Artista muestra su sexo desnudo frente al cuadro ‘El origen del mundo’

La performer Deborah de Robertis levanta polémica con su acto en el museo parisino d’Orsay

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13/06/2014 04:02 Redacción

CIUDAD DE MÉXICO, 13 de junio.- Un hecho singular ocurrido en un museo de París ha dado la vuelta al mundo.

Aun cuando un performance realizado dentro del museo d’Orsay de París, captado en video, ha sido censurado en varias plataformas de Internet, su inevitable difusión ha levantado polémica.

El hecho ocurrió el jueves pasado, según el diario ABC.

En una de las salas del d’Orsay, frente a donde se exhibe el controvertido cuadro titulado “El origen del mundo”, que muestra un sexo femenino en primer plano, se instaló la artista luxemburguesa Deborah de Robertis y realizó un polémico performance, que tituló “Espejo de origen”.

El acto consistió en sentarse y exponer su sexo desnudo delante del cuadro del pintor francés Gustave Courbet.

Vestida elegantemente en tonos dorados, la espigada artista se sienta en el suelo delante del cuadro, abre las piernas y muestra su sexo desnudo, mientras en la grabación se escucha a una mujer recitar un poema que dice: “Yo soy el origen, yo soy todas las mujeres. No me has visto, quiero que me reconozcas. Virgen como el agua creadora de esperma”, musicalizado con el “Ave María” de Schubert en voz de soprano.

El súbito acto de De Robertis, para el cual no tramitó permiso, de inmediato llama la atención de los visitantes del museo, quienes estallan en aplausos mientras los vigilantes reaccionan como si se tratara de un acto terrorista o delincuencial y tratan de impedir la escena.

Entre la confusión e incredulidad que rompen el equilibrio de la escena, la performer se mantiene firme en lo suyo, ante los infructuosos esfuerzos de los vigilantes para persuadirla a que desistiera, y que sólo atinan a replegar del sitio a los curiosos visitantes del museo.

Para quien graba, la escena termina después de que es expulsado(a) de la sala, con imágenes de los confundidos visitantes del museo, que aparentemente no atinan a comprender qué sucedió, quién era la esbelta figura de vestido dorado que se manifestaba en la sala contigua.

Hasta ahora, el museo d’Orsay no ha emitido una postura sobre lo sucedido en una de sus prestigiadas salas.

Deborah de Robertis, quien suele trabajar en performances que cuestionan las relaciones y los roles habituales socialmente aceptados, ha cobrado notoriedad después del jueves.

dgp

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