Infierno de buscar departamento en la Ciudad de México
Roomies, mascotas, rentas altas, depósitos y muchas más cosas hacen que el encontrar un lugar para vivir se complique

CIUDAD DE MÉXICO.
Imagina que una persona renta su departamento, otra busca dónde vivir, un día se conocen los dos y entonces todo es felicidad, pero no, las cosas no codurren así y menos en la Ciudad de México.
Buscar una habitación o un roomie es un infierno y estos puntos lo reafirman:

Poco dinero
Es un hecho que no tienes el dinero suficiente para rentar tu departamento ideal. Triste, pero cierto.
Visita: Jóvenes pagan hasta mitad de su sueldo en renta
Rentas altas
Típico que platicas con un arrendatario aprovechado, ofrece un cuartito sin ventana y quiere cobrar como si la vivienda fuera de dos pisos.
Depósito
Admítelo, te "descalabras" al tener que dar el mes de renta más el depósito en un mismo mes.
Lugares pequeños
Piensas: "¿En serio me estás ofreciendo este cuarto donde no cabe ni mi cama?"

Roomies que dan desconfianza
Visitas tu "futura" casa y al entrar te quieres echar a correr: el aspecto de los roomies es de dudosa procedencia, te hablan muy feo y sientes que en cualquier instante te van a secuestrar.
Caseras que son peor que tu mamá
Son las señoras que te rentarán la vivienda, pero desde el inicio te advierten que no puedes meter visitas, que no se pueden quedar a dormir, que no puedes hacer reuniones, ni ruido, ni comer, ni respirar y tú sólo piensas: "Entonces ¿para qué nací?".
Casas alejadas del mundo
En el anuncio donde encontraste el departamento dice: "Orillas de Santa Fe. Cerca del Metro", pero en realidad terminas yendo a la salida a Toluca.
Ahí será tu nueva casa y desde la ventana se ve La Marquesa.
Mascotas
Las odias, pero tus roomies son "pet friendly" o las amas y ellos odian a los perros y los gatos. ¡El caso es que siempre hay un "pero" o un "perro"!
Limpieza
Nada como visitar el lugar y ver que hay cervezas, condones y rebanadas de pizza tiradas en el suelo... O todo lo contrario, está tan ordenado que sientes que jamás vas a pertenecer ahí.
Duración
Después de todo ese viacrucis... Lo peor que te pueda pasar es que sólo te quedes un mes porque odias el lugar y debas buscar otro... De nuevo.

*Texto: Marco Mejía
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