Patrullas ecológicas, duplican sus ingresos
Comparado con 2010, en lo que va de este año la Sedema suma el doble de ingresos; obtienen 93 mdp por multas verdes
CIUDAD DE MÉXICO.
De enero a septiembre de este año, la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema) multó a 54 mil 371 autos por ser ostensiblemente contaminantes mientras circulan en las calles, lo que representa un ingreso a las arcas de la administración local de 93 millones 535 mil 518 pesos.
Esta recaudación es más del doble conseguido en todo 2010, cuando la dependencia reportó 40 millones de pesos por ese concepto; además, este número de sanciones impuestas en lo que va del año por las patrullas ecológicas, que detienen a los autos con alguna irregularidad en materia ambiental, representan casi el total de las registradas el año pasado, que según datos oficiales fueron 56 mil.
Con base en el Programa de Vehículos Ostensiblemente Contaminantes y Unidades sin Verificar, creado por la Sedema, se mantienen operativos para identificar unidades que emitan humo negro, azul, circulen sin holograma o certificado de verificación vigente o en horario o día restringido.
A estas atribuciones se les suman las otorgadas en la Norma Oficial Mexicana-Norma Emergente 167-Semarnat 2016, que faculta a las entidades de la Megalópolis a incluir herramientas tecnológicas por detección remota, las cuales pueden aplicarse para la identificación de vehículos ostensiblemente contaminantes.
Con esta licencia, el gobierno capitalino equipó a sus 34 patrullas ecológicas con cuatro analizadores de gases y opacímetros que ya tenía, pero que no había utilizado de manera formal y con las que desde julio evalúan en calle las emisiones provenientes de los autos en circulación. Dichos analizadores operan de manera alterna con el sensor remoto y la identificación visual de los vehículos contaminantes ostensibles, por lo que el sancionado termina con una fotografía de sus emisiones.
Como parte del procedimiento establecido por la Sedema, a los autos se les retira la placa delantera y para recuperarla los conductores deben hacer una serie de pagos, según el motivo original de la detención. El primero es la multa que deben pagar para recuperar la lámina, que es de 24 veces la Unidad de Cuenta, equivalentes a mil 720 pesos.
También, el propietario o representante legal debe mostrar un comprobante de evaluación técnica, posterior a la fecha de sanción, emitida por un taller autorizado por la Sedema en el que se indiquen las reparaciones y ajustes realizados a la unidad para cumplir con las emisiones requeridas.
La multa es similar para los autos que no porten el holograma o certificado de verificación vigente y a la cuenta se le suma el pago por la realización de la prueba, que es de 472 pesos, más la multa por verificación extemporánea, que es de mil 434 pesos.
Sin excepción, los autos deben exhibir en alguna de sus ventanas un documento con la leyenda “Sancionado”, que funciona como permiso para transitar sin una placa y en el que se explica que infringió la normatividad ambiental e indica el número de días u horas que lo puede hacer. Hasta que haga el pago de las multas que correspondan, lo pueden retirar de su unidad.
En el marco de sus nuevas atribuciones, las patrullas realizaron entre septiembre de 2015 y agosto pasado 222 operativos en los que sancionaron a 70 mil 599 personas, de las cuales 23% (16 mil 228) fueron a finales del año pasado y el restante ocurrió en lo que va del actual, según el Cuarto Informe de Gobierno.
Sin protocolos
Usuarios detenidos por conducir autos contaminantes denunciaron a Excélsior el uso de protocolos no establecidos en la normatividad.
Al conductor de un auto detenido en agosto le mostraron una foto tomada con contaminómetro en la que quedan asentadas, además de las imágenes de la unidad y su placa, las emisiones que generaba en ese momento, sin embargo él nunca notó la medición, ni pasó por los carriles que confinan para la prueba, por lo que consideró alevoso el uso del sensor.
Además la papelería con la que se realizan las sanciones no contempla la causa “ostensiblemente contaminante”. La Sedema fue cuestionada al respecto, pero al cierre de esta edición no se tuvo respuesta.



