Suman más socavones; aumentan 22%

Mientras el año pasado hubo 18 oquedades por fallas en los colectores, en ocho meses de 2017 ya suman 22 hoyos

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CIUDAD DE MÉXICO.

En lo que va de 2017 se ha registrado un aumento de 22 por ciento en la aparición de socavones en calles y avenidas de la capital del país, derivado de fallas o rupturas en la red de colectores de agua residual, respecto al 2016.

De acuerdo con datos del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (Sacmex), durante todo 2016, las autoridades capitalinas registraron 18 socavones relacionados con desperfectos en estas tuberías, encargadas de colectar las aguas residuales de las atarjeas domiciliarias o industriales para llevarlas a un interceptor, un emisor o una planta de tratamiento.

En tanto, hasta el 4 de septiembre de 2017 ya se habían registrado 22 socavones relacionados con fallas en este sistema de drenaje.

El Sacmex también tiene un registro de la formación de oquedades en la carpeta asfáltica de las distintas vialidades relacionadas con fugas en las atarjeas, que es infraestructura de menor tamaño.

En este caso, la tendencia en 2017 aún no supera a la de 2016.

El año pasado se registraron 115 socavones relacionados con deficiencias en atarjeas, mientras que en poco más de ocho meses de 2017 el conteo suma 90.

En el registro global, en 2016 el Sacmex contabilizó 133 socavones, mientras que en 2017 ya van 108.

Entre estas incidencias están incluidos los cuatro hoyos que se han formado en la CDMX en la última semana.

El más grande está ubicado en el cruce de las calles Cristóbal Colón y Humboldt, en la colonia Centro de la delegación Cuauhtémoc.

Este socavón ocupará, al menos, dos meses para ser reparado totalmente, pues el origen es una fractura del Colector Semiprofundo Central, que se ubica a 12.7 metros de profundidad.

Esta tubería se puso en funcionamiento en 1967, por lo que tiene 50 años dando servicio.

En esta oquedad también se ubican dos tuberías más, los colectores Niños Héroes, de 2.10 metros de diámetro y alojado a 4.3 metros de profundidad, y el colector Rosales, de 2.44 metros de diámetro y alojado a 4.3 metros de profundidad.

Además, por ahí pasan cables de alta tensión que suministran de electricidad a la subestación Buen Tono del Sistema de Transporte Colectivo Metro.

La última semana también se abrió otro socavón sobre la carretera México-Tulyehualco, en la delegación Xochimilco; uno más en la avenida Central, en Álvaro Obregón y el más reciente apenas el lunes en Eje 8 Sur Popocatépetl, en la delegación Benito Juárez.

Las autoridades han reportado que las oquedades se forman por fugas y otras fallas en las tuberías que ya tienen más de 60 años en servicio y han alertado que seguirán apareciendo.

El lunes, el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, urgió a la Federación a destinar mayores recursos para realizar mejoras a la infraestructura hidráulica de la capital.

Cada una de las intervenciones que hacemos es con cambio total de tubería. El de Reforma, por ejemplo, tiene conexión con el que se abrió en Catedral. La ciudad requiere inversión, lo hemos reiterado, una muy importante en materia de reforzamiento hidráulico”, señaló.

Alertan riesgo en Iztacalco

Después de que los vecinos de la calle Oriente 241 B, en la colonia Agrícola Oriental, alertaron por grietas y hundimientos en el entorno, la doctora en geotecnia Silvia García, hizo estudios en la zona y concluyó que hay reblandecimiento del suelo y roturas en tuberías, por lo que podrían abrirse uno o varios socavones.

“El problema más grave es que se ha roto el tubo, la fuga está presente y al escurrir hay una erosión interna que puede provocar los socavones o deformaciones tan grandes que ponga en peligro a las edificaciones, desde el punto de vista de la casa habitación y de la estructura”, dijo García en conferencia en la ALDF.

La diputada de Morena, Citlali Hernández, destacó que a raíz del estudio se requiere reparar las tuberías y que la delegación Iztacalco haga un monitoreo constante para evitar poner en riesgo más de diez casas y una escuela, así como la integridad de los habitantes.

Georgina Olson