Se burlan del Reglamento en Jardines del Pedregal

Entre las 16:00 y las 17:00 horas de ayer se documentaron 112 casos de vehículos realizando violaciones al Reglamento de Tránsito

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CIUDAD DE MÉXICO.

En el Eje 10 Sur San Jerónimo el Reglamento de Tránsito es violado sistemáticamente.

Así se constató en recorridos en donde se observó que las infracciones por estacionarse en lugar prohibido, circular en sentido contrario y abandonar vehículos en la vía pública se repiten.

En un ejercicio realizado ayer entre las 16:00 y las 17:00 horas, Excélsior contabilizó 112 vehículos realizando infracciones de tránsito que en conjunto sumarían multas por alrededor de 165 mil 500 pesos. 

Los cálculos se realizaron con base en la Unidad de Cuenta de la Ciudad de México para 2017 que equivale a 73.57 pesos, de acuerdo con la página oficial de la Secretaría de Finanzas local.

De esas multas, 97 serían a vehículos estacionados en lugares prohibidos como banquetas, espacios señalizados con discos, camellones, vía primaria, frente a sucursales bancarias  y en doble fila.

Los vehículos a los que hacemos referencia, estaban estacionados en el tramo de Eje 10 Sur avenida San Jerónimo, entre la avenida de Las Fuentes y Paseos del Pedregal y también en la Cerrada de Canoa y en un tramo de avenida Ciudad Universitaria.

Tan sólo por estas faltas se deberían sancionar con multas que en conjunto sumarían hasta 143 mil pesos, remisión al corralón y la reducción de un punto en la licencia de conducir, de acuerdo con el artículo 29.

Los autos estacionados en lugares prohibidos provocan diferentes molestias, una de ellas es que los peatones tengan dificultades para trasladarse, que no puedan cruzar la calle con facilidad y que los pongan en riesgo al obstruir su visión.

Los deberían de multar por estar estacionados así; no dejan cruzar y no te permiten ver el paso. Para nosotras como mujeres es peligroso porque no sabemos si alguien está escondido y te sale”, dijo Karen Benítez, una transeúnte.

Otras 14 unidades se contabilizaron circulando en sentido contrario, principalmente en la Cerrada de Canoa luego de salir de la gasolinería Servicio Monte Verde Estación de Servicio 5943.

Estos hechos se tendrían que sancionar con multas que sumarían hasta 21 mil pesos y la reducción de hasta tres puntos en la licencia de conducir, de acuerdo con lo que señala el artículo 8.

También se ubicó un microbús abandonado en el camellón del eje vial y que se supone es una caseta de vigilancia para una escuela primaria.

El abandono de un vehículo en vía pública se tendría que sancionar con una multa de hasta mil 471 pesos y remisión del vehículo al corralón, de acuerdo con el artículo 35.

Durante la aplicación de este ejercicio no se observaron patrullas ni grúas de Tránsito que hicieran valer el reglamento, como sucede en otras zonas y vialidades de la Ciudad de México.

Se observó que una buena parte de los vehículos estacionados en lugares prohibidos pertenecen a clientes de los restaurantes y bares de la zona que son recibidos por los servicios de valet parking y luego aparcados en la vía pública.

Vecinos de la zona aseveraron que en el área impera la anarquía vial y no se respeta el reglamento de tránsito.

De lunes a viernes esto es un infierno, yo llevo viviendo aquí 25 años. Esta zona estaba vacía, no había coches estacionados porque era un eje, pero  ahora resulta que la calle siempre está muy llena y hay siempre mucho congestionamiento”, dijo Ana Williams.

Los residentes aseveraron que cuando llega a pasar una grúa sólo levanta a los automóviles de los clientes de las tiendas de la zona, pero no sucede lo mismo con los autos del valet parking, a esos los ignoran.

Incluso, los vecinos del lugar han detectado que los valet parking ponen un señalamiento para alertar a los gruyeros: levantan uno de los parabrisas para que sea fácilmente identificar los vehículos de sus clientes.

En Fantasías Miguel, que tiene estacionamiento, pasa constantemente la grúa y entonces ves que todo el mundo sale corriendo de otros lados y se mete al estacionamiento en Fantasías, pero claro a todos los clientes del verificentro y a todos lo del alrededor no les hacen absolutamente nada”, dijo.

El desorden vial se suma a los problemas de crecimiento urbano irregular y al robo de vía pública de parte de establecimientos mercantiles como reportó Excélsior.

Hace 25 años que yo vivo por acá y he visto cómo han proliferado los restaurantes y oficinas. Los edificios que anteriormente sólo se permitía que tuvieran tres pisos, han crecido sin restricciones, como se puede ver: ese tiene once niveles y eso va a provocar mayor cantidad de gente  trabajando en la zona y que esas mismas personas salgan a ver a dónde van a comer; situación que ha  generado la creación de muchos puestecitos ambulantes en áreas que son peligrosas y que tampoco están permitidas”, señaló José Antonio García, otro residente.