Calle Madero se queda sin protección
Madero, la principal calle de tránsito peatonal hacia el Zócalo, ha perdido parte de los bolardos que impiden el paso de automóviles

CIUDAD DE MÉXICO.
En la calle Madero, primer cuadro de la capital y principal arteria peatonal del continente, los bolardos que impiden el ingreso de automóviles han dejado de cumplir su función.
Algunos de estos objetos fueron retirados por obras de introducción de drenaje o instalaciones eléctricas, otros están echados abajo permanentemente por fallas en su mecanismo retráctil, y también otros han desaparecido sin explicación alguna, explicó Ricardo Jaral, director de Mejoramiento de Infraestructura Vial, de la Agencia de Gestión Urbana.
En Madero a diario caminan al menos 150 mil personas, mientras que en los días de concierto en el Zócalo o durante periodos vacacionales, la cifra diaria de peatones se acerca al medio millón.
Por razones de seguridad, los primeros bolardos que se sustituirán serán los de Madero debido al riesgo que hay para los peatones, aseguró el funcionario, ya que, tras los atentados en varias ciudades de Europa utilizando automóviles para arrollar a peatones, se abre la posibilidad de que Madero sea foco de hechos similares.
Eso va a ser en lo inmediato (la sustitución de bolardos). Siempre privilegiamos lo más urgente, la seguridad, en este caso las bocacalles por donde podrían ingresar autos. Hay algunas bancas que son de una sola pieza, de piedra, y tenemos los macetones bastante robustos, eso inhibe la posibilidad de que alguien pudiera ingresar a toda velocidad”, insistió Jaral en entrevista con Excélsior.
Los bolardos en 2010 se colocaron en Madero cuando esta calle fue peatonizada tienen un mecanismo retráctil que permite que sean echados abajo cuando se requiere el ingreso de vehículos.
Al paso de los años, el mecanismo se descompuso y al haberse vencido el plazo de la garantía con el fabricante no pudieron ser reparados.
En un recorrido por la arteria se constató que prácticamente en todas las esquinas entre el Zócalo y Eje Central hay bolardos que no están en su lugar, fueron retirados o están abajo. Esto permite la posibilidad de que cualquier vehículo ingrese a la calle y ponga en riesgo la integridad de quienes transitan.
Se tiene contemplado en un proyecto del Centro Histórico el reemplazo de todos los bolardos de la calle Madero, en especial los que dan ingreso a las bocacalles. Pondremos elementos ‘quitapón’ que se quitarán por cuestiones de mantenimiento o de emergencia”, dijo Jaral.
Reiteró que esto, con el objetivo de que sea fácil retirarlos, pero que estén conteniendo que ningún vehículo extraño pueda ingresar.
El contrato para la fabricación de los bolardos está en curso y en talleres se define el modelo definitivo que será instalado. La sustitución de estos objetos abarcará todo el polígono de Eje Central a Anillo de Circunvalación, y de Izazaga a Eje 1 Norte.
Esto incluye la sustitución de bolardos impactados o desaparecidos en calles como 16 de Septiembre y en las rutas del Metrobús.
