Hugo Hiriart: es una pena que no se lea poesía

El ensayista y dramaturgo, quien ingresará el próximo jueves a la Academia Mexicana de la Lengua, lamenta la degradación que ha sufrido el lenguaje en México, ya que considera que el uso de la palabra “es pobre y no es feliz”, pues falta que la gente lea y memorice más poesía

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06/05/2014 03:56 Juan Carlos Talavera
El escritor, quien el jueves ingresará a la Academia Mexicana de la Lengua, considera que es un drama que la gente ya no lea poesía
El escritor, quien el jueves ingresará a la Academia Mexicana de la Lengua, considera que es un drama que la gente ya no lea poesía

CIUDAD DE MÉXICO, 6 de mayo.- El uso de las palabras es pobre, decadente e infeliz en México. Y a esto se suma la idea de la lengua utilizada por ciudadanos, políticos y periodistas está sumida en una zona de desastre, dice el ensayista y dramaturgo mexicano Hugo Hiriart, quien ingresará a la Academia Mexicana de la Lengua (AML) el próximo jueves 8 de mayo, en la ceremonia que se realizará en el auditorio Jaime Torres Bodet del Museo Nacional de Antropología, donde dedicará su discurso a la Ilíada.

En entrevista con Excélsior, el autor de El arte de perdurar, asegura que aunque la poesía es la máxima expresión del idioma, es una pena que hoy las personas no dediquen tiempo a la lectura y memorización de poemas. “Hoy el aprendizaje de la poesía es una zona de total destrucción. Un desierto. Así que no se extrañe que las personas hablen con torpeza, como sucede con los políticos en las tribunas del país”.

Sobre el discurso de ingreso que leerá y el cual será respondido por el académico Diego Valadés, Hugo Hiriart (1942), considerado uno de los más agudos ensayistas, sólo dice que no será tan retozón como acostumbra en sus ensayos. “No sé si será un discurso divertido, pero no será muy retozón, porque no se llega ahí a decir gracejos”.

En su libro Cómo leer y escribir poesía, el ensayista explica que el alma de la cultura es su lenguaje y, a su vez, el alma de una lengua es su poesía. Y a partir de esta frase el también dramaturgo reflexiona sobre el estado de la lengua española.

La lengua es completamente libre y es una cosa cambiante, dice, así que el significado de una palabra es el uso que le da la gente y no eso llamado ‘corrección de las palabras’, que le ha hecho mucho daño al país, porque se ha abusado de la manera de distinguir las clases sociales a partir de quienes hablan bien.

Y agrega: “Los que mejor hablan en México son los campesinos. Ellos tiene gran fuerza y plasticidad, un uso vigoroso de las palabras y no se compara con el pobre habla de los habitantes de la ciudad; no en balde nuestro mejor novelista del siglo XX logró sus obras reviviendo el habla campesina: Juan Rulfo”.

¿Siempre ha sido importante para usted el habla cotidiana?

Por supuesto. Es la de mayor vitalidad. Aunque actualmente la gente habla y escribe muy mal. Si usted ve cómo escribían los políticos del siglo XIX mexicano, verá que lo hacían bien; leían buenos autores. Pero actualmente la oratoria mexicana es una zona de desastre, igual que el lenguaje periodístico.

¿Qué está fallando?

En México no solamente el uso de las palabras es pobre y no es feliz, sino que últimamente también está fallando la sintaxis verbal, es decir, la concordancia. Por ejemplo, políticos y periodistas a menudo dicen: “Todo mundo sabemos”, frase que debe decir: “Todo mundo sabe”. Pero creo que esto ya no tiene remedio.

¿Se continúa degradando el uso de la lengua?

¡Sí!, y nada puedo decirles. Nada. No sé qué decirles porque todo eso depende de otros factores, no de la voluntad de alguien. Pero sí, hay una degradación.

¿Qué factores intervienen en su degradación?

Es una cosa inmensa. Es todo: la educación fallida, que los mexicanos no leen y no les interesa expresarse con claridad. México es un país asombrosamente pobre en sus lecturas. Nadie lee. Con dificultad se leen los periódicos.

Aunque la gente se siente obligada a hacerle algo de caso a la cultura. Por ejemplo, este año se lo han dedicado a Octavio Paz, pero le sugiero que haga una pequeña encuesta donde pregunte el nombre de un libro de poesía de Paz y estoy seguro que de 20 personas quizá una le contestará.

¿Es ignorancia?

Sólo han escuchado de Paz en las conversaciones, pero no lo han leído. La gente ya no lee poesía y eso es un drama. Antes sí se leía. Pero hoy se puede cursar del kinder a la universidad sin haber leído un poema. Eso no lo hacen los ingleses, los franceses ni los americanos, menos en España. ¿Acaso nos creemos más listos que ellos?

¿Qué memorizaban entonces?

Se ha perdido todo eso. Cuando estábamos en preparatoria memorizábamos poemas de Pablo Neruda y Federico García Lorca. Porque la poesía está hecha para aprenderse de memoria. Hoy es una zona de total destrucción. Es un desierto. Entonces, por qué le extraña a usted si nadie ha leído un poema.

¿Cómo hablará una persona que no ha leído un poema en su vida? Con gran torpeza, tal como hablan hoy los políticos en las tribunas. Es una catástrofe. Un político nunca explica nada, sólo quiere aniquilar la conciencia de la gente y hacer propaganda… se refugia en ideas generales y completamente carentes de interés.

¿Por eso usted insiste en que el idioma alcanza su máximo poder expresivo en la poesía?

¡Claro! Pero si no hay interés ni gusto por el idioma, qué quiere que pase. Para mí el pueblo, digamos los marginados, pueden hablar de un modo u otro. Es explicable. Lo inexplicable es que profesionistas y quienes se dedican a hablar y escribir lo hagan muy mal, porque es su trabajo.

¿Observa algún cambio en el horizonte?

Cada vez será peor.

¿Ya no hablamos de Facebook, Twitter…?

No me llama la atención. Aunque Twitter es letal, porque no permite argumentar, sino sólo escribir el dato o chismear. Ya no importa argumentar, explicar ni entender, sólo la noticia como sorpresa, el chistorete, el comentario burlesco y relajiento. Y el que la gente esté tanto tiempo en eso sí me parece un signo de una decadencia intelectual muy grande.

¿Qué propondrá en la Academia?

La Academia es una institución con mucha gente, pues incluye las academias de la lengua española en todo el mundo. De hecho, es un lugar un poco anticuado, detenido en el tiempo… pero encontrar algo que no hayan discutido o pensado mil veces es difícil. Ya veré.

¿La escritura sigue siendo para usted un juego?

¡Sí! Toda creatividad se inicia desordenando. Y si usted quiere crear algo, necesita desordenar lo que hay. La solemnidad a mí nunca me ha gustado, me parece una estrategia de dominio.

¿El ensayo académico debería replantearse?

La vida académica tiene su importancia. Es divertida, interesante, emocionante e indispensable. Además, nunca pienso en eso, no me interesa, nunca me ha interesado y soy muy feliz por eso.

¿Qué significado tiene para usted la Ilíada?

¿Quiere que le diga lo que voy a decir en la ceremonia? Mejor vaya al discurso o léalo. Es una cosa muy modesta lo que voy a decir, pero me da flojera, no me entusiasma decir ahora lo que voy a decir allá.

¿Dónde y cuándo?

El discurso de ingreso del ensayista y dramaturgo mexicano Hugo Hiriart, se llevará a cabo en el auditorio Jaime Torres Bodet del Museo Nacional de Antropología, ubicado en Avenida Paseo dela Reforma y Calzada Gandhi a las 19:00 horas.

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