Teresa Serrano cuestiona su entorno social
La artista visual presenta por primera vez en México cien obras, en las que recrea temas como la desigualdad de género, la migración y la violencia sexual
CIUDAD DE MÉXICO, 30 de marzo.- Luego de más de 35 años de trayectoria artística en el extranjero, Teresa Serrano (Ciudad de México, 1936) regresa a México, un país inmerso en una violenta crisis, para, a través de su obra, cuestionar el entorno social y político, preguntarse a sí misma sobre la tensión, la agresividad, el control y la posesión del otro que caracteriza al hombre en general.
Este acercamiento inicial al contexto mexicano lo hace a través de su primera exposición retrospectiva en el país, Teresa Serrano, que se exhibe en el Museo Amparo, de Puebla, en la que reúne un centenar de piezas –dibujo, pintura, fotografía, video, objeto e instalación– enfocadas en temas como género, migración y violencia sexual.
En entrevista, la artista visual explica que aun cuando desarrolló su trabajo particularmente en Nueva York, éste se alimenta de la situación de México, no sólo de hechos propios del país, sino de la condición de mexicanos en el extranjero y en particular de la situación de la mujer en ambientes laborales, familiares o sociales.
“El espectador puede seguir con facilidad la línea temática de mis obras. Primero se revisan temas individuales, como mi relación con mis hijos, con el entorno familiar; luego entro en un periodo en que cuestiono temas feministas, como el hecho de que los grandes modistas del mundo hacen patrones determinados del cuerpo de la mujer, y de ahí empiezo a ser más feminista y tocar temas de violencia”, detalla.
Quien ha participa en bienales de arte como la de La Habana, en Cuba, y la de Johannesburgo, en Sudáfrica, ofrece una postura política a partir de su propia experiencia como mujer, sin llegar a producir obras meramente biográficas; son imágenes fijas o en movimiento enmarcadas en el contexto social mexicano e internacional.
La retrospectiva propone un recorrido desde sus trabajos iniciales en la década de los 70, con dibujos al carbón de sus hijos como ejercicios preparatorios, hasta una serie de videos a manera de registro de sus acciones, vinculadas a temas como los feminicidio en Ciudad Juárez o las trabas laborales para ascender de puesto a las mujeres en empresas trasnacionales.
“Siempre me he fijado en el entorno que me rodea y tengo un ojo crítico hacia lo que me sucede; entonces, cuestiono ese imaginario colectivo. Pienso que el arte es elitista, en México más que ningún otro lugar, por eso es importante que el arte cuestione, haga con video, objeto o un dibujo para tener resonancia en la gente”, apunta quien ha expuesto en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía en Madrid y el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires.
Con la curaduría de Berta Sichel, la muestra ocupa seis salas del museo con piezas como Las meninas (1993), una escultura realizada en hierro y manta bordada; Goddess of Fertility (1993), en hierro, fibra de vidrio y cable, que junto con Umbilical Cord #3 (1993), de vidrio, aluminio y cerámica, refieren a la fertilidad.
En la serie de esculturas destaca una jaula de aluminio y cerámica titulada Autorretrato (1993), la cual refleja el compromiso de la artista con el mundo externo. De los videos, se presenta Glass Ceiling, término que se utiliza en el ambiente laboral para señalar que los niveles superiores son inalcanzables para las mujeres.
“En la última parte se proyecta un video de migración y memoria que hice en 1997, y tiene que ver con la migración que cada día es más grande y es mundial. Todo mundo se mueve de país, ya sea por necesidad de trabajo, política o porque el hombre necesita simplemente cambiar de lugar en algún momento de la vida. Al final, el tema central es la religión como poder para hacer las guerras”, añdió.
La muestra se acompaña de un catálogo monográfico de la obra de Serrano, con textos de Gela Segovia, Berta Sichel, Raphael Rubinstein, Maarten Bertheux, Karen Cordero, Eugenio Valdés, Raúl Zamudio y Marian de Abiega Forcen.
“Me parece que es una exposición en la que, antes que cualquier otra idea, el espectador verá a Teresa Serrano. Me conocerá como mujer, porque mucho de mi vida personal está explícita para entender mi trabajo como artista”, concluye.
EL EDITOR RECOMIENDA







