Alameda Poniente, en riesgo de estallar; acumulación de biogás
Protección Civil advierte falta de mantenimiento al relleno sanitario desde hace años
CIUDAD DE MÉXICO.
Desde abril de 2014, la Secretaría de Protección Civil de la Ciudad de México (SPC) alertó a la paraestatal Servicios Metropolitanos (Servimet) por la falta de ventilación en algunas zonas del relleno sanitario sobre el que se edificó la Alameda Poniente, lo que representa un riesgo de explosión.
De acuerdo con el Dictamen de Riesgo en Infraestructura de Venteo de Biogás, llevado a cabo por la Subsecretaría de Coordinación de Planes y Programas Preventivos de la Dirección General de Prevención de la dependencia, los sistemas de salida del gas están descuidados.
“La infraestructura de venteo de biogás no cuenta con mantenimiento y se encuentra en abandono. Los pozos de venteo son gradualmente eliminados como salidas de alivio de biogás, que al ser obstruido, con el tiempo concentrará mayor presión en el subsuelo y el riesgo es una salida brusca de biogás mediante explosión”, se remarca en el primer punto de las observaciones realizadas por los expertos en el oficio SPC/SCPPP/DGP/2862/2014, del cual Excélsior tiene copia.
Como antecedentes, se señala que ya ocurrieron explosiones asociadas a la conduccción sin control de biogás provenientes de tiraderos de basura. Uno de los casos se registró el 15 de junio de 2011 en el municipio de Chimalhuacán y otro en Nezahualcóyotl, ambos en el Estado de México, el 28 de octubre de 2011.
El monitoreo fue realizado en el terreno con el que colindan edificios de departamentos e incluso una iglesia, entre las avenidas Vasco de Quiroga, Fernando Espinoza Gutiérrez, Arquitecto Javier Barros Sierra y Santa Fe, así como la calle Joaquín Gallo, en la delegación Álvaro Obregón.
Los especialistas observaron que las zonas con riesgo de 100% de explosividad lo registran a nivel del suelo, lo que indica que el biogás ya busca salidas. El estudio advierte que algunas áreas son usadas como estacionamiento de particulares, lo que contribuye al riesgo de un percance al representar fuentes de ignición.
También destaca que parte de la infraestructura que se colocó en el lugar no es la más apropiada para un relleno sanitario.
“Al inicio del monitoreo, al interior del predio de la Alameda Poniente, se observan áreas delimitadas con luminarias provisionales que no son a prueba de explosión, exclusivas para el estacionamiento de automóviles del Tecnológico de Monterrey y otras superficies para particulares”, abunda.
Además, especifica que dentro de la parte sur del predio hay un depósito vehicular que también representa un riesgo, pues en caso de ocurrir un incendio inicial, éste se prolongaría debido a los residuos de gasolina o gas que se almacenan en los tanques vehiculares. Esta ignición puede encadenarse hacia los pozos del mismo predio o los automóviles que se estacionan en otra sección.
“Hacia el norte, la vegetación dificulta la ruta de trabajo para monitorear los pozos; en la misma se localiza una grieta con lecturas de explosividad del 100% en depresiones someras con respecto a nivel de suelo y a nivel de suelo. En esta área son frecuentes los incendios”, especifica el documento dirigido a Sergio Zavala Castillejos, quien en ese entonces era director general de Servimet.
El dictamen explica que la Alameda Poniente fue utilizada como sitio de disposición final de basura y su vida útil fue de 40 años, en una superficie de 60.4 hectáreas en las que se depositaron de 25 a 30 millones de toneladas de diferentes materiales que formaron espesores entre 30 y 60 metros que generan biogás. Se clausuró en 1987.
“Después del tratamiento definido como relleno sanitario se colocó la infraestructura inicial para el control de biogás con 38 pozos de monitoreo y 35 pozos de venteo, actualmente (2014), el reporte de la Oficina de Monitoreo Ambiental de la Secretaría de Obras y Servicios es de existencia de 30 pozos de monitoreo de biogás y 23 pozos de venteo de extracción.
Expone que el área tiene un uso diferente al definido inicialmente, que fue deportivo en periodos restringidos, y pasó a ser para servicios urbanos.




