Llega a México la obra del pintor peruano Fernando de Szyszlo

El artista de 90 años de edad, considerado figura clave en el arte abstracto del siglo XX, visitará México para inaugurar el 18 de septiembre una muestra con obra reciente

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CIUDAD DE MÉXICO, 1 de septiembre.- Mirar la pintura de Fernando de Szyszlo (Lima, Perú, 1925) es enfrentarse a la abstracción en su sentido más complejo: geométrica, orgánica y lírica. Óleos donde tienen representación la historia de los pueblos de su natal ciudad como los paisajes naturales de Latinoamérica, en un contraste de colores y formas.

Así describe la curadora Bélgica Rodríguez un conjunto de 20 obras del artista, considerado figura clave en el arte abstracto desde la década de los 50, producidas en los últimos dos años y que integran la exposición Una América llamada Szyszlo, la cual se inaugurará el 18 de septiembre en la galería Pablo Goebel Fine Arts.

Las obras se presentarán por primera vez en la Ciudad de México en el marco del Gallery Weekend México, y más que una retrospectiva se trata de una revisión de su trabajo presente a manera de homenaje por su cumpleaños 90 que festejó el 5 de julio pasado en Perú.

Pablo Goebel, director de la galería, confirmó que Szyszlo visitará la ciudad para inaugurar la exposición, su primera individual en el país luego de una muestra que se presentó en el Antiguo Colegio de San Ildefonso en 2011.

“Tiene un gran cariño por México, aunque tenía un estudio en Nueva York, que ya dejó, siempre mostró un cariño por México, porque aquí ha sido bien recibido, entonces está confirmada su visita junto con su esposa. Para nosotros es importante porque es de los grandes maestros del arte e incluso está trabajando en tres obras ex profeso para la galería”, comentó Goebel en entrevista.

Si bien la individual, que se presentó en marzo pasado en la galería peruana Duque Arango, no pretende hacer una revisión histórica sobre la estética de quien ha hecho más de tres mil cuadros, sí ofrece una lectura sobre su técnica pictórica, y apunta a la armonía siempre presente entre el color y los claroscuros, y entre las formas abstractas y líneas geométricas.

“Así, sus pinturas son expresivas formulaciones visuales, cromáticas y luminosas, organizadas en diferentes planos. Una impecable técnica, junto a la perfección constructiva del espacio pictórico, confiere a la obra un carácter sublime y sagrado. Sus invenciones elaboradas a partir de realidades forman parte indefectible del sustrato de un carácter enigmático y misterioso en el que se mezcla lo racional con lo emocional”, explica Rodríguez en el catálogo de la muestra.

En la veintena de óleos, agrega, el color tiene una posición protagónica en el sentido que imprime emociones a las formas y figuras a través de los pigmentos; tiene presencia el “azul frío” o el “rojo cálido” con lo que construye la ecuación “color-luz”, y entonces forma una técnica pictórica propia.

Para Goebel, la obra de quien ha expuesto desde el Solomon Guggenheim Museum, el Museum of Fine Arts en Dallas hasta en el Museo Nacional de Arte Contemporáneo de Seúl, Corea, atrae por la sencillez de su fuerza visual, la expresión de las tonalidades y de las formas que en cierta medida están influencias por el cubismo y el surrealismo aprendido durante su estancia en Europa.

“Es el colorido, la fuerza, la expresión gestual, pero muy definida, lo que hace una obra impactante; su creación es mucha fuerza. Habrá formatos medianos, pero igual las grandes obras que sorprenden que es la línea de creación que ha mantenido”, agregó el galerista quien mantiene un programa expositivo con artistas activos y “grandes maestros”.

En alguna ocasión Octavio Paz, quien conoció a Szyszlo en reuniones de artistas en París, describió las obras del pintor como expresiones agresivas: “Sus formas, tensas y veloces, a veces son agresivas, crueles; otras, sus colores reconcentrados tienen destellos de salvaje entusiasmo. Szyszlo no cambia: madura. Avanza hacia dentro de sí mismo”.

En ese sentido, quien fuera discípulo del expresionista Adolf Winternitz mantiene en su producción las referencias icónicas a sus raíces culturales, al universo precolombino, y cada pintura hace de testimonio personal de su experiencia con pueblos indígenas.

Goebel planea una plática abierta con el artista durante el fin de semana de Gallery Weekend.

¿Dónde y Cuándo?

-          Una América llamada Szyszlo

-          Se inaugura el 18 de septiembre, a las 19:00 horas

-          Galería Pablo Goebel Fine Arts (Taine 212, Polanco)