Creemos un lugar espacial en son de [Octavio] Paz

En 1968, el autor mexicano publicó en la Revista de la Universidad de México sus seis poemas visuales llamados ‘Topoemas’

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31/03/2014 14:52 Belen Kemch / Foto: Especial
En 1968, Octavio Paz publicó en la Revista de la Universidad de México sus seis poemas visuales llamados ‘Topoemas’
En 1968, Octavio Paz publicó en la Revista de la Universidad de México sus seis poemas visuales llamados ‘Topoemas’

CIUDAD DE MÉXICO, 31 de marzo.- Siempre me indigno cuando la gente insiste en marcar y remarcar un bloqueo entre la comunicación visual y escrita; dentro de las redacciones hay grandes debates entre si lo más importante es la imagen o lo que se escribe de ella y los profesionales propios en cada materia terminan defendiendo como gatas en celo que su trabajo es el preponderante, el argumento es: “lo otro no existe” dijera Antonio Machado.

Es verdad que en nuestros años modernos llenos de multimedia estas fronteras son más amables, pero no por ello inexistentes. En una palabra, llegar a acuerdos funcionales para el lector-espectador cuesta una “chingada”.

Si por el contrario los medios y los personajes que nos involucramos en ellos creáramos un pedacito de tierra fértil dispuesto a la experimentación, un lugar espacial como el que propuso Octavio Paz en el año 1968 al publicar en la Revista de la Universidad de México sus seis poemas visuales llamados ‘Topoemas’ conseguiríamos la integridad cultural.

El ‘lugar espacial’ es un deseo de huir del tiempo, el mismo autor advierte "Topoema = topos + poemas. Poesía espacial, por oposición a la poesía temporal, discursiva. Recurso contra el discurso”; este tipo de literatura incluye signos lingüísticos y visuales, ambos son igualmente importantes, lo que se dice y el cómo se plasma son potencialmente expresivos y significativos.

El griego τόπος “tópos” significa en la acepción actual: "lugar", "posición". Un topoema es entonces un poema, en el cual "el lugar", "la posición" de las palabras, adquiere un valor semántico.

La percepción de cada ‘topoema’ se construye con el acto de observar cada letra con su posición y el acto de leer cada palabra o frase con su sentido.

Cada uno de los seis poemas visuales van dedicados:

“Palma del viajero” a Marie José [Paz]:

Ravenala Madagascariensis.

 

Parábola del movimiento” a Julio y Aurora [Cortázar]:

Con referencia al  el capítulo 56 de Rayuela.

 

Nagarjuna” a Ramón y Ana [Xirau]:

Nagarjuna: el 'niego' cae, se parte en dos y así niega al ego, se niega.

 

"Ideograma de libertad" a Charles y Brenda [Tomlinson]

"Una constelación semántica, en el sentido figurado y en el literal: 'sino es el duplicado semiculto de signo: señal celeste, constelación (signum)… La distinción gráfica entre sino y signo no se estableció hasta muy tarde.' Joan Corominas: Diccionario crítico-etimológico de la lengua castellana."

 

"Monumento reversible" a Antonio y Margarita [González de León]

La forma de este topoema alude a la de las pirámides escalonadas de Mesoamérica y a la de ciertos templos de India y el sudeste de Asia.

 

"Cifra" a Carlos y Rita [Fuentes]

"Cifra" representa un centro y cuatro ejes. El centro está ocupado por dos representaciones de la letra "C" que se reflejan mutuamente alrededor de un eje vertical. Con ello se simboliza el carácter doble del vocablo "Cifra" 

 

Octavio Paz no fue el primero ni el último en proponer la coexistencia entre lo literario y lo visual, sin embargo los “Topoemas” parecen una prueba de ese espacio idealista que existe en mi mente en el que se instalan y se incorporan en un espacio indisoluble la naturaleza entre: el texto-la idea y la imagen. Desmembrarlos es un crimen, mejor démosle Paz.

 

asj

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