Salvan el acervo del escenógrafo Manuel Fontanals
La historiadora Elisa Lozano publicará un libro sobre el archivo visual del diseñador de vestuario y mobiliario de la Época de Oro del cine mexicano
CIUDAD DE MÉXICO, 18 de mayo.- Luego de trabajar las escenografías para obras de Federico García Lorca en España, Manuel Fontanals (Barcelona, 1893-Ciudad de México, 1972) se convirtió en el mayor escenógrafo de la época del Cine de Oro en México, no sólo por la ambientación de las películas, sino también por su maestría en el diseño de vestuario y mobiliario.
“Pienso que fue el más completo de los escenógrafos. Hacía lo mismo el vestuario que el escenario y, como también había estudiado arquitectura e ingeniería, pues tenía en mente todo el diseño del ambiente de la película. Se preocupaba mucho por crear una atmósfera, no sólo la escenografía”, acota Elisa Lozano, historiadora de cine.
A ello responde la importancia de rescatar su memoria a través de análisis de su archivo, que, si bien se encuentra en buenas condiciones de conservación, poco se ha difundido, consideró la investigadora, quien a partir del acervo resguardo por Leticia Fontanals, hija del artista, realizó la investigación Manuel Fontanals. Escenógrafo del cine mexicano.
Es una revisión histórica que recorre de 1938, un año después de que llegó a México, exiliado de España, hasta 1972, cuando muere. Cuatro décadas en las que produjo 200 películas con directores como Emilio Indio Fernández, Roberto Gavaldón, Carlos Velo, Juan Guerrero, Juan Ibáñez y Felipe Cazals.
Además de recopilar el acervo, Lozano convocó a una serie de especialistas, directores y cinefotógrafos para que cada uno develara, desde su experiencia, una faceta o periodo de Fontanals; así, en la publicación participan Rafael Aviña, Eduardo de la Vega, Héctor Orozco, Álvaro Vázquez Mantecón y Arturo Ripstein, entre otros.
“Este proyecto nació de otro anterior, en el que hice una recopilación de directores del cine mexicano y me di cuenta que no existen investigaciones de la escenografía del cine. Y empecé con Manuel Fontanals porque, de alguna manera, fue quien formó a una generación importante que marcó la época de Oro del Cine mexicano.
“Fontanals es importante, porque él traía toda una metodología de España, donde había sido escenógrafo de teatro y de vestuario. Entonces, él forma a una generación en la que estaba por ejemplo Jesús Bracho o Luis Moya”, detalla en entrevista sobre el escenógrafo que debutó con María, (1938) de Chano Urueta.
La investigadora precisa que la estética de Fontanals se caracterizó por tener especial atención en las perspectivas, en la iluminación y en la decoración, con lo que buscaba crear una atmósfera lo más real posible. Es el caso de La isla de la pasión (1941), La invasión de los vampiros (1961) o El castillo de la pureza, de Arturo Ripstein (1972).
“Trabajaba mucho con el concepto de las escenografías sintéticas, pensaba que la escenografía debía hablar por sí misma y tenía una cuestión importante en los recursos de la iluminación, para él era fundamental el manejo de la luz, dar una coherencia estética armónica, y eso logra introducir al cine mexicano. Además, al mismo tiempo empieza hacer diseño de vestuario y escenografía”, añade.
En la publicación, editada por la Filmoteca de la UNAM, además de los ensayos, se ofrece por primera vez los stills de diferentes películas y documentos originales como bocetos, planos, apuntes y cuadernillos. En ellos se da cuenta del interés del artista por la forma, el estilo y materiales para sus diseños.
Por ejemplo, destaca su trabajo con Carlos Velo en Pedro Páramo, la primera versión cinematográfica de la novela de Juan Rulfo, de la que se lograron identificar los apuntes, señaló Lozano.
“Su archivo está en muy buenas condiciones, porque lo tiene su hija; pero no está identificado todo, entonces se integró al libro lo que se pudo identificar, eso es algo que falta por hacer”, señala sobre el volumen que hace también un análisis de cómo Fontanals se integró a la nueva estética del cine en los años 70 con directores más experimentales, como Felipe Cazals o Arturo Ripstein.
“Es fundamental rescatar a estos artistas ocultos del cine, porque se habla mucho por ejemplo de la fotografía de Gabriel Figueroa, pero lo que él retrata son los diseños de Fontanals”, concluye.
Libro:
Título: Manuel Fontanals. Escenógrafo del cine mexicano Coordinadora: Elisa Lozano Editorial: Dirección General de Publicaciones UNAM. 2014. 208 páginasEL EDITOR RECOMIENDA





