Oswaldo Salazar recrea vida de dos mitos

En su nueva novela, el escritor guatemalteco reivindica al Nobel Miguel Ángel Asturias y a su hijo el guerrillero

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Oswaldo Salazar nació en Guatemala, en 1959. Es novelista y académico de la lengua. Foto: Cortesía Alfaguara

CIUDAD DE MÉXICO.

La reivindicación del escritor guatemalteco Miguel Ángel Asturias (1899-1974) y de su hijo Rodrigo Asturias (1939-2005), a través del rescate de su humanidad y su vida cotidiana, es el propósito que está detrás de la novela histórica Hombres de papel (Alfaguara), de Oswaldo Salazar.

“Tanto uno como otro se han convertido en mitos en Guatemala. La recuperación de su carácter humano es una reivindicación, porque toda ideologización es perjudicial tanto para el personaje como para sus seguidores”, afirma sobre el Nobel de Literatura 1967 y su hijo, líder de una de las guerrillas del país centroamericano.

“Para traer a la realidad a una persona que se ha convertido en idea, lo importante es recrear su vida y el momento en el que era una persona como nosotros. Lo que interesa al arte y a la literatura son las dudas, porque ahí es donde está la vivencia y el contenido vital”, comenta.

Vía telefónica desde Guatemala, donde nació en 1959, el novelista y académico de la lengua explica que “a la literatura siempre le ha interesado explorar las relaciones filiales, es uno de sus temas eternos”.

Y destaca que el que se trate de un personaje tan importante como Miguel Ángel Asturias, “que mantuvo un vínculo intermitente con la política de Guatemala”, y su hijo, “que está vinculado a la historia del país por su participación en la guerrilla, me hizo pensar en aquel modelo estético del realismo de finales del siglo XIX en Europa.

“Este modelo establece que las vidas individuales se ven muy afectadas cuando la historia del país las atraviesa y cambia su rumbo. Quise explorar esta idea de qué sucede cuando la historia colectiva atraviesa la personal y la familiar”, agrega.

Salazar aclara que, aunque busca desentrañar la relación padre-hijo evocando a la vez la obra del autor de El señor presidente, en este caso la figura central es la madre como dadora de la palabra.

“Ésta es una de las verdades sicoanalíticas más interesantes y una de las que mejor explica el drama edípico de toda persona. De la madre recibimos la palabra, por eso la novela inicia con una carta a la madre, y del padre recibimos la ética, según el sicoanálisis.

“Esa circunstancia hace que la relación entre padre e hijo hombre sea una relación tensa, polémica, de lucha, de búsqueda, de cariño y de deseo de independencia al mismo tiempo. Esa fuerza es lo que intenté explicar”, añade.

El profesor visitante en Cambridge University y en la Universidad Iberoamericana dice que incluye en su novela el género epistolar, porque le fascinaron las cartas que Asturias envió a sus familiares, amigos y editores en diversos momentos de su vida y que encontró reunidas en un libro publicado por la Unesco.

“Así, tuve contacto con el carácter tan íntimo, con el lenguaje tan sentimental de Asturias, que identifiqué con su poesía. La carta de mi libro es la recreación de su lenguaje poético, cosida con diferentes versos suyos”, indica.

Hombres de papel evoca, según Salazar, al título de la novela Hombres de maíz, la obra maestra de Asturias dedicada a la cultura maya, pero también al papel social de los intelectuales hoy en día.

“Estamos en un mundo post-ideológico, donde ya no hay polémica ni discusión, todos tienden a pensar y a vestirse de la misma manera, a desear las mismas cosas. Una de las víctimas radicales de esta dictadura global son los jóvenes, a quienes los mueven más a actuar que a pensar. El papel de los intelectuales debe ser invitar a pensar. Urge revalorar el papel de la reflexión”, concluye.

Finalmente admite que esta novela no ha gustado a la familia Asturias, con la que no ha tenido acercamiento. “Sólo quiero recordar que los personajes reales forman parte de las características de la nueva novela histórica. Todo lo que se cuenta de ellos es ficticio”.