Paro del sindicato trastornó al Metro
Los 71 conductores sindicalizados decidieron no presentarse a cubrir sus horas extra y provocaron saturación durante las horas pico de la mañana

CIUDAD DE MÉXICO.
Como medida de presión para alcanzar sus exigencias laborales, el sindicato del Sistema de Transporte Colectivo (STC) intentó ayer reventar la operación de la red del Metro de la Ciudad de México.
Lo hizo convocando a sus trabajadores a no acudir a cubrir horas extra matutinas a pesar de que ya existía un compromiso, por lo que 71 conductores de trenes de toda la red no asistieron dejando un hueco en la plantilla que opera los 289 convoyes que dan servicio en las 12 líneas.
De manera emergente, el STC cubrió con personal de confianza 64 de los 71 puestos de conductores.
Dio prioridad a las líneas 1, 2, 3, B y 9 que en conjunto transportan a 80 por ciento de los 5.6 millones de usuarios que diariamente utilizan el Metro.
Sin embargo, el STC Metro no alcanzó a cubrir siete lugares de la Línea 7 por lo que el servicio de trenes quedó incompleto en esta ruta.
Al menos 25 mil usuarios de la Línea 7, que corre de Barranca del Muerto a El Rosario, resultaron afectados por la falta de estos siete conductores.
De las 5:00 a las 9:00 horas, la Línea 7 sólo operó con 12 de 19 trenes.
La falta de convoyes provocó saturación principalmente en las estaciones con más demanda como Barranca del Muerto, Mixcoac, Tacubaya, Auditorio, Polanco, Tacuba y El Rosario.
La desesperación y el hacinamiento de los usuarios fue tal, que hasta se reportó una riña en la estación Tacubaya.
Ante la lentitud del servicio, decenas de personas salieron a la calle a buscar una opción alternativa de transporte.
Después de las 9:00 horas, el servicio comenzó a normalizarse luego de que el director del STC, Jorge Gaviño, acordó la normalización de la operación con Fernando Espino, líder del Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo (SNTSTC).
Desde días antes, el SNTSTC convocó a sus agremiados a dejar de cubrir las horas extras como medida de presión para que el STC cumpliera sus demandas.
Entre ellas están el aumento salarial y el pago de más horas extra, la compra de refacciones y la no contratación de empresas externas.
Trabajadores sindicalizados acusaron que el STC no había cumplido con el pago oportuno de horas extra, por lo que ya no las cubrirían.

Sin embargo, el STC informó que en el primer trimestre de 2017 han pagado 145 millones 647 mil pesos a los trabajadores por concepto de horas extra; esta cantidad supera a la erogada en 2016 cuando se pagaron 122 millones 780 mil; la de 2015, que fue de 137 millones 363 mil; la de 2014, que alcanzó 126 millones 689 mil y la de 2013, que fue de 111 millones 656 mil, como consta en el oficio SGAF/50000/612/2017 con fecha 11 de mayo dirigido al secretario general del SNTSTC, Fernando Espino.
El director del Metro aseveró que se trató de una acción para meter presión y conseguir más prestaciones.
El sindicato hizo un llamado a los trabajadores a no aceptar tiempo extra como una medida de presión para lograr más prestaciones”, afirmó en entrevista.
Indicó que sería lamentable que la presión del sindicato tenga que ver con el ingreso de Espino al partido político Morena.
Gaviño indicó que la lucha sindical para conseguir mayores beneficios para los trabajadores es correcta, pero no lo es afectar a miles de usuarios, ni politizar el tema.
Es una medida de presión que tiene el sindicato para llegar a negociaciones para beneficio de sus trabajadores situación que es correcta, lo que nosotros hacemos es un llamado al sindicato para que nos pongamos de acuerdo para no afectar a los usuarios”, dijo.
El SNTSTC reconoció en un comunicado que ayer decidió no trabajar tiempo extra hasta que la empresa ofrezca soluciones a sus peticiones.
Criticó que la administración de Gaviño esté dando prioridad a la restauración estética de estaciones que a la reparación de fondo de infraestructura del Metro.
Exigió que el STC cumpla oportunamente con la entrega de suministros como medicamentos, ropa de trabajo y uniformes.
Y dijo que tenía planeado que sus acciones de no cubrir horas extra durarían siete días, pero con el ánimo de resolver la problemática aceptó suspender la medida desde ayer.