Apelan libertad en caso travesti

La PGJ, a través de la Fiscalía de Homicidios, se inconformó con la decisión del juez Gilberto Cervantes

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CIUDAD DE MÉXICO.

La Procuraduría General de Justicia (PGJ) capitalina, a través de la Fiscalía en Cuauhtémoc, apeló ayer la decisión del juez de Control, Gilberto Cervantes Hernández, quien liberó al presunto homicida de Paola, un travesti que ejercía el sexoservicio, y que fue contratado la madrugada del pasado sábado en Puente de Alvarado, donde recibió al menos dos disparos de arma de fuego dentro de un Nissan March gris placas MXB6583.

Autoridades de la dependencia buscan revertir la decisión del juzgador, quien, a pesar de que se le presentaron los testimonios de tres testigos de los hechos, además de que le fue llevada el arma de fuego con la que el imputado habría disparado contra la víctima y de que el sujeto fue detenido en flagrancia por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública local, Cervantes Hernández consideró que no había elementos para vincularlo a proceso, por lo que obtuvo su libertad,

Por esta decisión, el pasado miércoles amigas y compañeros del sexosevicio de Paola se manifestaron con todo y el cadáver del travesti en Insurgentes y Puente de Alvarado para exigir justicia por este asesinato y que el presunto responsable vuelva a ser detenido.

Después de la protesta, le dieron el último adiós en una funeraria ubicada en Eje 1 Norte, muy cerca de la antigua prisión de Lecumberri.

Entre canciones de Juan Gabriel pidieron justicia a las autoridades y demandaron al Tribunal Superior de Justicia  (TSJ) capitalino que revise el caso de su amiga.

Belinda, una de las dos travestis que presenciaron el homicidio de Paola, aseguró que su amiga no tuvo oportunidad de defenderse.

“Llegó este sujeto y se veía que estaba drogado y borracho, y mi amiga se subió para darle el servicio, pero el coche no avanzó ni siete metros cuando le disparó dos veces y la mató”.

“Yo me puse a gritar como desesperada, y en ese instante pasó una patrulla y lo detuvo cuando aún estaba dentro del auto”, aseguró.

Paola fue enterrada ayer  en el panteón de San Lorenzo Tezonco en Iztapalapa.

Nadie de su familia llegó a los servicios. Su madre, quien la rechazó desde muy chico, de acuerdo con versiones de sus amigas, dijo que sólo vendría desde Ciudad de Carmen, Campeche, si le mandadan 12 mil pesos.

Sus seres cercanos aseguran que Paola llegó desde hace 12 años a la Ciudad de México, y actualmente rentaba un cuarto por 600 pesos semanales en Santa María la Ribera.

Sus ingresos por ejercer el sexoservicio variaban, pero llegaba a ganar nueve mil pesos al mes.