Denosta Arturo Ripstein cinta 'Mariana, Mariana'

El cineasta, que trabajó con José Emilio Pacheco en cuatro guiones, afirma que la obra del poeta “es capaz de atravesar cualquier pantano sin mancharse”

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29/01/2014 03:04 Notimex y EFE

CIUDAD DE MÉXICO, 29 de enero.- El cineasta mexicano Arturo Ripstein, admirador de la obra de José Emilio Pacheco, motivo por el que lo invitó a ser el co-guionista de cuatro de sus cintas, pidió que el poeta sea recordado por su talento inigualable y mediante su obra “que es capaz de atravesar cualquier pantano y no enlodarse”.

Además de su legado como poeta, narrador, periodista, traductor y antologador, Pacheco, quien murió el domingo pasado a los 74 años, colaboró como guionista al lado de Ripstein en los filmes El castillo de la pureza (1972), El Santo Oficio (1973), Foxtrot (1975) y El lugar sin límites (1978).

Para un director de cine siempre será preferible trabajar con un escritor que con alguien que sólo es guionista, porque hacen mejores aportaciones, tienen ideas más interesantes y José Emilio en eso era inigualable”, expresó Ripstein en entrevista.

El cineasta recordó a su amigo como “una persona con la que se podía trabajar con soltura, él era muy divertido, no sólo aportaba su talento, su conocimiento y su enorme cultura, sino un sentido del humor que hacía que las cosas fueran fluidas y amenas”.

Guiones inéditos

El director de cintas como El imperio de la fortuna dijo saber de algunos guiones inéditos de Pacheco y no descartó la posibilidad de leerlos y quizá filmar uno, “sé que los escribió hace muchos años, así que me da mucha curiosidad conocerlos”.

También habló de la cinta Mariana, Mariana (1986), una adaptación a la pantalla grande de Las batallas en el desierto, escrita por Pacheco y llevada al cine por Alberto Isaac.

Creo que fue un desacierto, es muy lastimosa, pero afortunadamente la obra de José Emilio queda intacta, no se enloda con la película”, expresó.

Ripstein conoció a Pacheco mucho tiempo antes de que trabajaran juntos. “Fue gracias a unos amigos que me podía colar jovencito a las reuniones de intelectuales que se realizaban en la casa de Carlos Fuentes y ahí fue donde lo conocí”.

Después de coincidir con el autor de El principio del placer en la redacción de la revista Siempre! y en otras reuniones entre intelectuales de la época, Ripstein decidió invitarlo a trabajar con él en El castillo de la pureza (1972), filme por el que ambos recibieron un Ariel a Mejor Guión.

Además de esta película, Pacheco y Ripstein colaboraron en El Santo oficio (1973), una ficción inspirada en hechos reales que recrea la Nueva España de finales del siglo XVI, y Foxtrot (1975), un drama protagonizado por los actores Peter O’Toole, Charlotte Rampling, Max von Sydow, Jorge Luke y Helena Rojo.

Juntos también escribieron el guión de El lugar sin límites (1978), basada en la novela homónima de José Donoso, que obtuvo dos Arieles y un Premio especial del jurado del Festival de San Sebastián.

Elogian a JEP en España

El director del Instituto Cervantes, Víctor García de la Concha, consideró que, con la muerte José Emilio Pacheco “perdemos al hombre, al creador que podía seguir escribiendo, pero ganamos su obra para seguir leyéndola permanentemente”.

García de la Concha dejó escrito ayer en el libro de condolencias por la muerte de Pacheco abierto en la Embajada de México en España que era “el gran escritor de la vida cotidiana”.

Se trataba de “un hombre de letras total” con el que “mantuve “una relación personal intensa”, dijo en presencia de la embajadora de México, Roberta Lajous.

Pacheco “viene a inscribirse en la estirpe de Alfonso Reyes, de Octavio Paz, de Carlos Fuentes, de Carlos Monsiváis... cuya obra, al releerla, nos permite descubrir cada vez ideas y significados nuevos”.

 

Rememora Aguilar una tragedia fílmica

La actriz Elizabeth Aguilar opinó que Las batallas en el desierto (1981) es la máxima obra literaria de José Emilio Pacheco (1939-2014), pues ella protagonizó Mariana, Mariana, versión fílmica de esta novela.

Se me llena la boca al decir que fue mí película, fue una gran producción que le dio la vuelta al mundo al participar en infinidad de festivales. Gracias a ella, yo viajé a Pushkin, Rusia, y a Uzbekistán, donde la gente se desbordaba de cariño por todo el elenco”, recordó Aguilar en entrevista.

Mariana, Mariana, dirigida por Alberto Isaac en 1987, con la adaptación cinematográfica de Vicente Leñero, ganó ocho premios Ariel de la entonces Academia de Cine Mexicana.

Yo estuve nominada como Mejor Actriz y aunque no gané, para mí fue un trabajo inolvidable y sumamente importante en mi carrera porque me colocó en el ojo público como verdadera actriz”, resaltó.

En aquella época, Aguilar había causado furor al convertirse en la primera playmate mexicana cuando posó desnuda para la revista Playboy en 1984, y fue definida como símbolo sexual en la década de los 80.

Mariana, Mariana, situada a finales de la década de los 40, narra la historia de Carlitos (Luis Mario Quiroz), un niño que crece en las calles y plazas de la colonia Roma, al tiempo que se enamora de la mamá de su mejor amigo.

Poco antes de la filmación, la actriz había vivido una experiencia similar a la de su personaje, pues uno de sus vecinos se mostró atraído por ella.

Lo supe porque me lo contó su mamá, anécdota que le platiqué al director Pepe Estrada y nos pareció muy curioso que sucediera en la vida real, así que, basados en esto, construimos el personaje. Desafortunadamente, muchas ideas que comentamos no se aplicaron porque Pepe falleció dos días antes de que empezáramos el rodaje.”

La película estaba prevista para iniciar su filmación un lunes y el sábado anterior murió el cineasta.

“Los actores estábamos muy tristes, fue un golpe terrible para la producción y se detuvo el proyecto. Abogamos porque se lo dieran a su hijo Luis Estrada, quien para entonces merecía la oportunidad de hacer su ópera prima, pero finalmente quedó en manos de Alberto Isaac, quien en ese momento dirigía el Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine).

Hizo una buena cinta, pero Pepe la hubiera superado porque era su película. Independientemente de todo, la historia se lleva todos los honores, siempre fue la verdadera estrella.”

Su estreno en la cartelera mexicana ocurrió en 1987 y, recordó Aguilar, causó polémica sobre todo por la escena en que Mariana besa en la comisura de los labios a Carlitos, luego de que éste le declara su amor.

Las buenas conciencias sí protestaron al ver que el pequeño se escapaba de la escuela, argumentando al maestro que iba al baño, cuando en realidad fue en busca de Mariana. Cuando se le declara, ella lo toma como algo dulce, tierno y pues sí, vino el beso.”

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