Tacita Dean busca conservar lo frágil y efímero

La artista británica presenta su primera muestra monográfica en México

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CIUDAD DE MÉXICO.

Tacita Dean (Canterbury, Inglaterra, 1965) hace de lo efímero algo permanente. De lo frágil una fortaleza. Lo hace al conservar decenas de tréboles de cinco, seis o siete hojas; todos intactos. También en dibujos hechos con gis; ese polvo blanco que ella inmortaliza sobre madera en negro. Y con filmaciones en 16 milímetros que rescata del contexto digital.

Es su interés por asimilar la transición del tiempo y el espacio. Recuperar el pasado. Comprender su relación con la naturaleza. Ese ejercicio reflexivo que requiere meditar su propio transitar. Y que transforma en pinturas, dibujos, fotografías y películas. Una producción que obliga también al espectador a entrar en una meditación. Detenerse para observar.

Esta es la propuesta para su primera exposición monográfica en México, que lleva por título el nombre de la artista. En el Museo Tamayo se despliegan 90 piezas, entre ellas 11 películas en 16 milímetros. La memoria, el pasado, la naturaleza y el tiempo son los conceptos que enmarcan obras tan disímiles como la colección de tréboles o piedras circulares versus los dibujos de nubes o las postales intervenidas a mano.

Para Dean su atención está en lo temporal, lo efímero. Aunque dice no saber con exactitud por qué: “Trabajar con películas de 16 milímetos tiene que ver con esa idea del paso del tiempo, la relación con lo físico”, comentó la artista al presentar la exposición que inaugura mañana. La muestra se integra por piezas realizadas a partir de la década de los 90 y algunas obras las realizó ex profeso para el museo a partir de su primera visita a la ciudad.

Es el caso de la fotografía que tomó a una hormiga sobre una piedra en Teotihuacán. Mientras esperaba sentada debajo de un árbol, registró al insecto en diferentes ángulos. La imagen se exhibe intervenida por Dean. También trabajó Tree of life, The Noche Triste Tree, una foto en gran formato del árbol de la vida y que altera con un dibujo.

Más allá de las piezas producidas para el Museo Tamayo, Dean señaló que el discurso de la exposición está pensado según la cultura mexicana: traer el pasado al presente. Y lo hizo al rescatar proyectos tempranos en su trayectoria como una serie de imágenes de limones alterados guardados en su acervo, o la película Purple Steering Wheel que filmó en 1998 en Budapest, y trasladó del formato ocho milímetros a 16.

Sus dibujos de nubes con gis sobre negro son, tal vez, lo que más atrapa la mirada. Ese material frágil permanece en soportes de madera o pizarra en paisajes de cielos nublados. Se trata de la serie Concordancia de 50 nubes americanas. Figuras blancas sobre fondo negro; elementos fugaces de la naturaleza que permanecen a través del trazo de Dean. El mismo material aparece en forma de bolas, como si fueran pelotas de golf, sobre un telar oscuro. Son piedras de gis que la artista adquirió en Madagascar.

Si bien la artista trabaja en diversos soportes, destaca la película análoga. Es su lucha por rescatar la grabación en 16 milímetros de la voracidad de la tecnología. Dean aseguró tajante que ella hace películas, no videos. Pues si el siglo XX se filmó y fotografió en soportes análogos, está convencida de que se debe exhibir en el mismo medio.

Quiero retomar la idea de la película análoga en el discurso de lo digital que dice es obsoleta. En el discurso de lo digital se dice que es un sustituto de lo análogo, y para mí es importante que no sea así, estoy tratando de salvar lo análogo como medio, no sólo tecnología”, explicó.