nutrida agenda paralela dedicada a la literatura infantil llamada “Contar a los niños” y además un ciclo de cine de novelas que han sido llevadas a la pantalla grande.
Desde 1992, la iniciativa nicaragüense busca promover el diálogo entre escritores, casas editoriales y diversos actores de la realidad y de la cultura centroamericana. Desde entonces, mas de 300 narradores de España, América Latina, Estados Unidos, Francia, Italia y los Países Bajos han respondido a la convocatoria.