Muestran el cuerpo como receptor de la memoria

La galería Patricia Conde recopila fotografías, testimonios a través del cuerpo, en algunos casos imágenes íntimas de los propios artistas

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CIUDAD DE MÉXICO, 21 de julio.- Al entender el cuerpo como un repositorio de memorias, éste se ha convertido en un objetivo  de registro para la fotografía a manera de documento del pasado. Así lo han hecho artistas mexicanos de la lente como Pía Elizondo, Patricia Lagarde, Cannón Bernáldez y Arturo Fuentes, quienes ofrecen narrativas históricas a partir de su cuerpo retratado.

“Mirar al cuerpo es complejo porque no hay una sola mirada, y es más una memoria, no sólo por las cicatrices físicas, sino por cómo cada quien se asume y cómo entiende el cuerpo del otro. Vemos el cuerpo como un soporte de la historia”, explica José Antonio Rodríguez, historiador y crítico, quien toma este planteamiento para la colectiva Revisiones IV: el cuerpo en la fotografía contemporánea mexicana 2006-2013.

La exhibición, que se inaugura el próximo miércoles en la galería Patricia Conde, pone sobre la mesa de análisis el trabajo de más de una decena de fotógrafos contemporáneos que trabajan sobre su cuerpo o el de terceros, para referir a la sensualidad, el erotismo, la soledad, las dolencias, el desamparo o la transformación del hombre.

Si bien estas imágenes carecen de un común denominador, Rodríguez señala que comparten la intención de hacer lecturas del entorno a partir de experiencias individuales, de historias locales que puedan servir de base para una reflexión mayor, y en ese sentido, ocupan su cuerpo como bitácoras.

“Desde que nació la fotografía ha sido su carácter íntimo lo que ha servido para fotografiarse así mismos, y se sigue haciendo de la misma manera en que se hacía antes porque los artistas fotografían sus miedos, sensualidad o angustias a través de un cuerpo”, define quien señala que además del cuerpo, los principales géneros de la fotografía son el paisaje, el objeto y el retrato.

A fin de mostrar la producción más actual, el curador reunió el trabajo producido en la última década. Se exhibe, pues, imágenes de Pía Elizondo y Patricia Largarde, quienes trabajaron en el libro Diario 203-2005 que es un testimonio del “dolor y salvación” provocadas por una enfermedad;  también destaca la serie El Génesis y las nuevas ideas (2012) de Ángela Arziniaga que ofrece un diálogo consigo misma.

Rodríguez resalta el trabajo de Cannon Bernáldez con la serie Miedos (2006) en la que evidencia los temores a los diferentes modos en que puede morir, y con ello, plantea las incertidumbres de la gente respecto a fallecer. “Son sus miedo sobre lo que le pueda suceder a su cuerpo, y nos pone a pensar sobre el destino del nuestro.”

Lo mismo hay reflexiones menos románticas como la de Rafael Galván, que aborda el erotismo a partir de referentes históricos y lejos de conceptos clásicos; entonces en sus imágenes aparecen elementos de artistas como Charles Négre, Robert Demachy o Auguste Belloc, quienes han contribuido en la formación de la definición del cuerpo desde el siglo XIX.

La exposición es parte de una serie de revisiones sobre la fotográfica contemporánea que Rodríguez realiza en la galería desde 2013; ya presentó el tema del paisaje, y la siguiente muestra abordará el objeto.

“Ya no hay un espacio para presentar la foto mexicana, hay un vacío con el cierre del Centro de la Imagen, y esta galería está abriendo este espacio para mostrar lo que se está haciendo hoy.”

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