Planeta Danza: Isaac y su despunte

Nuestra experta en danza entrega la segunda parte de su recorrido crítico por el año que termina

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CIUDAD DE MÉXICO.

Siempre con base en esfuerzos individuales repuntan en 2015 Elisa Carrillo en la Ópera de Berlín e Isaac Hernández que ha dado un salto espectacular para ser ovacionado en la Ópera de París y en la de Lituania en el protagónico Solor en La Bayadera. Isaac ha subido su nivel técnico e interpretativo de tal manera que se perfila como uno de los grandes bailarines del mundo.

El 2015 tuvo, por desgracia, poca presencia internacional de la primera fuerza mundial en la Ciudad de México y el resto del país. Sin embargo, se destaca la presencia de Les Ballets Jazz de Montreal invitados al Teatro de la Ciudad Esperanza Iris.

Otros fueron Antonio Canales e invitados —la Winny una de ellas— en el Lunario, El Beijing Dance Theater en el Esperanza Iris y la nota negra del plagio de María Juncal al coreodrama de Gladiola Orozco en el Palacio de Bellas Artes. Al mismo tiempo en Monterrey y Córdoba, Veracruz, se realizaron galas de ballet.

Por su parte, Iratxe Ansa pasó en el DF tres semanas en residencia con el Metamorphosis Summer Course Residency, un taller intensivo de danza contemporánea para bailarines avanzados de diez nacionalidades. Los mexicanos, aunque un tanto rezagados frente al nivel de los demás, hicieron su esfuerzo.

Dentro de la creación se destaca El Covarrubias Lab en la sala del mismo nombre, con la participación de Madera, de Tania Solomonoff, espectáculo que debería de tener más funciones. Desatados como show callejero en las Fiestas del Pitic en Hermosillo.

El Universo Burroughs en Inter-Z-on-E=Universo-E/x, de Raúl Parrao, con poco conocido Centro de Producción Coreográfica (Ceprodac) que preside él mismo, fue un espectáculo sórdido, morboso y excesivo, pero bien realizado en Bellas Artes.

Punto y aparte merece el grupo Delfos que se ha convertido en la única compañía-escuela que ha logrado generar un movimiento artístico de varias generaciones a su alrededor. Al mismo tiempo Víctor Manuel Ruiz y Claudia Lavista han cambiado su modelo de creación para entrar en la experimentación como es el caso de Cuerpo Gourmet, colaboración dancística-gastronómica.

De sus egresados se destaca desde 2002 la labor de Lux Boreal, con sede en Tijuana que ha logrado presentarse en varios países europeos y latinoamericanos y que ha sido considerado por la revista Dance Magazine –epítome de la información dancística—como una de las agrupaciones que deben de conocerse. Su pieza Fit MisFit  estrenada en Montpellier es un hit.

Los nuevos tiempos y los diversos estilos de producción han resultado en pocos grupos estables y firmes, algunos con sus propios espacios escénicos como es el caso de Jaime Camarena y La Cantera. Los más, son proyectos temporales con convocatorias libres que funcionan por temporadas y desaparecen a la par una proliferación de solistas —ellos mismos como coreógrafos—.

Año de enormes pérdidas, la muerte de Rocío Sagaón, pionera de la danza contemporánea en México, y de Gloria Contreras que ha dejado acéfalo al Taller Coreográfico de la UNAM —y en serios problemas administrativos—.

El 2016 no pinta nada bien, sin presupuestos en las instituciones es casi obvio que al menos los tres primeros meses del año serán un páramo sin actividades.

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