Ixca Cienfuegos: Tras un lustro, instalan pérgola

Los presidentes Enrique Peña Nieto, de México, y François Hollande, de Francia, inauguraron ayer la escultura pública que el artista Vicente Rojo había propuesto desde noviembre de 2008 para conmemorar el 80 aniversario de su amigo Carlos Fuentes, quien sólo pudo ver ese año una parte de la obra en el Centro Cultural Indianilla

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11/04/2014 05:36 Virginia Bautista
Inauguraron la pérgola el artista Vicente Rojo, los presidentes Enrique Peña Nieto y François Hollande, y la periodista Silvia Lemus.
Inauguraron la pérgola el artista Vicente Rojo, los presidentes Enrique Peña Nieto y François Hollande, y la periodista Silvia Lemus.

CIUDAD DE MÉXICO, 11 de abril.- Los capitalinos que visiten el área jardinada que se ubica arriba del paso a desnivel de la avenida Ejército Nacional, esquina con Ferrocarril de Cuernavaca, podrán “transitar” por el paseo de colores que ofrece la escultura monumental de Vicente Rojo (1932), la Pérgola Ixca Cienfuegos.

Tras cinco años de espera, pues fue concebida por el artista plástico en 2008 como un homenaje a su amigo el escritor Carlos Fuentes (1928-2012), la obra de acero al carbón integrada por 23 módulos de cuatro metros de altura fue inaugurada anoche por los presidentes Enrique Peña Nieto, de México, y François Hollande, de Francia.

En un acto privado, breve, y con unos 70 invitados, ambos mandatarios fueron testigos de cómo se convirtió en realidad el símbolo de cinco décadas de amistad que unieron a Rojo y a Fuentes, que había quedado estancado sobre todo por falta de presupuesto y que fue reactivado en diciembre pasado.

“Estoy muy contento de que por fin haya sido posible construirla.

Para mí era muy importante, porque es un homenaje a Carlos y una promesa que le habíamos hecho”, comentó Rojo vía telefónica antes de la ceremonia de inauguración, la que transcurrió sin discursos.

Peña Nieto y Hollande, narró anoche el promotor cultural Isaac Masri, uno de los principales impulsores de la pieza, estuvieron escasos ocho minutos en el acto, en el que develaron una placa con el nombre de la pérgola, donde se especifica que es de Rojo y que fue hecha en homenaje a Fuentes.

Acompañaron al escultor, además de su esposa la escritora Bárbara Jacobs y su familia, la periodista Silvia Lemus, viuda de Fuentes, pieza clave en la reactivación del proyecto, el jefe de Gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, el secretario de cultura Eduardo Vázquez y escritores como María Luisa La China Mendoza, Guadalupe Loaeza y Héctor Vasconcelos, entre otros.

Rojo diseñó la Pérgola Ixca Cienfuegos en 2008, celebrando las más de cinco décadas de amistad que lo unían a Fuentes, en el marco de los festejos que los gobiernos federal y local prepararon para festejar entonces los 80 años del novelista y ensayista mexicano.

El proyecto original se presentó como una escultura de acero inoxidable y concreto de medio kilómetro de largo, unos 50 módulos de cuatro metros de altura y dos metros de ancho, la más larga que ha ideado el artista, que “busca su singularidad a través de un juego de repeticiones y colores”. (Excélsior, 06/11/2008).

La escultura monumental transitable está inspirada en el personaje de Ixca Cienfuegos, el protagonista de la primera novela de Fuentes, La región más transparente (1958), que ese año también festejaba el medio siglo de su primera publicación.

El mismo autor de Aura y La muerte de Artemio Cruz vio un prototipo de la obra, los primeros cinco módulos, en el Centro Cultural Indianilla el 25 de noviembre de 2008, y manifestó su agrado por la pieza de cinco colores: azul, naranja, rojo, negro y morado, y combinaciones de éstos.

En busca de una casa

La pérgola se ideó para ser colocada en el camellón de la Avenida Hidalgo, que pasa atrás del Palacio de Bellas Artes, y desembocaba en la Alameda Central.

Pero, debido a unas obras que se realizaban en la zona, se descartó este sitio.

Incorporada después como parte de los festejos que el gobierno capitalino organizó por el bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución mexicanas, se pensó que la escultura itinerara por diversas colonias.

Masri solicitó entonces al fotógrafo Rubén Ochoa un estudio que incluyó fotografías aéreas, planos y análisis de las condiciones de los lugares donde podía instalarse de manera definitiva, tras detener, a petición de su autor, la itinerancia de la pieza por colonias de la ciudad.

En las dos etapas del estudio se determinaron 16 sitios que debían rehabilitarse para colocar la escultura, pues la gente que la disfrutara debía contar con un entorno seguro, entre los que Masri destacó el puente de Nonoalco, una de las explanadas de la Unidad Tlatelolco, la Penitenciaría de Lecumberri, las Lomas de Chapultepec y el Centro Urbano Benito Juárez de la colonia Roma, donde estaban los Multifamiliares que se cayeron en el sismo de 1985.

Pero tras la muerte de Fuentes, en mayo de 2012, el proyecto, para el que se preveía una inversión de 30 millones de pesos, incluyendo el rescate del espacio urbano correspondiente, se quedó estancado.

Adaptación al espacio

Vicente Rojo siempre aceptó, para hacer realidad ese símbolo de su amistad con Fuentes, que los 50 módulos propuestos originalmente se podían reducir o ampliar de acuerdo al espacio en que se quedara la pérgola.

Y fue hasta hace unos cuatro meses que, con la intervención de Silvia Lemus se retomó el proyecto y se le asignó el camellón central de avenida Ejército Nacional. La pérgola mide cien metros de largo.

Masri detalla que, a pesar de que se redujo el tamaño de la escultura, él está emocionado que se haya podido construir.

“Poco a poco hemos conseguido recursos, aún no lo tenemos todo.

Vicente, con la generosidad que lo caracteriza, dona todo, él no cobra absolutamente nada. Lo importante es que se hiciera el proyecto, pues había sido una promesa y en el que hemos invertido mucha energía y todos los días se caía.”

Dice que el presupuesto de la pieza fue más generoso, no rebasa los cinco millones y medio de pesos.

“Pero se logró el espíritu de la pieza, hacer el homenaje a Fuentes, que Rojo pudiera tener esta obra pública y ya se entregó a los ciudadanos, gracias al apoyo del secretario Eduardo Vázquez y de la Seduvi, que agilizó los trámites.”

Y destaca que ahora lo importante es asegurar el mantenimiento de la escultura.

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